El gran hotel Budapest

Una mirada a otro tiempo

Sinopsis y ficha técnica

Título originalThe Grand Budapest HotelAño2014Duración99 min.País Estados UnidosDirectorWes Anderson GuiónWes Anderson (Historia: Wes Anderson, Hugo Guinness)MúsicaAlexandre DesplatFotografíaRobert D. YeomanRepartoRalph Fiennes, Tony Revolori, Saoirse Ronan, Edward Norton, Jeff Goldblum, Willem Dafoe, Jude Law, F. Murray Abraham, Adrien Brody, Tilda Swinton, Harvey Keitel, Mathieu Amalric, Jason Schwartzman, Tom Wilkinson, Larry Pine, Bill Murray, Owen Wilson, Léa Seydoux, Giselda Volodi, Bob Balaban, Florian Lukas, Karl Markovics, Volker Michalowski, Fisher Stevens, Wallace Wolodarsky, Waris AhluwaliaProductoraFoxSearchlight / Scott Rudin Productions / American PaintbrushGéneroComedia | Años 30. Años 60Web Oficialhttp://www.grandbudapesthotel.com/

SinopsisGustave H. (Ralph Fiennes), un legendario conserje de un famoso hotel europeo de entreguerras, entabla amistad con Zero Moustafa (Tony Revolori), un joven empleado al que convierte en su protegido. La historia trata sobre el robo y la recuperación de una pintura renacentista de valor incalculable y sobre la batalla que enfrenta a los miembros de una familia por una inmensa fortuna. Como telón de fondo, los levantamientos que transformaron Europa durante la primera mitad del siglo XX.

……………………………………………

Comentario previo

Todos los que siguen este blog saben de mi interés por la temática del decadentismo y lo que me fascina (como muestra, ver por ejemplo este artículo), por lo que esta película necesariamente tenía que atraerme.

Pero la verdad es que ese tono de decadencia está presente en todo, por eso puse el subtítulo que puse a la crítica. Ya para empezar, está la época en la que se desarrolla, los principios del siglo XX, con razón llamada la “belle epoque”, probablemente uno de los momentos más decadentes de toda la historia, pues nadie podía imaginar que apenas pasada una deécada de este nuevo siglo, todo aquello que parecía que duraría siempre y que estaba asentado, desaparecería para siempre: las hieráticas, flemáticas y orgullosas monarquías que dominaban Europa (exceptuando Francia y Suiza… y no había tanto tiempo que aún eran monarquías o formaban parte de una) serían barridas del mapa a causa de dos guerras mundiales y los totalitarismos; los imperios caerían, el colonialismo se desfasaría y la Europa poderosa, el gran viejo continente perdería su hegemonía histórica. Todo ello impactaría profundamente en una sociedad que seguía viviendo como en el XIX y que no creía que se pudiera vivir de otro modo, pero sí, una vez más, habría que aprender a sobrevivir (de eso, aunque en un tono menos formal, trata esta película también).

Y quizás, uno de los que mejor retrató todo esto, fue precisamente uno de mis escritores y ensayistas favoritos, autor de algunas de las mejores biografías que he leído (de hecho, en el caso de algunas, ni siquiera me interesaba el personaje histórico en cuestión y sólo las leí porque eran suyas), cuyo singular estilo enamora y emociona por igual: Stefan Zweig (en cuyos relatos está basado esta película), un hombre que, en el culmen del decadentismo, acabó suicidándose.

Y por supuesto, necesariamente la temática de esta película me tenía que gustar por tanto: hotel con una gran gloria en su momento, que acogía a la nata de la sociedad que vivía una vida de privilegios, viajes y ociosidad… pero el lugar, hoy día ya es algo inútil y sin demasiada utilidad, un despojo del pasado al que sólo se le pueden poner parches… todo esto y más, refleja la película de la que vamos a hablar.

Crítica

Como siempre, empezaremos hablando de la historia, esta, supuestamente se basa en los relatos de Stefan Zweig (lo dice al final de los créditos), pero no está basado en ninguno en concreto o no es una recopilación de ellos (al menos por lo que yo recuerde que he leído); sin embargo, y a pesar de que en ningún caso se puede llamar a esta película una adaptación de la obra de Zweig, sí se puede ver como se basa en ello: el gusto notorio por el decadentismo, el sentido de la tragedia que se presiente como inevitable, o incluso, el afilado e irónico humor que destila (aunque quizás la película tira demasiado al humor negro, algo que está fuera de lugar, pero es lógico que se les fuera de las manos, pues el sofisticadísimo estilo del humor de Zweig, impregnado de clase y “savoir faire” -con lo que a él le gustaba incluír expresiones en otros idiomas en sus textos, este es mi pequeño homenaje a él-, tiene que ser muy difícil de captar e imitar sin copiarlo literalmente).

En cualquier caso, la historia quizás no sería gran cosa sino fuera por lo anterior, y por un guión que la eleva totalmente convitiéndola en algo entretenido, interesante y sobre todo, muy divertido, y es que nos encontramos ante todo con una comedia, una comedia tronchante (según el sentido del humor de cada uno claro, aquí hay mucho humor negro y absurdo) en la que no se desperdicia nada para conseguir que el espectador se divierta.

Y por supuesto, una vez más, suena a “de época”, pues uno de los grandes méritos y gran victoria de esta película, es que te da la impresión de que pudo haber sido hecha en otra época, hasta ese punto se consigue una visión de otro momento de la historia (lo cual, puede ser aplicada en casi todos los apartados que analizo de ella).

La buena dirección es quizás lo único que se sale de esta “mirada a otro tiempo”, con alguna que otra extravagancia que suena muy actual, pero que tambien ayuda a que la película tenga mucho ritmo (algo imprescindible para una comedia), por lo que tampoco se puede dejar de alabarla.

En lo que respecta al tema técnico: la fotografía es muy apropiada y ayuda muy bien a reflejar las distintas épocas por las que pasa el hotel. La dirección artística, aunque con un cierto tirón hacia lo hortera (especialmente el hotel en la actualidad) aún cuando por momentos resulta desagradable a la vista, se entiende que la intención es reflejar bien el decadentismo y la evolución del hotel (aunque no estoy seguro de si ese fue el medio más acertado…), a destacar, la creación del hotel como maqueta de época, que da aún más esa sensación de que estamos viendo algo de otro tiempo y desfasado. El vestuario sigue el estilo de la dirección artísta, con sus mismos defectos y virtudes.

Finalmente, en lo que respecta a los actores, el reparto está lleno de cameos de grandes actores (algunos fetiches de Anderson) y a pesar de cierto protagonismo de dos personajes, se puede decir que es bastante coral; por lo que todos destacan por igual y hacen un gran papel para componer este gran puzzle final que es “El gran hotel Budapest” y que además encaja muy bien.

Valoración final: una película muy buena y una comedia muy divertida a tener en cuenta en la cartelera. Sin duda gustará a todos aquellos a los que fascine la decadencia, el estilo de vida de principios del siglo XX y el autor Stefan Zweig; y al resto del público, seguro que les divertirá mucho.

El gran hotel BudapestEl gran hotel Budapest19-grand-budapest-hoteltilda_swintonedward_nortonjude_lawtom_wilkinsonEl gran hotel Budapest | The Grand Budapest Hotel, de Wes Anderson, 2014El gran hotel Budapest | The Grand Budapest Hotel, de Wes Anderson, 2014

Esta entrada fue publicada en Películas. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a El gran hotel Budapest

  1. Pingback: La temporada de exposiciones 2014 de primavera-verano en Madrid | Universo de A

¡Deja un comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s