El retrato de Dorian Gray

Pura fascinación
 
 
De Oscar Wilde
 Archivo:A Wilde time 3.jpg
 
    Sinopsis: La novela cuenta la historia de un joven llamado Dorian Gray, retratado por el artista Basil Hallward, quien queda enormemente impresionado por la belleza física de Dorian y comienza a encapricharse con él, creyendo que esta belleza es la responsable de la nueva forma de su arte. Charlando en el jardín de Basil, Dorian conoce a Lord Henry Wotton, un amigo de Basil, y empieza a cautivarse por la visión del mundo de Lord Henry. Exponiendo un nuevo tipo de hedonismo, Lord Henry indica que “lo único que vale la pena en la vida es la belleza, y la satisfacción de los sentidos”. Al darse cuenta de que un día su belleza se desvanecerá, Dorian desea tener siempre la edad de cuando le pintó en el cuadro Basil. El deseo de Dorian se cumple, mientras él mantiene para siempre la misma apariencia del cuadro, la figura en él retratada envejece por él. Su búsqueda del placer lo lleva a una serie de actos de libertinaje y perversión; pero, el retrato sirve como un recordatorio de los efectos de cada uno de los actos cometidos sobre su alma, con cada pecado siendo expuesto como una desfiguración de su rostro o a través de un signo de envejecimiento.
 
     Con motivo del reciente estreno de una película con el mismo nombre (y cuyo parecido se queda casi ahí) considero mejor y más importante publicar la crítica de este incuestionablemente maravilloso libro (y por cierto, que alegría que la sección Libros esté experimentando últimamente este crecimiento, siempre he querido que fuera de las más dinámicas, aunque la verdad, nunca he acabado de conseguirlo) que raramente se publica sólo (es una novelita muy corta) sino con otros relatos de Wilde, la crítica o análisis de estos, dejémosla para otro día cuando hable de relatos cortos de Wilde (entre los que por ejemplo se hallaría el famoso y divertidísimo El fantasma de Canterville)
      Pero volviendo al tema, esta obra literaria es curiosamente la que provoca el alzamiento y la caída de Wilde; alzamiento literario, puesto que es una de sus obras más conocidas e importantes, pero también caída, porque por ella fue denunciado (aunque la realidad es que sólo era una manera de un Lord de vengarse por “pervertir” a su hijo) como novela inmoral aunque el consideraba todo lo contrario y por eso se quedó en el país aunque le advertían que eso era una trampa y que debía huir, Wilde, siempre orgulloso se negó.
     El libro cuenta una historia simplemente fascinante a la que se une un montón de preguntas filosóficas y éticas, además de apasionantes reflexiones sobre la belleza y juventud eterna, la perdurabilidad del arte, el bien y el mal… etc, si es que no hay que negar que una de las virtudes del estilo de Wilde es hacerte pensar, y yo creo que cualquiera que lea el libro sacará inevitablemente unas conclusiones y unos pensamientos que no necesariamente tendrían que coincidir con los de otro, es en cierto modo una obra muy personal para cada persona y según esta ve el mundo; y aunque, no hay que negarlo, tiene algún que otro pasaje pesado y que (especialemente si has leído otras obras de él) llega a cansarte que Wilde siempre pretenda inducirte a su visión del mundo y enseñarte como debería de ser, también es cierto que destaca en muchas ocasiones por frases verdaderamente brillantes y llenas de rebeldía (incluso yo le cito en este artículo de la sección Citas refranes y dichos) que perfectamente pueden ser aplicables hoy en día, a pesar de no estar ya en la encorsetada Gran Bretaña victoriana.
     Y es que la historia es realmente apasionante, el joven ingenuo mal influenciado que acaba haciendo cosas terribles porque no hay consecuencias… nos lleva a la pregunta de ¿que haríamos nosotros si no tuvieramos ningún tipo de consecuencia física de todo lo que hacemos?, ¿seguiríamos nuestra vida tal y como es?, ¿que pasaría si siempre pudieramos permanecer jóvenes y por el contrario un retrato sufriera las consecuencias de todo el mal que hacemos?, reconozco que (sin vender mi alma, naturalmente) a mi no me importaría que me pasara algo así, y más siendo tan fascinante y bello como Dorian, que atrae todas las miradas y que siempre está en el culmen del mundo, ¿se puede pedir más?
     De hecho, yo creo que en realidad Dorian no es malvado, es todo culpa de Lord Henry que le malinfluye, y eso, tratándose de un pobre jovencito perdido en Londres, es que ya se sabe, y como dijo Basilio “no le escuche Dorian, su influencia es perniciosa para todos excepto para mi”, no hay duda de que él es el verdadero villano de la historia, en mi opinión (y uno de los personajes que más connotaciones homosexuales tiene -no olvidemos la orientación del autor- que aunque nunca se llega a decir, yo creo que hubo un algo más con Dorian -con Basilio seguro que no, a pesar de que hay quien sostiene esa teoría, tenía a Dorian demasiado idealizado)
      Sin embargo también es apasionante reflexionar sobre la culpa de Dorian, porque si bien el no sufre consecuencias, si las sufren los que le acompañan, ellos no tienen un retrato que les libre del mal que cargan sobre ellos mismos mientras el protagonista resplandece siempre.
      Sí, la edad es un tema fascinante que está presente en la novela, las consecuencias de nuestras acciones, la moralidad, hasta donde se puede o debe llegar… hay tantos temas que son difíciles de enumerar.
      Y es que también es interesante la conversión de Dorian, del ingenuo al perverso sofisticado, uno de los pasajes más fabulosos es sin duda cuando se compara con el retrato, ya horroso, con arrugas ojeras, cara de crueldad mientras él siempre está perfecto. Y creo que en muchos sentidos la obra es realmente moral, o acaso, ¿ puede escapar Dorian del retrato que es permanente tortura por el terror que le produce que alguien pueda descubrir su secreto? o acaso ¿no se acaba concluyendo que a la hora de la verdad todas las acciones tienen su consecuencia?, creo que sólo hay una laguna en todo esto (y eso es por que soy católico, no sé lo que significará el tema para los protestantes) Wilde nunca le deja a su personaje arrepentirse, ni siquiera le da la oportunidad para ello, parece concluir que una persona que ha hecho tanto mal ya no merece ser perdonado, y eso no entra mucho dentro de la moralildad religiosa, hay que admitirlo.
     Y es que Dorian Gray es uno de los personajes más fascinantes de la historia de la literatura, incluso te da la impresión de haber conocido a ese bello joven como el que acabas deseando ser (aunque sin la vena asesina): tan magnífico, exitoso, sublime y fascinante en definitiva. Supongo que eso nos lleva también a la reflexión de hasta que punto la belleza exterior o el talento (y Dorian tiene todo eso y más) es importante frente a la humanidad.
      En fin, que nos encontramos ante un imprescindible en nuestras lecturas, no sólo por ser un importante clásico de la historia de la literatura, sino por ser un libro realmente bueno que nos hará meditar, contradecirnos, plantearnoslo todo, quizá querer parecernos al protagonista (¡en lo bueno!) preguntarnos si desearíamos hacer lo mismo que él… en definitiva, reflexionar, es por tanto, un libro imprescindible que no debemos dejar de leer.     
 
