GC: Entender y apreciar el cine musical. Las elegidas. 3 de 10

Las elegidas

 

      Nada en este GC fue seleccionado arbitrariamente, pues para hacer un análisis de cómo influye la música y la danza en el musical para narrar la historia (con lo que se mira absolutamente todo en la canción: palabras, conceptos, música; aunque de una forma general y destacando lo más importante, pues lo que interesa realmente –el objetivo- es demostrar que efectivamente, canciones y bailes sirven para contar algo y no sólo para hacer bonito o como un adorno en medio de la película) y comparar esa evolución a través de dos épocas lo más lejanas posibles para poder ver la evolución, hubo que pararse a seleccionar cuidadosamente, y las elegidas fueron:

-La década de 1950: hablar del musical sin nombrar esta década es como no hacerlo, pues es la época dorada, la época en la que había productoras exclusivamente dedicadas a su producción y en la que la Metro Goldywn Mayer más éxitos cosechó gracias a uno de los mejores productores de su historia, Arthur Freed, dedicado totalmente a la producción de este género y que trabajaba codo con codo con los dueños de esta, por lo que podía aumentar fácilmente el presupuesto de cualquier rodaje. Es como digo, una época de grandes platos, en la que no se piensa dos veces en hacer decorados más grandes y el doble de espectaculares ya que el dinero no es problema.

      Este esplendor se ve reflejado en títulos como Cantando bajo la lluvia, un americano en París, Gigi, Un día en Nueva York, Siempre hace buen tiempo, Siete novias para siete hermanos, La bella de Moscú, Una cara con angel… y un largísimo etc.

      En esta época se ve que el musical ha evolucionado totalmente y las canciones y bailes se integran perfectamente en la historia, ya sea para presentarnos, describirnos al personaje o para explicar la historia aunque halla que paralizar la trama momentáneamente; es cierto que en algunos casos se pretende el lucimiento del actor, pero no se subordina todo lo anterior a ello, por lo cual no es destacable esa característica; a pesar de esto, la gente va al cine a ver todo un espectáculo, con lo cual no les molestan largas horas de bailes y canciones que toman todo el control y el tiempo de la historia, pues en algunos casos son tan importantes como la historia misma.

-La década del 2000: aunque aún está por terminar, muchos ven un renacer del musical (cosa que no es del todo infundada, pues cada año desde que comenzó esta década se estrenan dos o tres musicales al año), aunque de forma totalmente diferente a lo anteriormente concebido, tal vez por eso se eligió esta época; ya que a la sociedad de hoy en día le gusta lo rápido, lo dinámico, con lo cual no nos podemos parar en grandes creaciones artísticas como un ballet que muy pocos aguantarían y entenderían; por lo cual predomina la dirección tipo videoclip en la que se cuenta la historia y hay canciones y bailes, todo a la vez, sin que se interrumpa por un segundo la trama, que avance continuamente para evitar agotar la paciencia del espectador; por lo que se dirige de forma actual para un público actual, evitando quedarse en lo que es el musical clásico y grandioso de los 50, aunque tampoco se escatima en espectacularidad.

      También destaca la modernización de muchas melodías para que gusten no sólo en la película, sino que formen parte de las listas de éxitos musicales y aumentar la promoción de la película.

      En la actualidad, se tiende a estrenar menos musicales de idea original (todo lo contrario que en la época anteriormente comentada), pues como aún se está en un renacer, se prefiere apostar por lo seguro, de modo que se prefiere producir grandes éxitos de Broadway que también tienen muchas probabilidades de serlo en la gran pantalla, biografías de gente dedicada a ese mundo o coger las canciones de grupos musicales modernos y conocidos y hacerlas coincidir adecuadamente dentro de una película.

      Algunas películas destacadas serían: Chicago, El fantasma de la ópera, De-Lovely, Los productores, Moulin Rouge, Dreamgirls, Hairspray, Sweeney Todd…etc.

Y ahora se hablará de las películas elegidas muy brevemente, sólo para dar los motivos de su elección:

-De los 50:

   Cantando bajo la lluvia: hablar del género musical sin citarla es como no hablar de ese tema, para cuanto más de los años 50. Esta película es considerada casi unánimemente el mejor musical de la historia y siempre aparece citada entre las mejores películas de la historia, con lo cual es casi imprescindible ponerla como representante de esta época. Por otra parte, el argumento es muy de comedia musical, y fue concebido para el cine y para homenajear anteriores musicales.

      Por otra parte, como el objetivo del trabajo es analizar las emociones que transmiten las canciones o la historia que cuentan (a pesar de que ya digo que fueron encajadas como bien pudieron pues ninguna fue compuesta expresamente para el musical) este parece ser el ejemplo ideal, sólo hay que poner como ejemplo sus dos secuencias más famosas la de “I’m singing in the rain” o el ballet, en el que se nos cuenta otra historia totalmente distinta a la de la película (de hecho, algunos afirman que se podría eliminar pues es una “película” por si solo) y que sólo si lo observamos cuidadosamente, conseguiremos entenderla.

      Hay una grandiosidad absoluta y una busqueda de la felicidad continua que se le quiere transmitir al espectador (de hecho, Woody Allen, ha manifestado en más de una ocasión que cuando se encuentra deprimido, para levantar los animos, ve esta película), por lo que se admite todo lo irreal y un verdadero despliegue de imaginación, tal vez en parte por escapismo a causa de los terribles acontecimientos de ese siglo (de hecho en los 30 y los 40 se usó claramente para eso).

