Historia del cine musical

     “Music is better than words! you broke the spell when you start to talk, that’s for me there’s all wrong!, just forget about words and sing me a song!

    Music was made for romance,every lover knows this, and sweeter than a song, is only a kiss. When you’re not in love and your song is a blues; but when you’re in love and you song is a gay rebeat, a happy beat, sing all the day!!!

   Don’t broke the spell saying I love you, just look at the birds!, music, music is better, music is better than words!”

(Traducción: “la música es mejor que las palabras, rompes el hechizo cuando empiezas a hablar, eso en mi opinión está mal, ¡así que olvidate de las palabras y cantame una canción!

La música fue creada para el amor, todo enamorado lo sabe, y sólo hay una cosa mejor que una canción, y es un beso; ya que cuando no tienes amor, tu canción es triste -o un blues, depende del criterio que se quiera usar para traducir- pero si estás enamorado tu canción es un feliz redoble, un feliz latido, ¡¡¡canta todo el día!!!

No rompas el hechizo diciendo te quiero, ¡sino fijate en los pajaros!, la música, la música es mejor, ¡la música es mejor que las palabras!”)

Canción del musical “Siempre hace buen tiempo” (“it’s always fair weather”)

Contrariamente a lo que todos pensabamos, lo primero que se va a poner en esta sección no es la crítica de una película, sino una breve historia del género que es tan especial para mi desde hace tiempo, un genero vilipendiado y despreciado muy a menudo por falta de comprensión o de cultura; si le hablas de él a alguien que no “le interese” te puede decir dos cosas: a) que no ha visto ninguno (lo cual es absurdo, porque todo el mundo lo ha hecho, y si no que levante el ratón quien no haya visto ninguna de las películas de Disney de antes del 2000, cierto son películas de animación, pero películas de animación musicales) o b) que le parece una tontería que la gente se ponga a bailar y cantar porque sí, cosa ridicula, porque cada canción, cada baile en un musical, expresa algo, generalmente sentimientos para nuestra mejor comprensión del personaje, también puede estar haciendo avanzar la historia de alguna manera o puede ser un ejercicio de virtuosismo por parte de un actor en el contexto de la película (si hace de un actor de teatro, como por ejemplo), depende del caso; además usar ese argumento es tan ridiculo como decir que cualquier película fantastica te parece una tontería porque la magia no existe, eso es cierto, pero precisamente por eso es una película fantastica, al igual que en un musical cantan y bailan porque es un musical (lógica aplastante), son las normas de género (y todos las tienen) que tenemos que aceptar, y partiendo de ese punto, juzgar.

En cualquier caso, sólo puedo decir una cosa antes de seguir, para entender este género se necesitan tres cosas: inteligencia (lo que incluye comprensión, tolerancia y falta de prejuicios), sensibilidad (hay que sentir empatía, vivir la historia de los personajes, entender todo lo que hacen y tratar de desvelarlo, no sólo en sus actos sino también en lo que expresan sus canciones o bailes, además, y no menos importante, la capacidad de emocionarse con el arte) y por último y mucho más importante: imaginación, mucha imaginación.

Pero bueno antes de seguir enredándome en mi defensa aguerrida del musical será mejor que ponga lo que vine a escribir, comencemos pues:

Los precedentes históricos

La música ha acompañado desde siempre al hombre e incluso se le han reconocido propiedades mágicas, no es para menos, hoy en día incluso los científicos le reconocen ciertos efectos, por algo hay algo llamado musicoterapia. En cualquier caso, el deseo de juntar todas las artes posibles, la combinación de toda la belleza viene de lejos (para ver unos precedentes más detallados leer este otro artículo).

