Los diamantes de la corona

¿A qué llamamos Zarzuela?
Escena de la obra
Zarzuela en tres actos, estrenada en el Teatro del Circo en 1854, con música de Francisco Asenjo Barbieri y libro de Francisco Camprodón. Está inspirada en Les diamants de la couronne , escrita por Eugène Scribe y Jules-Henri Vernoy de Saint Georges, con música de François Esprit Auber.
Es una aventura teatral llena de música hispana y sorpresas varias, que cuenta la historia de una joven jefa de bandidos y amiga de nobles, que acaba convirtiéndose en reina de Portugal. El texto dramático de Camprodón sigue bastante fielmente la trama y desarrollo de la acción de la obra de Scribe y la música es la versión española de la ópera de Auber, aunque es considerada “una de las producciones más interesantes de Barbieri, por la maestría en adaptarse a todas las circunstancias de la acción y de la psicología de los personajes, pero también por la unidad que consigue con una música hispana que se pone de relieve ya desde la introducción con el desarrollo de un tipo de lenguaje musical autóctono, utilizado sobre todo en otras obras suyas en un acto”.
El estudio comparativo de ambas partituras, la francesa y la española, y de ambos textos dramáticos de Scribe y de Camprodón, permite afirmar que la zarzuela Los Diamantes de la Corona se convierte en una obra totalmente original a pesar de su fuente de inspiración. Más que de una traducción, se trata de una interpretación del texto y de la música desde su fuente extranjera, con objeto de hacer que se desplacen hacia la cultura y la lengua de destino.
—————————-
    Y termina la temporada en el teatro de la zarzuela (no muy brillante por cierto, ver por ejemplo esta otra crítica), con esta obra que parecía prometer mucho.
    Lo cierto es que a mi no me gusta que me den gato por liebre, y cuando voy a ver zarzuela espero ver eso, y no ópera, que era casi lo que era esta obra, lo cual creo cierta decepción, enténdamonos, era más bien opereta, pero aún así tenía más rasgos operísticos que zarzuelísticos, lo que es un defecto (ya debería esperarse de una obra traducida del francés).
     La historia es muy cómica e interesante, y podría ser muy divertida con un buen libreto, pero este es un tanto incoherente y no aprovecha los mejores momentos, lo que es un fallo.
     Debo reconocer que, a pesar de no ser lo que esperaba, la música sí que me gustó, tampoco me fascinó, pero sí que me gustó (salí tarareando “¡Gloria a la Reina de Portugal!”), pues, una vez asumido que es una opereta, se disfruta bastante.
      La producción es, como suele ser propio de este teatro, de grandes proporciones, en este caso evoca los escenarios barrocos; una pena que esa ansia de teatralización convierta en falsos determinados mobiliarios y que la escasez de escenarios desbarate una idea que en principio podría haber sido muy buena, pues la permanante vista de esos escenarios excesivamente barrocos acaba cansando a la larga, y más teniendo sólo un cambio por acto (y sí, en el barroco había más cambios de escenarios, algunos espectaculares).
      Los cantantes están correctos.
      ¿Recomendable? sí, sabiendo a lo que se va.
Antonio Ordonez: a
Esta entrada fue publicada en Teatro. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Los diamantes de la corona

  1. Pingback: Críticas express: Los diamantes de la corona / Sueños y visiones del rey Ricardo III / Cuando deje de llover / Beloved sinner / Desde Berlín, tributo a Lou Reed | Universo de A

¡Deja un comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s