Nine

Las estrellas no están en el cielo… sino en esta película 
TÍTULO ORIGINAL Nine
AÑO
2009 Ver trailer externo
DURACIÓN
112 min.   Trailers/Vídeos
PAÍS
  (Novedad) Sección visual
DIRECTOR Rob Marshall
GUIÓN Michael Tolkin, Anthony Minghella (Remake: Federico Fellini, Ennio Flaiano, Tullio Pinelli, Brunello Rondi, Arthur L. Kopit)
MÚSICA Maury Yeston
FOTOGRAFÍA Dion Beebe
REPARTO Daniel Day-Lewis, Marion Cotillard, Penélope Cruz, Kate Hudson, Nicole Kidman, Judi Dench, Stacy Ferguson, Sophia Loren
PRODUCTORA The Weinstein Company / Relativity Media
WEB OFICIAL http://nine-movie.com
PREMIOS 2009: Oscars: 4 nominaciones: actriz de reparto (Cruz), canción, dirección artística y vestuario
2009: Globos de Oro: 5 nominaciones
GÉNERO Musical. Drama | Remake. Baile
SINOPSIS Adaptación de un musical de Broadway de 1982 que a su vez era un remake modernizado de “8 y medio”, de Fellini, sobre las reflexiones vitales, a nivel personal y profesional, de un conocido director de cine, Guido Contini (Daniel Day-Lewis). Guido pasa por una crisis creativa y personal mientras lidia con las numerosas mujeres de su vida entre las que se incluyen su mujer (Marion Cotillard), su amante (Penélope Cruz), su musa (Nicole Kidman) su confidente y diseñadora de vestuario (Judi Dench), una periodista de moda americana (Kate Hudson), el amor platónico de su juventud (Fergi) y su madre (Sophia Loren).
 
