Viajes autónomos vs viajes organizados

La gastronomía es una parte fundamental de cualquier cultura.

     Ahora que se acercan las vacaciones (o muchos ya las estarán cogiendo), parece el momento perfecto para publicar un artículo de viajes dentro de esta sección dedicada al turismo; en este caso, se trata sobre un dilema que puede que tengamos que afrontar en más de una ocasión, ¿cuál es la mejor forma de viajar a un sitio?, como tantas otras cosas, hay muchos factores condicionantes; pero en cualquier caso, creo que todos los viajes se pueden dividir en: viajes autónomos (llevados por nosotros mismos) o viajes organizados (por agencias, mayoristas y cosas por el estilo); ¿cuál es la mejor opción? como en todo, elegir una cosa u otra tiene sus ventajas y sus desventajas, he aquí mi personal recopilación de ellas (y si alguien quiere aportar alguna más, que no dude en hacer un comentario) que espero que ayude a más de uno a decidir cuales son sus vacaciones ideales. En fin, comenzamos:

-Viajes autónomos: tienen la grandísima ventaja de que todo lo decides tú, ahora bien, decidirlo todo también implica responsabilizarse y hacerlo todo tú, desde localizar todos los sitios a los que quieres ir y buscarlos previamente hasta comprar las entradas y demás cosas; lo bueno, es la libertad que se tiene, puedes pasarte todo un día en un museo que te apasiona si quieres porque tú mismo organizas que ves y que no ves cada día.

     Por eso, la gran ventaja de este tipo de viaje es la libertad que te da, quizás es por eso la mejor modalidad para viajes nacionales, puesto que para los internacionales, puede que haya “miedosos” que tengan miedo de enfrentarse con otro idioma, moneda (afortunadamente, en Europa ese problema ya es el pasado) y demás dificultades que puedan surgir en el extranjero.

      En cualquier caso, hacer lo que te da la gana en el lugar al que vayas siempre compensa, eso sí, se recomienda fervientemente haber comprado una guía de viaje antes o haber hecho una cuidadosa investigación por internet y haber tomado buena nota de todos los sitios interesantes a visitar para no perder tiempo entre la habitual desorientación (casi siempre inevitable) y el no saber bien que hacer y a donde ir, una vez en el destino; nunca debemos olvidar, que en un viaje hay un tiempo muy justo, que hemos pagado una importante cantidad por él (o eso es lo habitual), y que por eso hay que aprovechar al máximo todo el tiempo posible (aunque eso también depende del tipo de viaje que hagamos, obviamente, esto no se aplica al turismo de sol y playa, yo me refiero al cultural).

     Y obviamente, también tu decides cuando descansas y cuando continúas, además de que nunca te quedarás con la miel en los labios en lo que respecta a algún lugar, puesto que tú decides cuanto estás.

     El problema que tiene, es que, a menos que te arregles muy bien, es muy probable que haya lugares interesantes que no puedas visitar porque estén a las afueras, en otra provincia… etc; no a todo el mundo le resulta sencillo afrontar la búsqueda del transporte público adecuado (que ya se debería haber hecho antes de la llegada; al igual que la decisión de que tipo de transporte es más práctico para usar mayoritariamente en el lugar al que vayamos), o coger un coche alquilado (con su consecuente responsabilidad), todo ello, especialmente en el extranjero, y puede ser un factor que desanime a ese tipo de excursiones; y no digamos para las personas acostumbradas al hotel, la casi imposible posibilidad de un viaje por todo el país. El viaje autónomo es así, quizás el más apropiado cuando se va a visitar sólo un lugar (una ciudad, por ejemplo).

     Así pues, las palabras claves a tener en cuenta al respecto de este tipo de viaje serían: independencia, libertad y responsabilidad.