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5 respuestas a El retrato de Dorian Gray

  1. A dijo:

    Umm, si tal como dices, no leíste la novela, deduzco que esos comentarios que haces son de otra fuente; acerca de la película publicaré la crítica, que ya te adelanto que no será buena, por muchas y muy variadas razones; por lo que te recomiendo fervientemente que leas el libro, que sí es una obra maestra.

  2. A dijo:

    Respecto a lo que dices, tampoco estoy de acuerdo del todo (además se contradice -¿clásico y moderno?-) y aunque ya adelanto que es una opinión no puedo dejar de decir que: para empezar no se puede decir que sea de terror gótico, porque no hay momentos de miedo ni nada por el estilo ¿angustia del protagonista? Sí, pero por esa regla de tres hasta Romeo y Julieta sería de terror.

  3. A dijo:

    Tampoco creo que Dorian sea narcisista, su deseo lo hace condicionado por la elocuencia de Lord Henry y en un momento de desesperación, además, Dorian no es consciente de su propia belleza hasta que es pervertido totalmente por Lord Henry. Todo lo que apuntas de Lord Henry está relativamente bien, pero no del todo, su personaje es de lo poco que está bien en la película moderna, pues lo define como un hombre cínico que predica lo que él nunca haría.

  4. A dijo:

    Y bueno, el tema del pacto del diablo no se aclara en absoluto en el libro (quizás eso aumenta su encanto, y realmente no aportaría nada hacer un nuevo Fausto).

  5. Pingback: El retrato de Dorian Gray | Universo de A

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