El musical cinematográfico

¿Existen musicales en la época muda?, resulta dificil de creer sabiendo que la música parece un principio básico para este género, no obstante, sí que se dieron casos de obras que en teatro tenían música y se pasaron al cine como la zarzuela (cuidado con los géneros, no se puede considerar un musical, yo por lo menos prefiero distinguirlos) La verbena de la paloma. Por otro lado, es bien sabido que los grandes cines tenían orquestas enteras para acompañar las películas, e incluso los cines más humildes solían contar con un pianista, y que ha habido casos, los menos eso sí, en los que con el filme se enviaban también unas partituras, de modo que los creadores de las películas no se desentendían del todo de la música que acompañaba la película, sin embargo, ¿hasta que punto tenía esta importancia?, y teniendo en cuenta que la palabra “musical” que define al género es una clara alusión a la importancia del arte de la música, ¿realmente esta era tan usada, tan vital, como para poder decir que aquellas películas hechas en la época muda eran musicales?.

Es una discusión que queda ahí, pero que no seguiré desarrollando, puesto que merecería otro artículo y una concienzuda investigación que yo no tengo posibilidades de hacer, así que pasamos a la primera época del musical, que nace precisamente con la primera película hablada, lo cual sucedió en:

-AÑOS 20: (1920, se entiende) Aparece El cantor (o cantante, hay varias traducciones) de Jazz, primera película hablada y musical (y en todo caso, las únicas partes sonoras son casi sólo las canciones, en el resto es muda) que es realizada por la Warner con un nuevo sistema de sonido (Vitaphone) que se convertirá en todo un éxito y que hará que el cine sonoro se imponga totalmente sobre el mudo, a pesar de las protestas de Chaplin que consideraba que la esencia del cine era el mudo. No será el único que se queje, el cine mudo barrió todo el panorama cinematográfico que pronto se convirtió en un sobrevive como puedas, algunas de las personas más poderosas de Hollywood cayeron por no poder adaptarse, como muchos grandes actores (por tener acentos extranjeros o voces no apropiadas, por seguir sobreactuando… etc) que rápidamente son sustituídos por otros venidos de Broadway, llenando así el cine de grandes actores de teatro (de hecho, Al Jolson, protagonista de “El cantor de Jazz” era muy popular en Nueva York)

Otros títulos destacables del momento son Aleluya de King Vidor.

En esta época los musicales son acartonados y bastante “prehistoricos”, es lógico, hay que estar muy pendiente del micrófono y la novedad del sonido crea dificultades a todo el mundo, acostumbrado a poder hacer las cosas de una manera totalmente distinta. En cualquier caso, también sus argumentos son un tanto primitivos pues se arraigan a un realismo que afortunadamente perderán con el tiempo (por ejemplo el que para poder bailar o cantar se tenga que dar una situación que también se daría en la realidad) y se centran más en el lucimiento del artista que en otra cosa, ello, le pasó a la mayoría de las disciplinas musicales antes de su evolución (también sucedió en la ópera, por ejemplo), aunque no deja de ser llamativo que no se hubieran saltado ese paso teniendo en cuenta la larga tradición de Broadway a nivel de espectáculos musicales, y que para aquella ya tenía cierto recorrido.

De todos modos, el musical causa verdadero furor (algo que continuará varias décadas, como pronto comprobaremos), y es que las películas no sólo han aprendido a hablar, ¡también han aprendido a cantar!, así que la gente sólo quiere ver grandes y espectaculares musicales en los que el argumento llega a importar bastante poco puesto que lo que realmente interesa es la novedad del sonido, y los números musicales son la mejor forma de transmitirlo.

En todo caso, el musical necesita desarrollarse, y eso exige su tiempo.

                                                            

-AÑOS 30: Comienza la época dorada del musical, el público los adora, muy en parte debido a la gran depresión, la crisis económica azota fuerte y la gente necesita distraerse, evadirse, ¿y qué mejor forma de hacerlo que con alegres musicales de gente despreocupada y rica que se mueve por ambientes lujosísimos mientras vive divertidos enredos amorosos aderezados con rítimicas canciones? estaba claro, los musicales proporcionaban la llave a la felicidad, y el público la cogió (curiosamente, los mejores musicales surgieron cuando EEUU atravesaba los peores momentos: guerras, crisis económicas… etc)