      Sí, ha pasado el tiempo desde el estreno de este musical, pero eso a veces es bueno, la primera impresión de cualquier obra de arte no siempre es acertada, a veces hace falta distanciarse, al fin y al cabo, ¿cuántas obras de arte fracasaron en el momento de su presentación? cientos. En mi caso, hasta he vuelto a ver la película por medios no tradicionales y así pensarlo mejor (en las webs se portaron sorprendentemente bien con ella, tras dos semanas desde su estreno aún era imposible encontrarla en internet; no obstante, un musical, es evidente, debe de verse al cine, por la calidad de la audición de la música o la necesidad de los subtítulos, creo yo que todo el mundo lo valora; ¡además, los fans del musical debemos pagar entrada y apoyarlo incondicionalmente!).
      En cualquier caso, todo el que lea este blog sabe que a mi me encantan los musicales, por tanto los espero con impaciencia y enormes expectativas (como a todos los musicales, de Nine han aparecido aquí en Universo de A noticias previas a su estreno, en este caso por lo menos dos –sección Actualidades-: un artículo que avisaba sobre el que se iba a hacer y ya daban datos de su paso por Broadway; y otro ,que confirmaba el reparto y distintas cosas del estreno), pero esta vez, no era el único en absoluto; todo el mundo se preguntaba como sería esa película con más estrellas que el firmamento (como decía el lema de la MGM en sus buenos tiempos) de las cuales la mayoría tenían un oscar; y al frente de los cuales estaba otro oscarizado director con un incuestionable talento para el musical demostrado en la televisiva Annie y naturalmente en Chicago éxito rotundo en 2003.
     ¡Pero qué malas son las expectativas!, ¡qué raramente pueden ser superadas!, y eso fue lo que me pasó a mi, y según sé, desgraciadamente a medio mundo (¡hasta las protagonistas aparecieron en Vogue!); Nine, costó una barbaridad (lo que es debido, muy probablemente, al inmenso caché de los protagonistas y al rodaje en Italia, porque delante de la cámara tampoco se aprecia muy bien donde está ese gasto tan inmenso, otro defecto de la película) y no arrasó en absoluto en taquilla, metiendo incluso en problemas económicos a la Wenstein (o eso se rumorea), y lo que es mucho peor (y esperemos que no pase), quizás, provocando que nuevamente los estudios empiecen a dudar si el género musical realmente es rentable y si se puede seguir haciendo (o peor, que sólo se hagan musicales con canciones de grupos modernos). Recemos porque lo consideren un caso aislado.
     Y ahora, vamos a hacer la crítica de verdad que ya nos hemos extendido demasiado en otros temas.
      La historia, sacada de un musical de Broadway que a su vez está sacada de una película de Fellini (aunque este no quiera que se sepa que el tema                     -supuestamente autobiográfico- tenga nada que ver con él), un conocido director italiano, que aunque no es neorealista (importante aclarar ese punto) sí está influído por ese movimiento cinematográfico del medio siglo de la península itálica; se puede decir que es muy interesante, y cualquier persona creativa estará de acuerdo conmigo, el genio que todos creen permanentemente inspirado se derrumba y se exaspera porque las musas le han abandonado y trata de buscarlas por todos los sitios desesperadamente; cierto, no es el argumento típico de un musical, pero otros muchos han salido muy bien parados con argumentos mucho más originales; porque sí, existen los musicales dramáticos, y los hay realmente buenos (no todos son colores y lentejuelas).
      Pero el guión la hace predecible, sí, hay frases y dialogos realmente muy buenos (aunque los guionistas deberían de haber tomado clases de italiano, que la palabra “chao” significa “adios” en italiano, y no es una muletilla que se pueda poner en todas las frases sin ningún sentido); pero la historia en general (excepto el inesperado y apoteósico final, sin duda de lo mejor de la película) se puede ver todo el tiempo por donde va, concretamente a partir de la tercera canción: está claro, una canción por mujer; desaparece así la emoción y la sorpresa, algo letal para una película. 
      Eso no es lo peor, lo que acaba con la película, lo que la hace descender terriblemente de calidad, es la dirección (irónicamente, lo que se creía que no iba a fallar); pues Rob Marshall no sorprende en absoluto, ya que copia exactamente el mismo esquema de su Chicago, es decir, el protagonista imagina las canciones en un escenario que le resulta familiar, personalmente a mi eso me resultó terriblemente decepcionante. `También prueba algo terriblemente arriesgado, que es mezclar musical hollywoodense con cine neorrealista (se ve en varios planos o en ese continuo cambiar la película al blanco y negro); y no podría haber estilos más diferentes y con menos cosas en común en todos los aspectos (de ahí lo arriesgado), eso, sí consigues salir del paso, convierte la película inmediatamente en una obra maestra; pero, y desgraciadamente este es el caso, si fracasas, queda una chapuza, porque esta es una de esas cosas que pueden o salir muy bien, o salir muy mal. Así pues, sorprendentemente, la dirección es lo peor de la película (y desgraciadamente es una de las cosas más importantes en todo filme. Lo mismo se puede decir muy en general de su coreografía que rara vez sorprende (aunque cuando lo hace, es realmente sublime). Quizás Marshall debió seguir el consejo de una de las canciones e inspirarse más en el “follie Bergere”.
      El resto del apartado técnico destaca muy eventualmente, casi sólo en los números musicales, por lo demás, como siguen también esa estela de mezclar el agua con el aceite, consiguen un aprobado muy justo en común.
     Ahora se hablará de una de las cosas más importantes en un musical: la música; esta, si bien en principio no es resultona, se queda totalmente en la cabeza (yo últimamente no he oído otra cosa que la banda sonora de esta película) y llegas a apreciar realmente su calidad. Ahora bien, el problema es que una vez más este musical se salta de forma peligrosa una de esas normas básicas del género: “nunca empieces ni acabes con una balada”; de modo que la película, a medida que pasa el tiempo, cada vez tiene canciones más y más deprimentes, lo que no la beneficia en absoluto, pues queda peor impresión de ella. Aún así, hay muchas destacables: Cinema Italiano, Call from the vatican, In a very unusual way, Take it all, Guido’s song… etc.
     Hablo al final de lo que es también de lo mejor de la película, y por lo que merece realmente la pena pagar la entrada: los interpretes. Porque sí, esto no decepciona en absoluto, el reparto es tan magnífico como la simple evocación de sus nombres, sí, las estrellas no defraudan en absoluto y a pesar de la coralidad de sus papeles, todas brillan con gran intensidad, no hay más que verlas en la primera canción de brillantísima coreografía que es una gran presentación de lo que nos espera. Hasta tal punto son perfectas sus interpretaciones (no me extraña que los premios se centraran -aunque no todo lo debido- en los actores), que nos hacen creer que un hombre sin un gran atractivo como Daniel Day-Lewis, resulte deseado a más no poder por la mayoría de las mujeres del filme. El protagonista está, así, simplemente brillante, en una magnífica interpretación del genio torturado pero que debe seguir con su papel.
    Nuestra Penélope, también sublime (¡esta vez sí que merece y mucho el oscar!), ¡y totalmente desmelenada! (nunca mejor dicho) , está más sensual y atráctiva que nunca (y no será porque no la hayamos visto desnuda en cientos de películas españolas, si es que no siempre enseñarlo todo es lo mejor), ¡y que voz! (después de que la doblaran en todas las películas españolas en las que cantó, uno tenía sus reservas acerca de como cantaría esa mujer a la que hasta ahora se nos ha ocultado permanentemente su voz), nuestra Pe reune sin duda las mejores condiciones para convertirse en una gran estrella del musical, esperemos que su nombre sea recordado en un futuro con otros de la talla de Ginger Rogers o Cyd Charisse.
     Marion Cotillard (la única con dos canciones, aunque originalmente la última la cantaban tres de las amantes), tiene la suerte de conseguir un papel, si bien no muy extenso, si el más dramático, y naturalmente, lo borda.
     ¡Pobre Nicole Kidman!, ya conocida como “venenoparalataquillaKidman” (quizás porque está antinaturalmente joven), el escaso éxito de Nine no beneficiará a esta talentosa actriz, que ya experimentada recientemente en musicales, brilla en un papel hecho a su medida.
     La Dama Judi Dench, también presta toda su grandeza interpretativa a un papel tan lucido como discreto de la confidente, ahora bien, reconozcamos que al contrario que todas las anteriores, no tiene una gran voz, al igual que la siempre sublime Sophia Loren, en otro pequeño pero maravilloso papel en el que volvemos a verla en el cine tras tantos años retirada, ¡que alegría volver a encontrarla en la gran pantalla y más en un musical!.
     En cuanto a las no oscarizadas; Fergie, aún siendo más cantante que actriz, sale muy bien parada tanto en interpretación como en canto, logrando que su primera aparición en el celuloide pueda ser muy bien recordada (además de que su canción es el slogan de la película “Be Italian”). Kate Hudson con las caracteristicas contrarias a la anterior, también está muy bien, además de que se lleva una de las mejores canciones: “Cinema Italiano”.
      Por último decir que no sé si este musical es más para hombres que para mujeres, porque sí, es cierto, ellas son las que ocupan siempre la pantalla, pero sólo a primera vista, no olvidemos que todas ellas están siempre refiriendose a él, y en casi todas las canciones le muestran una devoción absoluta, de modo que, el personaje de Guido Contini, aún sin estar en la pantalla, está permanentemente presente de un modo u otro. Y otra cosa os advierto, especialmente a la chicas, no os pongáis celosas si os dáis cuenta de que vuestra pareja se ha intercambiado todo el rato en el papel del protagonista (cosa que hará aunque sea subconscientemente), ¡y es que eso de tener todas esas mujeres deseandote es una idea irresistible!, yo personalmente, pasé a cambiar mi nombre con el del protagonista (ya de forma consciente) en la canción “Cinema Italiano”. En fin, quedáis advertidos.
      Por cierto, la campaña publicitaria española eligió el peor poster.
 
