La nueva temporada televisiva de invierno 2010/2011

Y hoy inauguro un nuevo tipo de artículos en esta sección de televisión que lleva tanto tiempo abandonada (lógico, todos los artículos eran de un esfuerzo mastodóntico); se trata de comentarios y pequeñas críticas acerca de lo que trae de nuevo o de viejo la televisión en su programación, cosa que intentaré hacer en todas las temporadas, tanto la de invierno, como la de primavera o verano (si os fijáis, hay siempre unos patrones para el estreno de nuevas series o programas, y siempre es en las mismas fechas); y, obviamente, el artículo se irá completando continuamente a medida que lleguen los estrenos y según se vayan definiendo.

El artículo se dividirá (en principio) en: Novedades (todos los nuevos estrenos de series, programas… etc), Retornos (programas que ya existían pero que vuelven con una nueva temporada, nuevos capítulos… etc) y Permanecen (programas finalizados que existen desde hace mucho tiempo y se han respuesto alguna que otra vez -o muchas- en televisión pero que puede que algunas personas no conozcan). Y cuando haga el seguimiento de algún tipo de programa o serie, se verán como van progresando mis opiniones: daré una primera crítica tras el visionado de la primera emisión; después podré dar varias a lo largo del tiempo poniendo Tras varias emisiones y si veo la temporada completa, acabaré dando una opinión final y ya completa añadiendo Final de temporada, con la opinión correspondiente.

En fin, decir que espero conseguir cierta continuidad en este tipo de artículo y que sea de utilidad para todos, ¡así que no lo olvidéis, volved pues este artículo se actualiza muy a menudo!, comenzamos:

Novedades:

CUATRO

-¿Quién quiere casarse con mi hijo?: parecía y sonaba interesante… pero no. Entre la estructura idéntica a la de otros realities (en particular “Granjero busca esposa”) y ese reparto intencionadamente friki (típico de telecinco) que han buscado (uno llega a preguntarse si algunos no serán actores porque semejante grado del absurdo hace difícil creer que eso no sea una ficción), hace que el programa resulte difícil de aguantar, y más teniendo en cuenta su duración. Tal vez, si hubieran cogido gente más normal (como efectivamente se hizo en el primer “Granjero busca esposa”) en vez de buscar el morbo de la forma más deliverada, pomposa y ridícula, tal vez el programa hubiera tenido un mínimo de interés. No creo que lo vuelva a ver, pero de ser así, volveré a informar sobre ello.

ANTENA 3

-Sherlock: da la impresión de que esta cadena tiene el monopolio de las series que sigo, en fin, supongo que por algo será (aunque debo reconocer que no me acaba de agradar, si por algo destaca esta cadena acerca de sus series es que tienden con demasiada frecuencia a la desprogramación y, si no estás muy atento, con facilidad puedes perder episodios).

-1ªtemporada:

Desde que la vi anunciada esta serie me pareció interesante (siempre me ha gustado el detective de Baker Street, de hecho, una de mis primeras críticas de la sección Libros es precisamente sobre su última, y según la mayoría de sus fans, la mejor de sus aventuras: “El perro de los Baskerville”), y su estreno, hay que reconocerlo, es más que oportuno (Antena 3 siempre ha sabido jugar sus cartas en ese sentido), con la segunda parte de ese nuevo intento de versionar Sherlock Holmes en cartel (crítica de la primera parte aquí) que desde luego no veré (ya me llegó con la primera), parece que el más famoso de los detectives vuelve a estar de moda, aunque, ¿realmente alguna vez no lo ha estado?.

En cualquier caso, la premisa de traer a la actualidad al detective es muy interesante, es cararacterística clave de las verdaderas obras maestras su inmortalidad, no en el aspecto de que sigan siendo conocidas, sino en el hecho de que realmente, son fácilmente adaptables a cualquier época puesto que tienen una profundidad especial y una multiplicidad de ideas que permiten su adaptabilidad (otra cosa es que esta sea fácil, los múltiples y fracasados intentos de adaptación de Sherlock Holmes son la muestra de ello).

Así pues, si bien creo que no nos encontraremos con adaptaciones literales de los libros en versión actual, si creo que estamos ante una serie interesante que, siguiendo la estela de otras del mismo país, contiene una muy bien trazada historia y unos guiones brillantes a su misma altura, o al menos es lo que deja entrever el primer episodio.

Y también parece que tienen el acierto de permitir (al igual que en los libros) que el espectador intente resolver el misterio por si mismo, otorgándole todas las piezas para que pueda pensar y razonar él también al igual que el gran detective.

Por lo demás, Sherlock es muy bien interpretado, la esencia de su personaje ha sido claramente captada por el actor, aunque no se puede decir lo mismo de Watson que en todas las versiones modernas, por alguna extraña y misteriosa razón, pasa de ser un médico bonachón, ingenuo aunque valiente y curioso, a un duro militar curtido en intensas batallas (¡error fatal!); también del resto de los actores se atisban buenas perspectivas.

No se puede decir lo mismo a nivel técnico: realización no muy agradable, horrenda fotografía, dirección artística y vestuario desfasados (que el personaje sea del s. XIX no significa que tenga que vestir como hace treinta años) y efectos digitales muy poco estéticos (aunque las letras que surgen evocando los pensamientos de Holmes son una buena idea, la fuente utilizada y el modo de ponerlas no resalta, no resulta interesante en pantalla). Sin embargo, por otra parte, si exceptuamos “Los Tudor” casi ninguna serie inglesa destaca por su belleza estética.

En definitiva, es una serie que de momento se seguirá, y a ver a dónde nos conduce…

Final de temporada: sorprende decirlo pero así es, cual sería mi sorpresa al descubrir que la primera temporada sólo la componen tres episodios (y tres cuartos de lo mismo con la segunda), cómo y porqué, es un misterio, no parece una serie de una producción tan cara como para que una temporada sea tan extremadamente reducida hasta el punto de no parecer ya una serie sino una miniserie (es decir, una película en dos episodios, por ejemplo). En todo caso, y teniendo en cuenta sus, por lo visto, simplemente aceptables audiencias, esperemos que Antena 3 siga adelante su emisión.