-Viajes organizados: la comodidad es su gran atractivo, como todo está “perfectamente” (y lo pongo entre comillas porque, a veces, ya se sabe…) organizado, uno casi no tiene que mover ni un dedo; ¿problema? que no te puedes salir del ferreo esquema marcado por el mayorista de turno (generalmente Condor o Travelplan en España; ninguno de ellos nada del otro mundo), ahí hay unos horarios muy claros que hay que cumplir (también por urbanidad, ya que tus retrasos, por ejemplo, perjudican al resto del pasaje) desde la hora a la que te levantas hasta la hora que tienes libre en medio de la tarde; esas escasas horas libres son tu nivel de decisión, y por eso deben de ser siempre cuidadosamente aprovechadas, e investigar bien lo que hacer en ellas (obviamente, el nivel de investigación es muchísimo menor que en un viaje autónomo, por cosas que se explicarán después).

      Pero la gran ventaja es la despreocupación absoluta que podrás mantener respecto a ir a los diferentes lugares importantes, los cuales están todos incluídos y entrarás en ellos sin colas y casi siempre con un guía (lo cual tiene sus ventajas y sus desventajas, por una parte es bueno porque obtienes toda la información que del otro modo probablemente no tendrías, y por otro malo, porque los guías turísticos siempre van a toda prisa), y con todas las comidas arregladas en restaurantes, hoteles o donde sea (lo que a veces es una desventaja pues te obliga a ir a un determinado sitio, y te sientes obligado a ir pues ya has pagado la comida); así pues, la mayoría del viaje consiste más en dejarte llevar que en otra cosa, se puede decir que es un modelo de viaje ideal para aquellas personas poco independientes y que no gustan de complicarse la vida.

     Para viajar por todo un país (aunque eso desde luego, depende del lugar, Italia y Grecia son países que merece la pena ver enteros; en cambio en otros puede que sólo la capital tenga un gran interés…) también puede ser la mejor opción, pues se nos llevará a todos los lugares principales (y siempre con guías locales) de las ciudades, además de que podremos elegir un tour que vaya con nuestros gustos (aunque casi nunca habrá uno perfecto, o nos faltarán días en un lado o cualquier cosa); eso sin nombrar algunas posibles atractivas excusiones (con las que se debe tener muchísimo cuidado, algunas son verdaderas estafas, en las que te cobran una barbaridad por ir a un sitio al que puedes ir andando; por eso es muy recomendable cerciorarse de que a ese lugar no se puede ir de ninguna otra manera; pues, ellos saben que como la gente está con la actitud de “para una vez que estoy aquí” se aprovechan).

     Además, también tienen la ventaja de que siempre sueles tener a alguien a quien acudir o preguntar en caso de necesidad (siempre hay un guía general que acompaña al grupo durante todo el viaje, que sea más o menos simpático es otra cosa) y se hace más vida en sociedad pues se acaba empatizando con varias personas de las que van contigo (nada une más que una misma vivencia).

     Su mayor problema ya se ha mencionado, la rapidez de todo el viaje, hay que completar un recorrido y se hace a toda costa, por ello todo está demasiado estructurado y apenas puedes parar en un sitio, pero esa perdida de libertad es un precio que ya asumes cuando te metes en este tipo de viaje.

     Así pues, las palabras clave de este tipo de viaje serían: organización, rapidez, y comodidad.

     En definitiva, ¿cuál es la mejor opción?, ¿quien gana esta dura batalla después de valorar todos los pros y los contras?, en mi opinión, depende, de la persona, del lugar al que se vaya, de los recursos… etc, o dicho en otras palabras, que cada uno deberá valorar lo que sea mejor en cada caso, siempre sabiendo lo que supondrá para él y su viaje. ¡En cualquier caso, espero que este artículo ayude a alguien a decidirse acerca de sus próximas vacaciones!.

Esta entrada fue publicada en Turismo. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Viajes autónomos vs viajes organizados

  1. plared dijo:

    Digamos que a poco que seas un poco abierto, si viajas solo conoceras a alguien minimamente interesante. En caso de que todo se tuerza, siempre esta apoyarte en la barra de cualquier sitio y esperar, casi siempre suele surgir algo o alguien con quien poder ver esos sitios que de otra manera nunca conocerias. Saludos

  2. Umm, normalmente yo planifico tanto mis propios viajes que rara vez hay margen de error, así que siempre sé exactamente a dónde ir; ahora bien, ¡no siempre me llega el tiempo para todo lo que quiero ver!. Pero probaré tu táctica un día de estos.

  3. Pingback: Consejos para viajar | Universo de A

¡Deja un comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s