Valoración final: Si bien a Nine no le faltan defectos, también hay muchas razones para ir a verla (un reparto en estado de gracia, unas canciones muy hermosas… etc); así pues imprescindible para los fans del musical (hay que paliar en Europa el escaso éxito de EEUU por el bien del género), y en todo caso, creo que es una película de la que no se puede decir que vaya dirigida a un público concreto, le puede gustar a quien le gusten los dramas, también a quien le apasione el neorealismo… etc; en realidad, creo que la conclusión es que es una película muy personal en ese aspecto, cada persona deberá verla y dar su opinión.

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12 respuestas a Nine

  1. gabriela dijo:

    Supongo que es mi turno. Mi punto de vista, como siempre he dicho, es el de la mera espectadora sin más conocimientos que el de su propio criterio inocente y sin ápice de profesionalidad. Para empezar, no se si me equivocaré en esta afirmación tan tajante, pero creo que los musicales no están de moda en el cine, al menos en las películas para mayores (los niños y adolescentes son otra cosa afortunadamente en este punto). El caso es que el otro día, una amiga me decía que había durado viendo esta película unos quince minutos, ¿quince minutos? ¿no es demasiado poco? Será que es un musical… La verdad es que no lo sé. Para mi es una pequeña gran película, y me explico: evidentemente tanta estrellita nos deslumbra y quizás pensemos que se nos va a ofrecer otra cosa pero la película tiene una historia que, al menos, yo calificaría de interesante. No … no es una historia revolucionaria que cambiará el rumbo de la humanidad pero hay momentos brillantes como el baño compartido con las altas jerarquías eclesiásticas, ese momento en el que Guido hunde su cabeza en el agua me parece sublime. No sé porque al verla, sentí en la boca un cierto sabor de un cine que ya casi no se hace. Otra parte de la película que consiguió atraparme fue la de los niños corriendo hacia la playa y todo lo que ocurre después. Fergie soberbia, cualquiera diría que no es una hembra italiana, exuberante, latina… y todas esas panderetas levantando polvareda (creo que es mi número favorito). Y, por destacar otro momento, la conversación en la fuente entre la estrella y el director caído (o a punto de caer), esas confesiones a la luz de las farolas, lo que pudo haber sido y no fue, lo que es y no es. En cuanto a los actores, he visto floja a Sofía Loren (y eso que siempre me ha gustado) y Penelope, sé que me echarás a los leones, pero no me convence demasiado. El resto cumple a la perfección su papel y destaco a Daniel Day-Lewis que borda esos papeles de antihéroe que de alguna manera le hacen atractivo – no guapo-.Por cierto, un breve apunte, "ciao" en italiano se usa como saludo en general, tanto significa "hola" como "adios" así que creo que en todo momento está bien usado en la película. Un saludiño 🙂