En cualquier caso, lo que está claro, es que esta serie merece la pena y la continuaré sin duda, si bien es una adaptación muy libre de las aventuras del más famoso de los detectives, sí es también muy respetuosa con la obra original y está cargada de referencias que los fans apreciarán. Desde luego no es la mejor adaptación de las aventuras de Sherlock Holmes (cosa que por otra parte, de momento no ha conseguido nadie), pero sí es una gran traslacción a nuestra edad contemporánea, consiguiendo mantener la esencia y la coherencia con las novelas en las que está inspirada, y a la vez una gran originalidad y un modo verdaderamente correcto de llevar el producto final a cabo. No hay duda, veré la segunda temporada.

-2ª temporada:

Ya no estábamos muy seguros de como se iba a seguir emitiendo “Sherlock” (y más siendo una serie con unas temporadas tan particulares), pero finalmente, parece que 1ª y 2ª temporada se emitirán seguidas (lo que no es tan sorprendente sabiendo que son sólo seis episodios en total).

En todo caso, comenzamos una nueva temporada y aparece un personaje sacado de las novelas del detective, pero como no, renovado. La temporada comienza emocionante, y sólo se pueden destacar como fallos la mala ambientación y la escasa documentación en lo que respecta a Buckinham palace, eso sin nombrar, que no tiene mucho sentido meter a un miembro de la Familia Real inglesa por medio. Por lo demás, el capítulo fue bastante emocionante aunque diría que han quedado algunos cabos por atar (cosa que jamás permitiría ni Sir Arthur Conan Doyle y mucho menos Sherlock Holmes), demasiados argumentos juntos, demasiadas historias a la vez quizás en un intento por arrancar con fuerza la nueva temporada.

Y otro detalle divertido que no había comentado, resulta extremadamente divertido ver las continuas alusiones a la supuesta homosexualidad de los personajes protagonistas, lo cual siempre fue algo que se rumoreó acerca de ambos y esa extraña y devota relación que mantenían (a pesar de que Watson acabara casándose). En fin, seguiremos viendo a ver como se desarrolla esta segunda temporada.

Final de temporada: Sin duda impactante el final de temporada, esta serie ha dejado muy buen sabor de boca y espero con impaciencia la tercera temporada (aunque teniendo en cuenta los avatares y las dificultades para realizar esta serie -creadores centrados en otras series, actores en otros proyectos… etc-, a saber cuando la veremos).

Esta nueva temporada nos vuelve a traer una emocionante e interesantísima renovación de los relatos del famoso detective, lo cual es muy meritorio puesto que esto, o te sale rematadamente bien, o desmesuradamente mal, y en este caso, la valoración es muy positiva, incluso, me encantó su particular adaptación de “El sabueso de los Baskerville” (que es un libro que tengo en gran estima)

Por señalar algunos defectos, comentar que Sherlock siempre desprecia a Scotland Yard y que suele tachar a Lestrade de idiota, cosa que en la serie no sucede, sino todo lo contrario. Y por supuesto, que los medios de Moriarty son absurdamente excesivos y difícles de creer.

Es en defintiva, es una adaptación muy libre, pero a la vez una gran traslación de los libros que hará las delicias tanto de los más consumados fans del detective de Baker Street, como de aquellos que simplemente quieran ver algo bueno en televisión.

-Toledo, cruce de destinos: está claro, las series históricas están de moda y parecen ser un éxito asegurado, no puedo negar que eso me agrada (ver algo de época siempre agrada), sin embargo, al igual que a todo el que le gusta la historia, me preocupa si algunas hacen más mal que bien, demasiada gente cree a pies juntillas lo que ve en el cine o en la televisión, aunque se les plantee como una ficción, por ello una serie histórica para ser realmente buena debería de ser leal a los hechos, evidentemente, se pueden tomar licencias artísticas, pero dado que la historia en sí ya es suficientemente fascinante sin inventarse otra, una serie histórica debería de tratar en lo posible entretener desde luego, pero quizás, también hacer que los espectadores aprendan algo. Lamentablemente, este no es el caso de la recién estrenada “Toledo, cruce de destinos”.

Esta serie no es que se tome licencias artísticas, es que reinventa (o directamente inventa) y utiliza personajes históricos para contar lo que le da la gana, lo cual no deja de ser extremadamente decepcionante, y eso, supone que no nos podemos fiar de nada de lo que veamos en la serie puesto que con toda probabilidad, ninguna de las costumbres, nombres u otros detalles que se nos hacen pasar por ser de la época son reales. Así, nos encontramos desde fallos discretos en el vestuario a fallos gordísimos como cambiar la historia matrimonial de Alfonso X, su descendencia o incluso que un personaje ostente el condado de Miranda, título que no se crearía hasta el s. XV; es decir, no hay un respeto por la historia ni interés en esta.

La prueba perfecta de ello la tuvimos en el horrendo documental que se emitió justo después del primer episodio y que demostraba que ninguno de los implicados en la serie, ni el propio creador (el cual tiene una anécdota divertida, pues en ese intento de making of -que en realidad acababa siendo una vulgar promoción de la serie, pues al terminar la hora que duraba nos quedamos tal cual estábamos o peor- llega a decir “bueno, yo ya te lo he dicho, yo lo copio todo, a mi me gusta mucho copiar” se refería a la dirección artística, pero teniendo en cuenta que esta serie tiene una demanda bastante polémica por plagio -supuestamente, una productora le propuso una serie de este estilo a Antena 3 que la rechazó, y luego la cadena hizo una versión muy parecida con una productora propia-… la cosa resulta cuanto menos divertida), ha tenido en sus manos otro libro de historia que no fueran los manuales de texto de la educación obligatoria (quizás la excepción sea Alex Angulo, que sí parecía algo más documentado); y que contaba con momentos bochornosos del tipo de “ven a ver la antecámara de la reina que es la caña” y en la que todo el mundo conjugaba el verbo “creer” (“yo creo que en esa época…”, “yo creo que la gente…”) en vez del verbo “saber”, que era el que deberían de haberse trabajado antes de meterte en todo esto. Al final en el documental desaprendías más que aprendías.