      Aunque esta película no llegó a ganar ningún premio importante, sin embargo es muy destacable y quizás una de las películas más conocidas en todo el mundo.

 

   -Gigi: esta es una concepción distinta del musical a la del anterior, aunque tal vez es porque ya se acerca a los 60 y ya tiene más el estilo de esa época; no obstante, es otro tipo de musical totalmente distinto que merece la pena analizar ya que en este no hay prácticamente baile, todo tiene que ser transmitido a través de las canciones, con lo que suelen ser más “lentos” ya que las canciones suelen servir para contarnos estados del personaje, aunque lo disfracen con una bonita letra, y raramente suelen hacer avanzar la acción (aunque también es muy del estilo de los musicales de los compositores Lerner y Loewe).

     Curiosamente, este estilo parece ser el que más le gusta a la academia ya que a partir de aquí, todos los musicales que premió parecía faltarles el componente baile (excepto Chicago) como es el caso de este musical a analizar, que ganó 9 oscars incluido el de mejor película en 1958 y entre los cuales estaban, naturalmente, en de mejor BSO y el de mejor canción.

      Cabe destacar que esta película a pesar de aparentar ser una relato costumbrista con final feliz, en realidad esconde una terrible satira contra las clases adineradas del principio del s.XX; no obstante está basada en una novela de Colette, aunque en esta las mujeres eran las que tenían el protagonismo y de los hombres se daba una visión negativa (de hecho el personaje de Honoré ni siquiera existe); hay quien dice que es porque los musicales se hicieron más para agradar a los hombres (¿tal vez por lo que veremos en Los productores de coristas con sólo perlas?) que a las mujeres; por lo que en la película se refuerzan los prejuicios sobre las mujeres, de modo que la película acaba siendo planteada de modo que ellos miran con risueña resignación a esas deliciosas tontas que necesitan pero de las que son señores y voluntariamente esclavos.

      Este musical estaba basado en una obra de Broadway  y que se decidió llevar a la pantalla dado su rotundo éxito en el teatro, lo que fue otro de los motivos para elegirlo para representar al musical de esta época.

 

-De los 00:

   Chicago: fue la gran triunfadora de los oscars del 2002, entre los cuales estaba el de mejor película.

      Fue escogido porque coge un musical “clásico” (Chicago ya había triunfado hace mucho tiempo en Broadway) y lo moderniza dándole toda la rapidez y el dinamismo posible a la historia, cumpliendo el objetivo de que las canciones no detengan la trama por un segundo.

      Se deja de lado todo lucimiento en materia de baile por parte de los intérpretes para usar en su lugar un eficaz montaje que nos da a ver como debe ser el musical moderno.

      También es destacable el hecho de que se cogen importantes personalidades para hacer los papeles principales, de modo que por si un triunfo en Broadway no es suficiente garantía, siempre se puede atraer al público con actores taquilleros por los que la gente sentirá curiosidad por saber como cantan y como bailan.

      Otra característica que es posible que surja en esta película, es la de “disfrazar” las canciones situándolas encima de un escenario, de modo que la gente es más capaz de entenderlo que si lo hicieran en medio de la calle (tal vez porque vivimos en una época donde importa más lo material que lo espiritual y donde no se quiere hacer ningún esfuerzo, incluído el de imaginar; o tal vez porque como la gente no tiene problemas terribles, no le molesta ver las cosas reales pues no necesita escapar de ellas).

      Por otra parte, esta película intentó (aunque con muchísimo menos éxito que su antecesora Moulin Rouge) meter su BSO en las listas musicales de éxito, especialmente con la canción (esta ya moderna) de la cantante de pop Anastacia, dedicada a la película (Moulin Rouge lo hizo con Cristina Aguilera).

 

-Los productores: esta película tiene una historia muy particular, primero fue una película musical en el año 1968, luego su productor y director, el conocido Mel Brooks la convirtió en una obra de Broadway haciendo realidad su sueños de ser como Cole Porter y después de recoger 12 Tonys (el oscar del teatro), decidió llevarla a la pantalla de nuevo, esta última versión será la que se analizará.

      Esta película es un homenaje-parodia del género musical (un poco como Cantando bajo la lluvia) especialmente en Broadway.

      Aquí se opta por una dirección más teatral (la directora fue la misma que en el teatro), y a pesar de que se eliminaron escenas, este musical tiene más parecido a los que se hacían en los 50 que a los actuales, ya que se prefiere lo espectacular y la grandiosidad al montaje tipo videoclip (de hecho yo he visto la versión española en el teatro que se dice que es tan buena como la de EEUU, y sin embargo, a pesar del factor directo no se consigue superar la espectacularidad de la película).

      No obstante, tiene muchas características actuales como la dinamización de las canciones o el coger a actores taquilleros o conocidos para asegurarse de aumentar la taquilla (en este caso se sustituyeron los propios actores de la obra de teatro, cosa que no gustó a muchos).

     Las canciones aquí se usan para todas las características (otra de las razones para elegirla) para contar la historia, para que entendamos a los personajes, hacer avanzar la acción…etc.

      En cine esta película no tuvo ningún premio destacable.

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