Dos actores en especial destacan en estos filmes: Fred Astaire y Ginger Rogers, que forman pareja en varias películas (y las mejores de ellas estarán dirigidas por Mark Sandrich) que a pesar de tener cierto parecido entre si, arrasan en taquilla, pues la gente quiere olvidar la crueldad de la II guerra mundial y refugiarse en un mundo maravilloso en el que hay intrigas amorosas y no hay ningún tipo de carestía o problema, y todo parece solucionarse bailando o virtuosísimos pasos de claqué, o con bellos y elaborados bailes de salón. Algunos títulos destacados de la época son Volando a Río (donde surge la pareja Fred y Ginger, que le robaron la película a los protagonistas) y sobre todo las sublimes Sombrero de copa, Ritmo loco, La alegre divorciada o Amanda.

Desgraciadamente la pareja nunca se llevó bien, de hecho se odiaban, y Ginger quería dejar de ser “la pareja de” y convertirse en una actriz por si misma (llegaría a ganar un oscar), así que empezó a hacer otras películas.

Fred Astaire tendría otras parejas, y haberlo sido se convertiría en un gran estatus, algo así como la chica Bond o Almodovar (¡que comparaciones más extrañas hago! juejue); sin ir más lejos en estos años por sus brazos pasó nada menos que Rita Hayworth (que ya era archiconocida por Gilda), a quien Astaire no dejaba de alabar en su maestría en el baile en peliculas como Desde aquel beso o Bailando nace el amor.

Los musicales de esta época integran las canciones de moda en la película y aún cuando suelen estar bien encajadas, no se libran de cierto realismo, además su estilo recuerda en ocasiones al teatro de variedades; pero sin duda, la alegría de sus argumentos (debida en parte a, en muchos casos, su deliberada simplicidad), la felicidad que evoca cada fotograma es uno de esos rasgos que acabarían caracterizando lo que se suele llamar comedia musical (también existe el drama musical como veremos, pues el musical es el único género capaz de subgenerizar a todos los otros).

Deben de destacarse también otras películas de tipo más de opereta como La viuda alegre o Monte Carlo.

También es en esta época cuando Disney realiza su primer largometraje animado y… musical: Blancanieves y los siete enanitos.

Algunos compositores destacados, que también seguirán apareciendo en las películas de las décadas siguientes y que forman parte de los grandes clásicos musicales americanos son: los hermanos Gershwin, Irving Berlin o Cole Porter.

                      

AÑOS 40: El musical se afianza totalmente y sigue en su época de gloria.

En esta época destaca una actriz sublime, según Arthur Freed (el gran productor de musicales) la artista con más talento de todo Hollywood, que ya había empezado a brillar en la anterior década con películas realizadas con Mickey Rooney (otra pareja inseparable del cine), pero ahora se hace adulta, y después de hacer la película hoy considerada por muchos la más vista de la historia del cine, El mago de Oz (más incluso que Lo que el viento se llevó) se convierte en una gran estrella que no para de hacer películas y se casa con uno de los grandes directores del momento Vicente Minelli, y el fruto de esa unión será la conocida Liza Minelli, que seguiría los pasos de su madre en el género. También podríamos destacar como una de las grandes estrellas a Bing Crosby.

Pero volviendo al tema, de esta época destacan musicales como: Cita en St Louis, El pirata (donde Judy hace pareja con Gene Kelly) o Desfile de pascua (donde la hace con Fred Astaire).

Los musicales de esa época ya están más establecidos, ya tienen mucho más claras las directrices del género: en un musical se puede hacer… de todo. En cualquier caso, hay una clara búsqueda de posibilidades más artísticas, las nuevas técnicas ayudan a mejorarlo (el color en El mago de Oz es un buen ejemplo de ello), de poder llevar el género más lejos, son conscientes de que lo que se ve puede dar mucho de sí; el cine musical sigue siendo el favorito del público y se consolida aún más.

