La herencia del Rey loco: capítulo 7

     ¡Bueno!, pues aún no repuestos de la emoción del anterior capítulo (espero), os traigo uno nuevo, que aunque relativamente corto, espero que rivalice con el anterior en interés, ya que en el que se introducen nuevos e importantes personajes para nuestro gran relato, y es que La herencia del Rey loco es mucha herencia, ¡descubridlo!:
 
Capítulo 7:
 
     Con gran sorpresa de sus miembros, la ROC había convocado una reunión aquella noche, no era algo muy habitual pues la juntanza anual ya la habían realizado hacía relativamente poco; y es que, al igual que las empresas, desde hacía tiempo, la ROC tenía dos tipos de reuniones: la ordinaria, celebrada una vez al año de forma obligatoria para ver como marchan las cosas, elección de un consejo de administración, presentar las cuentas… etc; y la extraordinaria, convocada por asuntos importantes, como la reforma de los estatutos, la disolución, fusión, de la sociedad… etc; pero la ROC no era exactamente una empresa, por lo que esos temas no solían ser los que se trataban, o al menos, nunca en profundidad, quedando siempre en un plano más que secundario, y aquel día mucho menos, por más que en ocasiones temas como esos rodeasen la vida de algunos de sus miembros, nadie conseguiría pensar ni por un momento en ellos; más que nunca quedarían apartados de la conversación.
     Había una gran expectación aquella noche, hacía mucho, mucho tiempo que la ROC no convocaba una reunión extraordinaria, todos aquellos tiempos oscuros habían disminuído sus actividades y las reuniones se habían convertido más en una formalidad que en otra cosa, aunque aún se abordaran temas de cierta importancia. Pero aquel día todo era distinto, la emoción recorría a casi todos sus miembros ya desde antes de llegar al lugar donde volverían a verse; muy pocos sabían cual era exactamente el motivo de aquella junta, pero los rumores corrían, había habido discretas llamadas telefónicas, encuentros personales que parecían para otra cosa… etc, y nadie parecía poseer toda la información, todo era más habladuría que otra cosa, ¡pero que importaba! pensarían muchos de sus miembros, por fin se había acabado aquella intriga, pronto lo sabrían todo con detalle, y lo que es más importante, fuera lo que fuera, parecía que arrancaría a la ROC de su relativa inactividad, desde luego, ninguno de sus miembros le deseaba nada malo, pero también sabían que un amplio letargo a la larga se puede convertir en muerte para cualquier tipo de asociación. En cualquier caso, la emoción se palpaba en el ambiente cada vez que nuevos miembros iban llegando pero nadie parecía tener la información definitiva, y si alguien la tenía, se callaba.
     El lugar donde la ROC se reunía había estado siempre vinculado a la institución, incluso en el nombre, por lo que siempre habían tenido poder sobre él, lo conocían perfectamente y sabían de todos sus recursos; de hecho, ni siquiera muchas de las personas que vivían allí permanentemente podrían siquiera sospechar lo que tenía lugar tan cerca de ellos (y aunque lo llegaran a saber, probablemente no serían capaces de creerselo).
      Los miembros seguían llegando a aquel lugar que por la costumbre, ya no les parecía tan novelesco y extraño como la primera vez que lo vieron, todo el lugar era de roca que nunca se había disimulado lo más mínimo, era como una gran e inmensa gruta, casi laberítintica para todo aquel que nunca hubiera penetrado en el sitio; pero, eso no significaba que el lugar estuviera totalmente dejado, en absoluto, era un lugar que dentro de una relativa y medida austeridad, era tremendamente lujoso, de las paredes colgaban tapices, mesas de caoba de hace siglos adornaban los pasillos y encima de ellas estaban los más bellos objetos de orfebrería, cuadros (algunos de miembros ya fallecidos), esculturas griegas… etc y todo tipo de objetos antiguos que se habían ido reuniendo a lo largo de la larga historia de la ROC, a veces, incluso mezclados con objetos modernos.
     Mientras llegaban los últimos invitados a la exclusiva reunión, los demás se habían ido, según el carácter y el estado de ánimo de cada uno, o agrupando en grupitos o aislándose del resto para meditar tranquilamente.