Pero dado que esto es ficción y no un documental, es necesario juzgarla dramáticamente. Las historias parecen buenas, y pueden llegar a desarrollarse bien y desde luego la serie se plantea muy interesante, pero los guiones tienen a veces dialogos de carcajada pura (involuntaria, por supuesto). Ello no lo mejoran un duelo de malas interpretaciones, que sólo son muestra de un casting mal hecho y de una dirección de actores claramente no acertada, con sólo decir que hasta Maxi Iglesias parece buen actor en comparación, está todo dicho. Así, resulta inexplicable que su criado en la ficción esté sonriendo continuamente como si fuese una azafata del “1,2,3” o que el guerrero protagonista parezca ser incapaz de expresar absolutamente ninguna emoción. Aunque el peor, de lejos, es Jaime Olías con el que comprobamos una falta total y absoluta de talento que ya sospechabamos vagamente en la gran “Ángel o demonio”, de hecho, parece que sigue interpretando al personaje de Damián, aunque puede que la verdad sea mucho más cruel que esa: quizás, realmente nunca ha interpretado a nadie.

Y por supuesto, como no, el que se está convirtiendo en el gran emblema de las series de Antena 3: los desnudos y las secuencias de sexo totalmente injustificados y absolutamente fuera de lugar, aunque, como ya se decía en el documental “esto es un pico de audiencia”. Sin comentarios.

Los apartados técnicos son los más interesantes: la fotografía, aunque televisiva a más no poder, no desagrada; y dirección artística y vestuario son muy ricos, interesantes y nada pobres, es así, una serie que agrada estéticamente.

Para finalizar decir que, paradojicamente, y a pesar de que la serie lleva su nombre, Toledo es lo único que no hemos visto en este capítulo (y no hay grandes expectativas de que vaya a salir), por lo que no creo que la ciudad se beneficie mucho de la posible futura popularidad de la serie, pero entendámonos, tampoco la necesita (como bien demuestra este mi album turístico de esta increíble ciudad).

Sin embargo, debo reconocer que me agradó y que al menos de momento la seguiré, al fin y al cabo, no se puede juzgar bien una serie sin ver al menos tres capítulos… pero ya veremos si paso de ahí.

Tras varias emisiones: “Toledo” no me convence, de momento la veré sólo si tengo tiempo (lo cual es prácticamente decir que no se volverá a ver, pero nunca digamos de este agua no beberé), historia subrealista, dialogos espantosos e interpretaciones a la altura de estos últimos. En definitiva, no hay quien se la crea y hay que hacer verdaderos esfuerzos para tragarse un capítulo entero.

-Gran hotel: probablemente la gran apuesta de Antena 3 para esta temporada. Si os tiene pinta por los anuncios de ser una mezcla entre “El internado” (del cual hay por lo menos dos actores) y “La señora”, habéis aceptado rotundamente, rodada también en el norte, sigue la estela de ambas producciones que gozaron de cierto éxito; afortunadamente, coge lo mejor de ambas, no hay ni los desfases de argumento de las últimas temporadas de la primera, ni el gusto por lo culebrónico de la segunda; siendo así una serie entretenida, en ningún caso novedosa (se detecta un argumento tópico a más no poder).

Ya se verá su evolución, pero de momento, tras haber visto el primer capítulo, se pueden ver ciertos defectos: deficiente dirección y montaje (el director no parece saber lo que es un plano contraplano) y muchos actores sin registros, a destacar en ese aspecto el protagonista o Pedro Alonso (como todos los actores de la RESAD, sin emociones, más tiesos que un palo, lo que no deja de tener gracia, porque el arte dramático se basa precisamente en saber expresar emociones. Destacar además, que este actor abandonó “Padre Casares”, serie que protagonizaba, a saber porque, puesto que en “Gran hotel” tiene un papel totalmente secundario). Amaia Salamanca es prometedora, aunque quizás sólo encandila por su belleza.

A su favor se puede hablar de unas preciosas localizaciones, dirección artística y vestuario, que provocan una agradable experiencia estetica.

Es en definitiva, una serie que, a pesar de no ser nada novedosa o original, se perfila como entretenida e interesante, en todo caso… pronto lo sabremos.

     Tras varias emisiones: reconozco que estoy semienganchado a esta serie, que me he dejado seducir, y que la veo todos los martes… aunque sigo preguntandome porqué. Supongo que es la belleza estética de la que hablaba (aunque tampoco es tan deslumbrante), porque no se puede encontrar originalidad ni en el argumento ni en los guiones y mucho menos en unos personajes bastante estereotipados (la dueña, mujer dura a lo “Falcon Crest”, “Dinastía” o casi “Yo Claudio” es un gran ejemplo), es otra serie de misterio en un lugar que oculta algo (y que, por alguna extraña razón nadie se da cuenta, a pesar de que la media de asesinatos suba más que en toda la región). Los actores por su parte son planos y no demuestran demasiado talento (¡ni siquiera los consolidados!), parece que ni se molestaran. Ya se ha mencionado a algunos, pero ahora que he visto más serie, quiero nombrar a otros como Eloy Azorín (que por una extraña razón cree que con poner cara de malote todo el rato ya llega para interpretar el papel) o el compañero de cuarto y amigo del protagonista (que tiene un físico demasiado entrenado -cuidadosamente tapado por vestimentas de la época- para ser tan buenazo y tan candido), y podría hablar de muchos más, pero espero haber como se sigue desarrollando o como acaba.

Final de temporada: Bueno, pues finalmente ha terminado la primera temporada, si me dejaré enganchar a la segunda (a pesar de un final lleno de intriga) no estoy seguro, las series de misterio han dejado de ser novedosas y esta no es una excepción, mantengo todo lo que llevo diciendo durante este tiempo. Sin duda se puede decir que ha sido una primera temporada interesante y que ha estado bastante bien manejada, pero no se puede hablar de gran calidad, no innova, sólo sigue las reglas del género, es así, un producto simplemente aceptable con el que pasar el tiempo, pues no destaca en absoluto y una vez desaparecido será olvidado fácilmente, pasando así sin pena ni gloria por la historia de la televisión española. En lo que se refiere a su futuro inmediato, todo depende de lo bien que consigan desarrollar los misterios de la segunda temporada, si eso falla, la segunda entrega de esta serie será sin duda la última.