       

-AÑOS 50: el apogeo total del musical, hasta tal punto que hay productoras dedicadas exclusivamente a su creación; La Metro Goldwyn Mayer que tiene “más estrellas que en el firmamento”, trata de emplear a todos los que puedan cantar para las películas que triunfan y que el público reclama; Arthur Freed, se convierte en un poderosísimo productor y el único que tiene línea directa con Louis B. Mayer, poderoso directivo que decide lo que se hace y lo que no, gracias al primero (que había sido compositor, de hecho, las canciones de Cantando bajo la lluvia son suyas) surgen algunos de los mejores musicales de la historia y la MGM unirá para siempre su fama a ese género (los famosos musicales de la Metro).

En esta época creo que habría que destacar al magnifico Gene Kelly (que además fue buen amigo de Astaire, aunque ambos tenían estilos totalmente diferentes, Fred Astaire procedía de las variedades, mientras que Kelly tenía un estilo más atlético, más académico) que hace algunos de los mejores musicales de la historia del cine, entre los que podemos destacar: Cantando bajo la lluvia, Un día en Nueva York, Siempre hace buen tiempo (película de la que procede la canción con la que comencé el artículo), peliculas codirigidas con Stanley Donen, en las que ambos demuestran su maestria absoluta sobre el musical; o Un americano en París (ganadora del oscar a la mejor película),

     También se debe destacar a otra gran estrella del musical, una antigua bailarina clásica, que se convierte en la pareja perfecta para una película de este género, se trata de Cyd Charisse, que se revela como una gran sensación en películas como La bella de Moscú o Melodías de Broadway de 1955

Y desde luego no se pueden dejar de nombrar Los caballeros las prefieren rubias (con Marilyn Monroe cantando la famosa canción de “los diamantes son los mejores amigos de la mujer), Siete novias para siete hermanosUna cara con ángel (en la que Astaire hace pareja con Audrey Hepburn, la cual era una gran admiradora del primero y soñaba con hacer un musical con él)… la lista de musicales como en las anteriores décadas sería amplisima, así que una vez más pongo los más conocidos, aunque no por ello más importantes que otros que quedán sin nombrar, ¡atención a eso!.

En esta década se alcanza la más brillante combinación de canto y danza, las películas llegan a su apogeo total a nivel artístico y existe un total dominio de un género y un arte que ya se ha definido totalmente.

    

-AÑOS 60: la buena época del genero se mantiene, pero se notan vientos de cambio, tal vez el comienzo de la decadencia. Los musicales que hasta este momento habían combinado magistralmente canto y danza cometen el error de separar ambas disciplinas y hacer una separación peligrosa que tardará mucho tiempo en volver a juntarlas (casi en la década del 2000). En los 60, es el canto el que prima.

En esta época podemos destacar a las ganadoras de mejor película My fair Lady, Gigi, West Side Story, el musical que hasta ahora siempre había sido alegre, y en cierta manera frivolo para algunos, comienza a tener tintes serios e incluso extremadamente dramáticos. Por otra parte aborda historias más complejas y menos simples; lo cual es muy dificil, porque normalmente los musicales tienen un argumento sencillo para que se puedan meter las canciones y los bailes con facilidad (que ya de por sí hacen complejo el argumento y profundizan en los personajes, sus emociones y sentimientos) y de ese modo no compliquen aún más la historia; se puede destacar entre estos Camelot que cuenta toda la historia del rey Arturo y su corte, desde sus comienzos hasta su caída y cualquiera que conozca esta historia sabrá que es suficientemente compleja como para añadirle canciones y bailes, sin embargo el musical sale totalmente exitoso de esta aventura. También se podría destacar El valle del arco iris, último musical de Astaire o Hello Dolly! que dirige el siempre creativo Gene Kelly y protagoniza Barbra Streissand que llegará a implicarse bastante con el género.

Se puede decir, en cualquier caso, que los musicales de esta época son más serios, se ha abandonado aquella alegría desaforada, aquella euforia continua de “todo se arregla con unos pasos de claqué”, ahora las canciones sirven a emocionalidades dramáticas, a problemas que hay que expresar cantando pero que no por ello se solucionarán.

Ahora, aún cuando los anteriores compositores siguen siendo importantes y su nombre sigue apareciendo en los créditos, el estilo que empieza a imperar es el de Lerner y Loewe o el de Rogers y Hammerstein.