  2. A dijo:

    En primer lugar aclararé un punto que me parece muy importante y que no se si habré discutido alguna vez en el espacio, pero en todo caso lo haré ahora a cuento de esto: las divisiones entre “película para niños/adolescentes/mayores” me parecen simplemente ridículas y fruto, en general, de una gran ignorancia en determinadas materias; no me pararé ahora a citar a Walt Disney (porque ya lo he hecho en la sección Citas, refranes y dichos, te sugiero que pases por allí); pero creo que llega con decir que, poniendo varios ejemplos: cuando se estrenó Blancanieves, el público totalmente adulto, la flor y nata de Hollywood, sollozó al final de la película; que los cuentos de hadas han sido revisados y muy estudiados por los más eminentes filósofos y artistas una y otra vez de las más variadas formas (no creo que algo infantil, es decir, simple y vanal, pueda cumplir esas características), que La Bella y la bestia fue nominada a un oscar a la mejor película; que Grease que en su momento se vio como película adolescente hoy es considerada una obra maestra del cine musical y del cine en general; y que es indiscutible la calidad de Hairspray que además, antes de ser una película, fue un musical de Broadway, lugar al que no llega un producto cualquiera (y antes de ser un musical fue una película de muy baja extracción protagonizada por un travesti llamado Divine)… Y así tengo ejemplos para aburrir. Pero si quieres musicales “adultos” (por estar protagonizados por estos, únicamente, aunque insisto, tal denominación me parece una auténtica estupidez), hay buenos ejemplos de porque el musical ha vuelto (además de la última gala de los oscar, totalmente dedicada al género y en la que Hugh Jackman gritaba y cantaba “the musicals are back”) podemos poner como ejemplo: Chicago, Dreamgirls o Mamma mía. En cuanto a lo del musical, es más que una moda, el problema del género es que prácticamente estaba desaparecido desde los 70 y los estudios tenían pavor con sólo oír hablar de ellos porque eran sinónimo de fracaso en taquilla; afortunadamente, eso está cambiando, y sí, también es muy en parte gracias a todos esos adolescentes que se lanzaron a ver High school musical, y no lo olvidemos, esas personas también marcan el futuro del cine (y por cierto, en los 80 y en los 90, Disney eran los únicos que los hacían, de animación sí, pero musicales). En cuanto a lo de tu amiga, bueno, como yo digo en mi crítica, es algo muy personal, no es una película que se pueda recomendar a un público objetivo concreto como otras, a ella no le gustó, y a ti sí, hay que ver para saber, pareces confirmar mi teoría. Es curioso, pero probablemente sin saberlo, has destacado precisamente algunas de las secuencias menos hollywoodianas, más de estilo de cine independiente (en ocasiones con claras referencias neorrealistas); en todo caso no te equivoques, evidentemente ya no se hace cine neorrealista, pero sí otro tipo de cine diferente del comercial norteamericano más intelectual y original (europeo, independiente… etc), otra cosa es que no lo veas o no lo conozcas puesto que no se pueden promocionar con la potencia de las producciones norteamericanas. Sin embargo, yo creo que ese alejarse de la comercialidad, es lo que llevó por mal camino a la película; la gente cuando va a un musical espera ver alegría y lentejuelas y en Nine hay de todo excepto eso. Yo creo que Sophia Loren tampoco tenía demasiado papel para estar floja (por lo que me sorprende tu comentario), pero me convenció desde su primera aparición cuando le pone a Guido esa sonrisa de “¡ay pillín pillín!, ¿que has estado haciendo?”. En cuanto a Penélope, aumento, a todo lo que he dicho a su favor, que es la única de los interpretes que ha mantenido nominaciones en todos los premios (ahora bien, que te guste más o menos, como siempre es algo personal). Y por cierto, ¿no me digas que tu también desearías acostarte con Guido Contini?, debería de poner una encuesta titulada ¿Cuántas de vosotras después de ver Nine os acostaríais con el protagonista?, ¡y a mi que lo de la periodista del Vogue me parecía desfasado!. ¿De verdad lo de Ciao? Bueno, pues eso me pasa por hacerme el listo, la verdad es que estaba convencido de lo contrario, en fin, ya sabes lo que se dice, ¡nunca te acostarás sin saber una cosa más!. En fin, como dirían en Nine: Ciao bella!

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