-Tu cara me suena: confieso que sólo lo vi apenas 10 minutos, y me hartó: típico, tópico, mismas normas, mismo sistema… el rollo de siempre con otro barniz, si triunfa, no conseguiré explicarme como la gente se traga lo mismo con otro envoltorio. Manuel Fuentes no podría haber elegido peor medio para retornar a la televisión.

CUATRO

-El comecocos: no he podido ver todo lo que me hubiera gustado pues el horario no me viene bien, pero lo que he visto me ha parecido sumamente original. Ya el hecho de crear un concurso sobre oratoria y retórica es una idea brillante, pero todos sabemos que hay muy buenas ideas con muy malos desarrollos, afortunadamente, este no es el caso. Parece estar muy bien trazado y haber pruebas muy interesantes que permitirán que los espectadores no se aburran porque la temática es distinta, y quien sabe, puede que sea un programa del que aprender algo, en cualquuier caso es muy divertido.

13 TV

+ Íntimo: reconozco que vi algunos anuncios de este programa en webs de televisión y me intrigaron, además un programa conducido por un cura siempre tiene su “morbo”, y más tratándose de algo más íntimo… pero desde luego no me esperaba lo que iba a ver.

¿Conocéis la sensación de estupefacción y a la vez risa que te da cuando ves algo que parece una broma, una parodia, pero en realidad no lo es? fue lo que sentí mientras vi este programa.

Para empezar, el sacerdote, Javier Alonso, que ya en las promos se postulaba como el gran protagonista, demuestra a todos y todas que efectivamente él, y nadie más, es la estrella del programa, mientras se hace el guay adoptando extrañas posturas (no dejé de preguntarme todo el rato si eso lo hacía también en la misa) cual si estuviera posando ante una cámara fotográfica en vez de una de video, eso sin nombrar el continuo gusto por hablar en inglés sin ninguna razón (en plan “¡que supermoderno soy por Dios!” -nunca mejor dicho-). Interrumpe a las colaboradoras (que curiosamente son todas femeninas, jovencitas y de muy buen ver… como se nota que no están ahí precisamente para hablar, además, ya habla él por todas), se salta el guión y dice las frases de estas e incluso a los pocos que se arriesgan a llamar (¡a un número de pago!) personas en general traumatizadas o que casi han perdido la cordura (resulta divertido ver las caras de sorpresa del sacerdote, eso sin nombrar cuando se nota que está reprimiendo la risa ante las cosas que oye), las interrumpe con descaro y reinterpreta todo lo que dicen a su modo (y si no le dejan les corta sin compasión) o les hace preguntas enfocadas a realzar la fe católica que, y lo recuerda en todo momento, compartimos todos (vale que ya sé que tipo de cadena es esta -el lema con el que arrancó: “creemos” era muy evidente-, pero aún así…).

Y ya no nombremos la realización del programa, que no consigue poner un simple video y que parece escoger todos los peores planos con los que se ven los no pocos defectos del programa (entradas y salidas de los invitados cuando no se debe, absurdos planos cenitales del coro -que misteriosamente mira para abajo continuamente para que no se le vea la cara-…), aunque el cura estará contento, pues él es el gran protagonista “me, myself and I” como le gustaría decirlo a él (¡incluso en los temas religiosos!: “YO prefiero ser sacerdote católico a druida porque…”, “en MI parroquia…”, “YO, como cura…”; el único momento en que no sale es cuando hay actuaciones musicales, aunque a mi no me extrañaría que se pusiera a bailar en cualquier momento para recuperar la atención que pierde durante unos segundos. En cuanto a los decorados sólo son una mala copia de anteriores programas del mismo tipo.

Pero eso sí, este presentador-cura (y muy orgulloso de serlo, él mismo, en el culmen del narcisismo -¡y yo que pensaba que la soberbia era un pecado capital!- es el logo de su propio programa con una figurita sombreada en la que se destaca mucho su alzacuellos) lo lleva todo con humor (a pesar de que el tema sea la muerte), con chistes todo el tiempo (malísmos por cierto, en su desesperación por hacer entretenido el programa); incluso con la superviviente del tiroteo de Pinar de Chamartín (que es la parroquia del cura, como bien ha insistido), que está tan desconcertada (no se sabe si por la terrible vivencia, por el programa o por como el cura manipula la situación tan descaradamente) que ya, simplemente, decía que sí a todo.

¡Qué decir!, creo que se puede definir como un programa para alucinar sin tomar ninguna sustancia psicotrópica.

      Tras varias emisiones: reconozco que no me puedo resistir de vez en cuando a echar una ojeada a este programa que ha pasado de ser publicidad de la Iglesia católica disfrazada de late night a propaganda pura y dura, los temas que se tratan tienen que ver, por supuesto, con los valores que defiende la Iglesia. El único momento en que nos libramos de esta acción propagandística es cuando salen las “catoliquettes” (que es como yo llamo a ese coro que canta ¿jazz?) que aún no amenizan con una letra propagandística sus entonaciones… pero dejémosles tiempo. La realización sigue siendo una mezcla entre infame y subrealista (contrapicados, ¿dónde se ha visto un contrapicado en medio de una entrevista?) y el cura, bueno, llega con decir que sigue en la misma linea.

TELEVISIÓN DE GALICIA

-Era visto: vulgaridad de puro lucimiento para Federico Pérez que se atreve a llevar el peso protagonista no siendo ni un gran actor ni cómico. Es el típico programa de la gallega en plan “conozco las costumbres gallegas a la perfección y por eso las puedo parodiar”, demostrando de ese modo un total desconocimiento de la comunidad autónoma en general, quedándose con un programa lleno de expresiones localistas que no se utilizan en ninguna otra parte de Galicia. Historias no interesantes y poco o nada divertidas además de actores con escasísima vis cómica. Se atisba una clara inspiración en “Air Galicia” pero sin lo bueno que tenía este último programa.