        

-AÑOS 70: esta década supone un cambio para el cine en general, el cine clásico ha muerto y se reclama al cine moderno, la competencia brutal con la televisión no facilita las cosas y el sistema de estudios va camino de desaparecer para siempre.

En lo que respecta a nuestro género, se consolida su decadencia de la que tardará mucho en salir. Desde este momento, será la danza la que tome el protagonismo, y las canciones desapareceran, lo que entendemos como números musicales no existe como tal.

Sin embargo, se pueden destacar títulos como Grease, Cabaret (la película más premiada de la historia en su momento) , El violinista en el tejado, New York, New York, Hair, o Fiebre del sabado noche (esto si que hace ver decadencia total y absoluta).

Aparecen las que hubieran podido ser las nuevas grandes estrellas del musical: Liza Minelli o Olivia Newton-John, pero lamentablemente, la caída del género las arrastró a ellas también, de modo que nunca sabremos todo lo que pudieron haber sido si las circunstancias hubieran sido más favorables.

                          

-AÑOS 80: caída total y absoluta con títulos como por ejemplo Fama, que ya hay que tener valor para considerarlo musical.

El musical se ha transformado en uno de esos géneros apestados, “los musicales son caros y no dan dinero”, “una película musical es garantía de fracaso”, o eso es lo que dicen los ejecutivos. Pero la necesidad de expresarse por ese medio sigue existiendo, aunque se trate de disimular, y en ocasiones hay películas que se estrenan con lemas como “una película con música”.

Se pueden destacar de esta época: Xanadú (que es la última película musical de Gene Kelly y supone la caída total de la promesa Olivia Newton-John), Annie, Victor o Victoria (que supone un desesperado intento por Julie Andrews para librarse de la fama de niñera mojigata y que dirigió su marido Blake Edwards), La tienda de los horrores, Yentl o Flashdance.

-Años 90: hay títulos destacables como Evita o Todos dicen I love you y poco más, se puede decir que, exceptuando el caso Disney, el musical es practicamente inexistente en esta época, el género parece definitivamente condenado, va en caída libre.

Pero esta caída sólo se puede tener en cuenta, como en los anteriores años, en el cine de acción real, porque en el de animación, la compañía Disney (que desde la muerte de su creador andaba un tanto perdida) realiza en estos años algunas de sus más brillantes películas reconocidas por cinefilos del mundo entero, así que en ningún caso se meter en el mismo saco a estas películas con la decadencia del musical en general. Todo ello se debe muy en parte al gran compositor Alan Menken y al letrista Howard Ashman que pronto se convertirán en unos de los compositores con más premios Oscar de la historia. Ello se debe a magníficas creaciones como La sirenita, La Bella y la Bestia, Aladdín, El jorobado de Notre Dame… Disney enciende una luz al final del túnel y educa a las nuevas generaciones en un género que podría volver a revivir… y quizás con más fuerza.

-2000 y en adelante: parece que comienza (gracias a Dios) un renacimiento de este maravilloso cine, pero como no hay perspectiva histórica aún es pronto para decirlo ; en cualquier caso los títulos que se hacen son verdaderamente buenos y destacables: Chicago (ganadora de 6 oscars), Moulin Rouge, El fantasma de la ópera (por fin convertido en película), Los productores, Mrs Henderson presenta, De-Lovely, Hairspray, Sweeney Todd, Nine, High school musical, Burlesque… y un largo etc.

En cuanto a Disney, que mantuvo alto el liston del musical cuando nadie parecía mantenerlo, desgraciadamente, hemos visto como poco a poco parece haber abandonado esta práctica de sus películas clasicas que ya hace años que no son musicales, aunque siga manteniendo cierta calidad habitual, se echan de menos, y mucho, sus clásicos, Pixar no la ha mejorado, sin embargo, parece que podemos tener esperanza en una vuelta de los grandes musicales animados, películas como Tiana y el sapo o Enredados y especialmente la muy exitosa Frozen, el Reino de hielo parecen ser una señal de ello.