TELECINCO

-Cheers: bueno,  decir que esto es de “Novedades” es para echarse a reír, debería de ir en “Recomendaciones”, pero técnicamente hablando es un producto nuevo.

Estos rehechos de series jamás funcionan en España, puede que en Sudamérica que no hay mucho doblaje dé resultado, pero lo que es aquí, no. Se ha intentado varias veces con “Matrimonio con hijos”, y más recientemente con “Las chicas de oro” y todos ellos han sido rotundos y lógicos fracasos, ¿por qué se empeñan en continuar con algo que no da resultado?. Es fácil saber porqué no funcionan, y a todos se les aplican las mismas reglas: a los fans de la antigua serie no les gusta porque es una copia barata, y a los que apenas la conocían (mi caso) notan la falsedad en todo, el intento desesperado de españolizar algo que se ve totalmente norteamericano (y seamos sinceros, somos muy condescendientes con las ficciones de EEUU precisamente porque sabemos que vienen de fuera); al final, todo el mundo lo acaba viendo como algo falso y sin sentido, una vaga y vulgar imitación de un producto mejor en todos o la mayoría de los aspectos.

      Tras varias emisiones: se ha anunciado ya que la serie va mal y que se va a paralizar para reescribir guiones y cambiar capítulos cerrados por una bajísima audiencia, no está bien decir esto pero… ya lo decía yo.

Fin de la serie: ya se ha anunciado su cancelación definitiva, ¿por qué será que no me sorprende?.

DIVINITY

-Tabatha, te necesito (Tabatha’s salon takeover): curiosa traducción, de la despótica “Tabatha toma el control del salón” (que encaja más con la personalidad de la peluquera, que a pesar de su rudeza y de su edad -paliada claramente con operaciones de estetica), tiene su atractivo) a el ruego “Tabatha, te necesito” que es como se ha titulado este programa en España, pero ese no es el tema.

Reality que sigue la senda de otros anteriores del tipo de “Pesadilla en la cocina” con el chef supuestamente prestigioso Gordon Ramsay; en realidad, es exactamente lo mismo, pero cambiando restaurantes por salones de peluquería y a un impertinente británico por una malencarada australiana, la estructura es exactamente clavada: llegada, vemos por que el negocio se hunde; aparece el divo/a del negocio y pone a todos verdes y se encara con los empleados y sobre todo con el jefe haciendoles ver que son unos incompetentes de una forma no precisamente amable y educada; a continuación hace cambios y los convence a todos de porque como él dice es mucho mejor; después hace una reforma completa del lugar a espaldas de todos para darles una sorpresa; todos lo abrazan y se dan cuenta de que no podrían vivir sin el divo/a que vuelve por última vez después de unos meses para ver si se hundieron definitivamente o no (que cerraran nunca he visto que pasara), se despiden y el divo/a del cotarro da unas últimas recomendaciones para que se mantengan bien mientras se marcha a lo Mary Poppins (“hay otros negocios que necesitan de mi ayuda”). Tan magnífica y bien trazada estructura hace pensar que todo pueda estar brillantemente guionizado y que todos sean actores, al fin y al cabo, hay demasiados planos sospechosos con conversaciones indiscretas para que sea creíble.

Confieso que generalmente no me gustan los programas de televisión, los veo repetitivos y sin novedades, y este también lo considero un caso claro de ello: cambian ligeramente las personas y los temas, pero después de haberlo visto dos o tres veces, ya no interesa. Quizás sea recomendable para peluqueros y esteticiens, aunque por lo que me ha contado una persona de esa profesión, el programa tampoco la entusiasma.

Retornos:

DIVINITY

-Mujeres desesperadas: tras una larguísima espera (hasta el punto de que la serie ha salido en DVD antes de que se emitiera en televisión) muy en parte provocada porque TVE decidió perder los derechos de esta gran serie que acabó en manos de Divinity que por su parte ha querido rentabilizar la serie desde el principio una y otra vez (aunque con una gran campaña) y hacer que la espera resultara insoportable.

Por ello, muchos decidimos no esperar más (aunque sí he aguardado a que la estrenaran para poner esta crítica), así que, con esta crítica hablo de la septima temporada al completo.

Todas las series que duran años evolucionan, es más, se ven obligadas a hacerlo, no se puede esperar que una misma fórmula, por buena y original que sea, aguante durante años sin oxidarse (buen ejemplo de la serie que evoluciona exitosamente es Embrujadas, y de la que se estanca Pratos combinados -aunque este es un caso excepcional en el que el éxito se sigue manteniendo, no obstante, ni los más fans defenderíamos que la serie seguía manteniendo su calidad en las últimas temporadas-), y Mujeres desesperadas triunfó porque reunía muchas cualidades, muchos factores que la hacían especial, sin embargo, desde que se dejaron llevar por las críticas y algunas audiencias, la serie ha estado dando tumbos sin saber a donde tirar.

La séptima temporada es una de eses claros cambios frente a lo anterior, es una temporada en la que el humor queda bastante postergado (craso error, en mi opinión) en función de crear una intensidad permanente, una intriga poderosísima que nos tiene enganchados desde el principio hasta el final, de modo que deseamos devorar y devorar capítulos. Eso está bien, ahora bien, de eso es de lo que se da uno cuenta en el primer visionado, pero para que algo sea bueno, debe de poder aguantar más visionados que uno y como no he llegado a hacerlo, no estoy seguro de que realmente tenga una gran calidad pues todo parece basarse en exceso en centrar nuestra atención en las venganzas de Paul Young y Felicia Tillman. Una temporada emocionante, sin duda, pero de ahí a que haya una verdadera calidad… eso ya es otro tema.