Sin embargo, los nuevos musicales están aún un tanto perdidos, el que haya pasado tantas décadas entre las grandes glorias y la actualidad está provocando que muchos nuevos cineastas tengan que aprender prácticamente desde cero, por lo que el musical está claramente buscando como definirse en la actualidad, hacia donde debe tirar, cual es la fórmula para alcanzar el éxito, el favor del público ¿da resultado el uso de lo que ha triunfado en Broadway o es mejor hacer un musical con canciones modernas, muy bailables que fácilmente pudieran ser escuchadas por el público en una emisora de música?, al final no existe una fórmula mágica, y la prueba es que un gran éxito (Hairspray) se alterna con un gran fracaso (Nine) al año siguiente y el futuro parece inseguro….

Tampoco creo que la salvación del género o su supervivencia esté en el sobrevalorado subgénero del musical de recopilación (jukebox musical, es decir, un musical creado con otras canciones, normalmente de un grupo en concreto e insertadas en un argumento más o menos aceptable), pues ya se ha demostrado que tampoco es una fórmula mágica, el gran éxito de Mamma Mía! en su momento, se vio contrastado con el fracaso posterior de Rock of ages, la era del rock… y en cambio el triunfo por esa misma época del archiclásico Los miserables que también triunfó en premios cinematográficos.

En cualquier caso depende de todos nosotros, de que apoyemos al género, sólo así conseguiremos que sobreviva y que tenga una nueva edad dorada y así evitar que vuelva al abismo del olvido, y es que aún queda en algunas personas el miedo de que un musical es garantía de fracaso; nosotros como público, debemos lograr que esa forma de ver el género desaparezca para siempre.

¿Que sucedera?, ¿qué nos depara el futuro?, yo sólo espero poder volver a ver unos nuevos años 50 del musical y disfrutar de títulos grandiosos rodados en lugares grandiosos con actores igualmente grandiosos, pero el futuro está en manos de todos, así que os animo a acudir a ver musicales ya que disfrutaréis de unas sensaciones y una magia que ningún otro género os podrá dar, así que, coged las palomitas y espero que los disfruteis siempre que podáis, tanto los modernos como los antiguos (que para eso está el reproductor de películas en casa!).

                              

(¿Te ha interesado este artículo?, ¿quieres saber más sobre cine musical?, lee mi definición de qué es un musical o ¡ven a entenderlo y apreciarlo en este Gran Comentario que analiza varios musicales!) .

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24 respuestas a Historia del cine musical

  1. plared dijo:

    No soy un experto en este genero, pero currado desde luego si esta. Saludos

  2. Como siempre eres muy amable Plared, pero ahora que lo releo, creo que es un tanto superficial, un día de estos me pongo y lo amplio como es debido. ¡hasta pronto!.

  3. Pingback: Crítica express: The artist | Universo de A

  4. Patri dijo:

    Hola! Tengo que hacer un trabajo sobre este género musical y esto me ha ayudado bastante, lo único que he echado de menos un poco de objetividad a la hora de tratar ciertos temas. Dejas ver demasiado tu opinión aunque eso no es malo.
    Saludos!

  5. Gracias, me alegro de haberte ayudado, por cierto hay otros artículos sobre el musical a los que enlazo desde aquí, quizás también te sean útiles.
    En cuanto a lo de la objetividad, bueno, Universo de A no deja de ser un blog personal… ¡no es una enciclopedia! jajajaja.
    En fin, ¡hasta otra!.

    • Laura Lopez dijo:

      Hola! Me parece muy interesante lo que escribes! Muy buen blog, me encantaría saber algo de la bibliografía que usaste para esta entrada, me sería muy útil!!
      Gaacias!