Y es que en algunos aspectos la calidad flojea frente a las anteriores temporadas: para empezar, desaparece la emoción del misterio a resolver con aquellos fabulosos flashbacks y aquellas pistas que nos incitaban a pensar y descubrir lo que significaban (siendo realistas, el último gran misterio fue en la 4ª), también han desaparecido en general las grandes y sabias frases de Mary Alice que tanto enseñaban y esta parece haberse desentendido de todo, ha quedado reducida a una simple narradora, casi no existe como personaje; y en cuanto a las historias, siguen estando bien trazadas, pero parecen demasiado empeñadas en volver al pasado y sin embargo dejan demasiados cabos sueltos; en lo que respecta a los personajes, en general se han deformado bastante y muchos han perdido su esencia, lo que por otra parte es lógico, las personas cambiamos y evolucionamos, pero ello también les ha hecho perder mucha gracia: Susan ya no es indefensa y patosa, Bree no es una puritana, Grabielle tampoco es ya frívola… etc, puede que el evolucionar responda a una realidad, pero nunca a una serie, los personajes deben mantenerse tal cual los conocimos para que podamos seguir queriéndolos (pues también, cuando algunas personas cambian, acabamos dejando de quererlas pues “ya no es como antes”).

Por otra parte, por primera vez, un personaje nuevo resulta desagradable, Reneé Perry es una versión no graciosa de Gabrielle, la actriz no es muy buena y carece totalmente de vis cómica, la prueba de ello es que frases que nos hubieran resultado graciosas si las hubiera dicho Gabrielle con su habitual descaro, en Reneé suenan insultantes e indignantes. Es una pena que vaya a seguir también en la 8ª y última temporada.

En definitiva, ¿merece la pena la 7ª temporada de Mujeres desesperadas? aunque no será considerada nunca la mejor de la serie (ni tampoco la peor, ese título lo tiene adjuticado por unanimidad la 5ª) sí que se puede decir que nos enganchará con una fuerza y una intensidad como nunca antes habíamos vivido (quizás más incluso que la 1ª temporada, y eso es decir mucho) de la que no nos podremos liberar hasta el último capítulo que deja un final preparatorio para la que será la última temporada de la serie y que una vez más se sumerge en el pasado de las desesperadas. Por ello, es recomendable para todos los que siguen esta maravillosa serie, pero también para los que la querrían conocer, pues la serie siempre hace recordatorio de lo que ha pasado anteriormente (aunque estos deberían de ver las primeras temporadas, ejemplo de brillantez y el porqué esta serie se ha convertido en lo que es).

TELEVISIÓN DE GALICIA

-Padre Casares: la exitosa serie de la TVG ha vuelto sin aviso (con una especie de extraño telefilme que nos cuenta el principio de la temporada y como se producen ciertos cambios en la serie), anuncios, ni nada, la vi de pura casualidad, sobra decir que basta de maltratos a las series por parte de las cadenas de televisión. La que yo calificaría como la gran sucesora de Pratos combinados, es mucho más que eso. Después de varias temporadas triunfales, y a pesar del supuesto abandono de varios miembros importantes del reparto técnico (¡para hacer “Piratas”, la serie de telecinco!), su octava temporada se plantea muy bien. Habrá que ver como continua.

Tras varias emisiones: aunque al principio el nuevo “padre casares”, don Rodrigo (Xaquín Dominguez), me pareció un completo imbécil (arrogante, malencarado, violento… etc), hasta el punto de echar de menos al anterior cura (Pedro Alonso, ahora en “Gran hotel”), con el tiempo creo que todos nos hemos ido adaptando, acostumbrando a él (lo típico, y en parte lógico, hubiera sido que hubieran sustituído a Horacio Casares por un personaje exactamente igual, y así, el cambio de actores hubiera sido mucho menos traumático. Aunque reconozco que esta opción ha sido muy original) y… sintiendo la misma indiferencia que con el anterior intérprete. Por extraño que resulte, el personaje principal de esta serie nunca llega al corazón (muy en parte porque los actores para interpretarlo nunca han estado muy bien escogidos), y la fuerza de la serie sigue residiendo en sus secundarios y en las tramas de estos (aunque la desaparición extraña y arbitraria de algunos quita algo de credibilidad a la serie; eso sin nombrar la aparición continua de los rostros de siempre de la TVG, que parece que no hay más actores en toda Galicia). Por lo demás, al contrario que la anterior temporada, esta ha empezado muy bien y parece desarrollarse igualmente bien, pero… ya se verá.

Final de temporada: debido a la extraordinaria longitud de las temporadas de la serie, el final de la crítica aparece aquí.

TVE 1

-Aguila roja: opinión general de la serie en la crítica de la película, aquí

DISNEY CHANNEL

-Phineas y Ferb: de una forma totalmente irregular se siguen estrenando capítulos de esta serie animada de Disney Channel. Con unos primeros capítulos más que prometedores y un buen humor, la serie ha ido declinando hasta ya no tener ningún sentido y ser absurdamente inexplicable. Lo mejor: el personaje de Candance. Lo peor: los amigos de los hermanos que Dios sabe que pintan en todo esto.

ANTENA 3

-Downton Abbey: se ha estrenado la segunda temporada. Sinceramente, aunque me apetecía, no tuve la oportunidad de seguir la primera temporada, así que me alegré de poder empezar la segunda que espero poder ver entera e ir dando aquí, como siempre, referencias de como avanza y de lo que me parece.

En principio decir que es la sustituta de “Gran Hotel”, aunque creo que los televidentes no habrán notado mucho el cambio, ambas series tienen gran parecido entre sí (si quitamos el tema del misterio y el de ser un establecimiento comercial, vienen a ser lo mismo: las relaciones establecidas entre criados y señores y el como estas se interrelacionan).

Debo decir que a pesar de la buena fama que suelen tener las series inglesas (y algunas, como es el caso de “Los Tudor”, totalmente justificada) a nivel de calidad y medios, en realidad, a mi “Downton Abbey” no me parece nada fuera de lo común: la fotografía es totalmente televisiva, el vestuario es aceptable y los decorados… es el castillo donde se graba. En realidad, se parece a “Gran hotel” en muchos aspectos técnicos (la fotografía es prácticamente idéntica, ¡llegué a preguntarme cuando saldria Adriana Ozores!).

Sin embargo, los guiones parecen buenos y las historias también. Los actores, normalitos, ni siquiera Maggie Smith conquista, y menos con un personaje que parece bastante antipático. Seguiremos de cerca su evolución.