      • ¡Muchísimas gracias Laura!, me alegro de que te guste y espero volver a verte de nuevo muy pronto por aquí.
        Si te digo la verdad, la mayoría de lo que escribí es de mi propia pluma y de conocimientos que he ido almacenando a través de lectura de libros (algunos sobre historia de la música, memorias de artistas… etc), pero sobre todo viendo muchos documentales, “como se hizo”, comentarios del director, de historiadores del cine… etc, pues desgraciadamente, no hay mucho publicado sobre cine musical en nuestro idioma.
        Con todo, quizás estos libros te puedan ser de ayuda:
        -Munsó, Joan; Diccionario del cine musical; Madrid : T&B.
        -Pérez Agustí, Adolfo; Cine musical: desde Gene Kelly a John Travolta, pasando por Ginger Rogers y Liza Minelli; Madrid : Masters.
        -Munsó, Joan; El cine musical. Vol.1, Hollywood, 1927-1944; Barcelona: Royal Books,
        -El cine musical de Hollywood 1945-1997. vol.II, 1945-1997; Barcelona: Film Ideal

  6. plared dijo:

    Pues si, desde luego dominas el tema y es difícil rebatirte en lo que dices. Toda la razón en muchas cosas y en especial en su languecimiento a partir de los setenta, y aunque lo sigo considerando como ya hemos debatido. No quita que lo conozcas mucho mas profundamente que yo, que simplemente te puedo dar una opinión ya que ni mucho menos entiendo su trastienda.

    Y como dato curioso el otro día vi en el plus enredados, me gusto bastante y mi hija la mas pequeña disfruto como con pocas. La escena de la taberna en la que cantan lo de un sueño, genial sin duda. Cuídate

  7. ¡Bueno!, ¡me pongo ya a responderte los comentarios porque estoy acumulando una deuda inmensa contigo! jajaja, es broma, como siempre es magnífico tenerte por Universo de A viéndolo todo, no podría pedir mejor y más eficiente comentarista.
    Desde luego, considero que hay cosas que podemos debatir pues son totalmente subjetivas, pero otras están basadas en datos objetivos y las considero difícilmente rebatibles, en todo caso, todas las opiniones son válidas y fructíferas, ¡sino esto no sería Universo de A!.
    La verdad es que “Enredados” (de la que puedes leer la crítica que publiqué en su momento: https://universodea.wordpress.com/2011/03/07/enredados-rapunzel/) ha supuesto una gran esperanza para todos aquellos que amamos la animación musical y que deseamos que vuelva el estilo de los grandes clásicos de los 90, pero de momento, y a pesar del inmenso éxito que cosecho, el panorama es incierto, la última estrenada, “Brave” (crítica próximamente) nos deja en un sin saber que pasará.
    A mi en cambio me gusto más la primera canción de la madre (nunca vi mejor definición de una persona manipuladora en el cine… yo realmente he conocido personas que son tal cual; y condensar toda la personalidad de alguien en una canción de unos minutos es algo que sólo puede hacer el musical, pero todo un logro que no está al alcance de todos los compositores), y por supuesto la segunda de Rapunzel, cuando se libera, todo un canto a la libertad y a la independencia.
    En fin, me alegro de que te gustara.

  8. inma dijo:

    Me ha gustado mucho tu artículo de los musicales.Cuando era muy muy pequeña vi un musical en la 2 del que la única pista que tengo es que salía un ascensor que sólo funcionaba cuando los actores bailaban en él…. Era en color y seguro que norteamericano.. A ti no te sonará el título ?

  9. ¡Muchísimas gracias!, pero lamentablemente no creo que pueda ayudarte mucho en tu búsqueda de esa película mítica (que todos tenemos) que pasa fugaz por nuestra vida y sin embargo nos marca, si al menos te sonaran los actores, el año o algo más… lo más parecido que recuerdo o que se pueda aproximar un mínimo es “Un día en Nueva York” o a lo mejor “Un mundo de fantasía” (aunque esta no sería estadounidense sino inglesa) adaptación del “Charlie y la fábrica de chocolate” de Roald Dahl.

    • Post scriptum: ¡buenas noticias!, ¡ya caí en cual es el musical que buscas!; y además es bastante conocido, pues es el filme estadounidense “Millie, una chica moderna” (“Thoroughly modern Millie”), y lo protagonizaba Julie Andrews a finales de los 60.

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