Destacar también, que tras el estreno del primer capítulo de la segunda temporada, se estrenó también un interesante reportaje “Viaje a Downton Abbey”, bastante instructivo (aunque con algunos errores, por ejemplo, el mayorazgo no es igual en Inglaterra que en España, las mujeres no pueden heredar allí, mientras que aquí sí -salvo casos aisladísimos como el Ducado de Osuna-) acerca de la vida de la aristocracia, ayer y hoy.

   Tras varias emisiones: debo de decir que… ¡me encanta Downton Abbey!, desde luego no impresionan ni la recreación histórica (aunque el castillo y sus interiores son preciosos), vestuario, la planísima fotografía totalmente tevisiva o las interpretaciones en general que no resaltan demasiado (la mejor es probablemente la de la actriz que hace de la condesa de Grantham, muy aristocrática en su papel pero a la vez muy sensible en otros momentos, y algunos actores son demasiado británicos); pero los guiones… ¡son una auténtica delicia!, realmente interesantes, hacen que la serie resulte realmente apasionante y la convierten el algo de calidad y digno de ver (aunque con algún que otro fallo, porque, para ser una guerra mundial, ¡cuántos permisos se dan y cuantas excusas hay para volver al hogar de verdad, pasan más tiempo en Downton que en el campo de batalla!), la realización no se queda atrás. Seguiremos informando, y con gran placer, debo decir.

Final de temporada: Downton Abbey ha sido sin duda uno de mis grandes descubrimientos de esta temporada, me encanta esta serie, como está planteada y lo cuidada que está, y no tengo la más mínima duda de que seguiré viendola e incluso trataré de ver la primera temporada.

Ahora bien, no está exenta de defectos: la historia debería de estar mucho más cuidada, el tiempo pasa con demasiada rapidez y muchos acontecimientos están excesivamente forzados (la guerra de la que siempre se recibe un permiso para volver, una enfermedad incurable que se cura en el capítulo siguiente, una prometida inoportuna que desaparece sin más, una pareja de condes que van a ser abuelos y cuya madre sigue como unas castañuelas a pesar de que eso la convierte en bisabuela y por tanto se le presupone una edad… etc), lo que rompe la credibilidad del conjunto y es quizás el defecto más importante de la serie.

Por lo demás, es una serie magnífica, con grandes guiones y muy interesante a todos los niveles, aguardo impaciente la tercera temporada.

-El barco: tras una primera temporada en Antena 3, continúa con una segunda, por lo que estoy viendo, inexplicablemente triunfal. Sólo he visto un episodio, pero estoy seguro de que ha llegado de sobra.

Ya me extrañaba a mi que mataran a la gallina de los huevos de oro de “El internado” (aunque ya se había desfasado tanto que no había por donde cogerla), pues bien, como la fórmula funciona, vamos a repetirla (y en la misma cadena, “Gran hotel” misterio light por un tubo. Antes de que se acabe la temporada, una de las dos cae seguro), y acabo de confirmar que no ha sido así, el problema es que se reproduce lo peor de esa serie, no lo mejor.

Parece sólo apta para adolescentes hiperhormonados que no hayan visto otra serie de ese tipo en su vida: jóvenes ¿actores? que consideran que eso de actuar es innecesario mientras se pueda mostrar cuerpo (por extraño que parezca, en ese cataclismo mundial sólo sobrevivieron personas guapísimas y musculadas en el caso de los varones y de prominente delantera en el caso de las hembras), lo que consiguen cambiándose varias veces al día o mediante las habituales secuencias de sexo. argumento interesante pero totalmente desaprovechado con guiones que parecen una parodia de otras series… etc (por cierto, para ser un velero, es más grande que un trasantlantico militar: con camarotes que descubren por casualidad, sitios para esconderse… etc). El reparto adulto es algo mejor, y Belén Rueda la más interesante de lejos, pero no llegaré a saberlo, porque al llegar al ecuador del episodio ya había decidido que aquella sería la primera y última vez que veía esa serie.

Permanecen:

DIVINITY

-Will y Grace: en Divinity, esta serie que ya pasó por la 2 y por Sony; es una de las series más divertidas y de humor más absurdo que se hayan hecho. Siempre recomendable, carcajadas aseguradas.

Fin de emisión inexplicablemente fuera de la programación y sustituída malamente por “Entre Fantasmas” mala copia de otras series de calidad anteriores como “Embrujadas”.

-Mujeres desesperadas: la cadena Divinity, que se ha hecho con toda la serie, presume de su nueva adquisición dándole importancia ya en su página web (dónde se pueden ver todos los capítulos de la semana). A la espera de que aparezcan los nuevos episodios de la séptima temporada (inéditos en España en abierto), tanto los espectadores que no la conozcan como los que sí pueden repasar algunos de los momentos más “desesperantes” de esta serie multipremiada y archiprestigiosa por muchas y lógicas razones.

-Sexo en Nueva York: tras pasar por Antena 3 (que recientemente emitió una de las películas), ahora se instala en Divinity como una parte importante de su programación (tanto, que prácticamente es lo único que dan, de hecho, parece que cuando no tienen otra cosa, ponen esa serie, no falla). Si bien personalmente reconozco que no aguanto más de dos o tres capítulos seguidos y que ni su diseño artístico o su vestuario no me parece que tengan una fama tan merecida (eso sin nombrar sus personajes estereotipados: el putón periodista que se dedica a contar todo lo sexual que sucede a su alrededor -nunca me explicaré porque las amigas le hablan de nada si luego saben que lo va a publicar- mientras lanza extrañas preguntas retóricas; el putón pija que sólo sueña con encontrar un hombre rico con el que casarse y hacer realidad su cuento personal; el putón ejecutiva, que sólo se preocupa de su carrera, que odia a los hombres y prefiere sustituirlos con un vibrador y finalmente el putón putón que se cepilla a todo el que pasa por delante de ella), sí considero que es una serie con cierto interés y que, aunque sólo sea por su fama, debería de ser vista y conocida.

-Me cambio de familia: tuvo su origen en un reality de verdad de la Primera, y después se hizo esta versión guionizada para telecinco, que ponía de madruda, al igual que Divinity ahora. Totalmente falso, se nota que esas personas son actores y que las situaciones no son reales en absoluto, y al no ser ni serie ni reality, es un engaño carente de interés que por encima es igual programa tras programa.

DISNEY CHANNEL

-Art Attack: interesante programa de manualidades en Disney Channel con el que se pueden hacer cosas realmente increíbles, aunque ahora por lo visto hay nuevas temporadas y hasta han cambiado el presentador (el tradicional había sido Jordi Cruz; aunque da igual quien haya, por mucho que se nos intente engañar, se sabe que no es el presentador quien hace las manualidades, todo está pregrabado y la voz en off la pone el presentador de turno de cada país), en cualquier caso, la estructura no creo que haya cambiado mucho.

Supongo que puede ser divertidísimo para quien haga todas sus manualidades y decore su habitación con ellas (yo siempre fui muy vago para hacerlas), para el resto, un par de programas después, ya sabes de que va y no interesa. Prestar especial atención al “manitas” un hombre extraordinario que hace dibujos que se ven desde el cielo con todo tipo de productos.

-Cosas de la vida: las producciones “españolas” (y lo pongo entre comillas porque esoty seguro de que el guión es una mera traducción de otro llegado de EEUU; para más detalles, leer “Cheers”) de Disney Channel dejan muchísimo que desear, parecen tomar a la gente por tonta. Historias extremadamente simples, alguna con chispa, pero generalmente tontas. Es además, todo un manual de sobreactuación, si lo protagonizaran Sarah Bernhardt y Tallulah Bankhead sería más natural.

-Cambio de clase: leer “Cosas de la vida”, a eso unimos unos personajes estereotipados hasta el ridículo, y por extraño que resulte, puede llegar a entretener.

-La gira: aún peor que los dos anteriores. Andrea Guasch demuestra no tener ningún talento en su desesperado intento por cambiar de papel. Ninguno o casi ninguno de los componentes son realmente actores y eso se nota.

-Kuzco, un Emperador en el cole: si bien, no es tan buena como la película que la inspiró (“El Emperador y sus locuras”), esta serie animada de Disney channel sí que tiene su chispa, momentos muy divertidos y un montón de razones para ser vista (a pesar de que a veces tenga cierta moralina) debido a su humor tal deliciosamente particular e ingenioso, especialmente si gustó la película (aunque obviamente, la animación es mucho más rudimentaria).

-Brandy y Mr. Whiskers: divertidísima serie de animación en la que la crítica social (la pijísima “Brandy Harrington de los Harrington de Florida”), el ecologismo y las situaciones cotidianas (la convivencia con amigos y vecinos) están presentes en una selva llena de extravagantes animales (la filosófica, parsimoniosa y excesivamente culta nutria llamada ed -a la que nadie escucha- no tiene desperdicio). En algunas contadas ocasiones su humor puede ser vulgar, pero generalmente es garantía de diversión.

-Los Padrinos mágicos: originaria de Nickelodeon, ahora en Disney Channel, esta serie de animación tiene un argumento tan atractivo como su desarrollo. La parodia continua de la realidad (el ambiente de un instituto norteamericano, las clases sociales…) y de la ficción (los tópicos que se suelen ver en películas, series… etc) son sus mayores bazas. Aunque hay algunos episodios un tanto pesados, suele ser garantía de risas.

NOVA

-Pesadilla en la cocina: en Nova, ver “Tabatha, te necesito”

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21 respuestas a La nueva temporada televisiva de invierno 2010/2011

  1. plared dijo:

    La verdad es que tv, veo poca. La mayoria series en la digital, casi todas americanas por cierto. Y alguna peli en el plus o en tcm. Vamos que la tv, paso dias sin mirarla, por lo que las series que comentas ni idea. Mi hija esta enganchada a una que es de un barco, intente verla pero me parecio mala, que le vamos hacer. En cuanto a las que ve de vez en cuan, aunque no sigo. Me gustan Sobrenatural, Dexter, Bones y alguna otra, aunque ninguna las sigo. Saludos

  2. Bien, ¡entonces este artículo te puede ser de mucha utilidad! guiandote por estas pequeñas críticas (y las que saldrán) puedes decidir si ver o no ver una serie (y luego decirme que te parece), como puedes ver todas las de Retornos (aunque esta no me extraña que no la vieras, es de la TVG -televisión de Galicia- pero se puede ver a través de internet al completo en la página oficial. Bueno, ahora que recuerdo, durante un tiempo se puso doblada en otros canales autonómicos, y otros hicieron su propia versión) y las de Permanecen son muy recomendables.
    De todos modos, si no ves la tele, ¡no me extraña que no sepas lo que hay!, yo veo siempre cosas selectas porque todos los días consulto la programación y así siempre estoy enterado de cuando hay algo interesante.
    La del barco es muy conocida, ni me molesté en echarle una ojeada porque a mi también me tenía pinta de ser mala, el resto que comentas, alguna las vi alguna vez de pasada (en cualquier caso no lo suficiente para juzgarlas) pero no me entusiasmaron.
    Y por cierto… creo detectar también prejuicios hacia las series españolas…. entiendeme bien, a mi antes me pasaba lo mismo, todas las series eran comedias de humor vulgar, pero gracias a Dios, eso también a cambiado y ahora hay más variedad, más generos, y sobre todo, más calidad a todos los niveles, de hecho, estoy convencido de que algunas de nuestras series bien pueden competir con las estadounidenses.

  3. plared dijo:

    Pues mira, hay no tengo muchos perjuicios, es mas la unica serie que en verdad he seguido aparte de Juego de tronos, Es brigada central. Con diferencia la mejor serie policiaca que he visto…

  4. Y muchas de las productoras de series españolas lo son también de películas….
    En cualquier caso, yo al empezar una serie lo que menos miro es la nacionalidad, si es de mi interés la veo, sino no, así de sencillo. De todos modos reconozco que soy un poco “serie-adicto” muchas veces me gusta tener algo que ver tal día o seguir con emoción tal cosa e implicarme emocionalmente en ello… etc.

  5. Gracias por la información me sirve de mucho para ampliar mis conocimientos sobre esta materia

  6. Me alegro de que te sea útil

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