     Cuando se abrieron unas grandes puertas todos supieron que la espera había terminado, el tiempo de la intriga iba a acabar de un momento a otro, pero antes había que cumplir con el ritual. Poco a poco todos se fueron sentando alrededor de una larga mesa rectangular, en un orden protocólico que todos conocían, así que se realizó con la rutina habitual, cuando todos estuvieron allí, y no sin antes dejar unos minutos de tenso silencio, el que ocupaba la presidencia hizo un gesto, y uno de los que estaba cercano a él, se levantó y habló, otro mientras tanto levantaba acta.
-Señores, hace mucho que no se convoca una reunión extraordinaria, y pueden estar seguros de que no les molestaríamos si no hubiese razones importantes para ello, como todos saben, recientemente se ha realizado un descubrimiento que…
-¡basta de tonterías! -dijo temperamentalmente alguien que se levantó sin contención alguna- todos sabemos porque estamos aquí, llevamos mucho tiempo hablandolo entre nosotros, ¡que acabe el tiempo de hablar y que comience el de la acción!
      El hombre que estaba en la presidencia, hizo un gesto al último hablante para que se sosegara, este obedeció, y el primero se dio cuenta de que este asunto no se podía tratar como otra reunión cualquiera, no, esto parecía ser algo que les afectaba como ninguna otra cosa en mucho tiempo, así que decidió dejar de lado el habitual ritual, y tomar la palabra:
-Parece que todos sabemos lo que hay, ahora bien, ¿estamos de acuerdo todos con lo que se acaba de decir?
-No, -respondió otro miembro distinto- me parece ridículo e irreflexivo, hay que esperar a ver como se desarrollan los acontecimientos…
-¡¿Toda esta espera no te ha parecido suficiente?! -respondió con emoción el que había interrumpido la reunión al principio- si no actuamos ahora, ¿se puede saber cuando lo vamos a hacer? -respondió con un deje de ironía y jocosidad.
      Algunos de los miembros murmuraron con aprobación, otros se mostraban dudosos, y otros estaban claramente posicionados alrededor del segundo orador; el presidente vio esto, claramente, o al menos de momento, no había acuerdo, habría que esperar a ver como transcurría el resto de la juntanza para ver si se llegaba a alguna conclusión conjunta.
-Precisamente porque se ha esperado mucho -dijo con gran habilidad retórica el segundo que había hablado- no es momento de estropearlo con el típico movimiento precipitado, patoso y fuera de lugar.
      El ambiente de la reunión se tensaba y cada uno parecía escoger de quien ser partidario.
-¿Qué podríamos estropear? -respondió una tercera persona que ya parecía haberse posicionado- si no ha pasado nada, pues nada y si ha pasado algo, pues habrá que aclararlo, digo yo, ¿no?
-Podríamos estropearlo todo, y cuando digo todo me refiero a absolutamente todo -respondió un cuarto con impetu- es verdad, un movimiento fuera de lugar y…
-¡Eh!, -dijo un quinto- ¿y que pasa si todo esto no significa nada?, yo veo a muchos muy emocionados, pero también sólo veo una posibilidad de que lo que ha pasado lleve a algún lugar, algo lejano e hipotético. Todo esto me parece insignificante de momento y no sé porque ibamos a prestarle mayor atención.
-Bueno, -dijo hábilmente el primer orador- pues la única forma de averiguar la importancia de todo esto es saber más, es decir, investigarlo y… ¡actuar!
      Los gestos de aprobación de muchos hicieron temer al segundo orador la posibilidad de perder aquel tan importante y trascendental debate para el futuro de la ROC y quizás, de mucha más gente, así que decidió jugarselo todo:
-Por favor, insto a los superiores -dijo dirigiendose a la presidencia- a que tengan en cuenta la tremenda gravedad de la situación, no podemos, repito, no podemos -dijo recalcando la frase- comenter errores.
      Ante una alusión tan directa, el que estaba en la presidencia de la mesa vio que tenía que posicionarse, todo parecía depender de lo que él decidiera, así que dijo:
-¿Que infomación tenemos? -exclamó autoritariamente
-Nada más que la que ya se ha dado, señor -dijo el primero que había empezado a hablar y que habían interrumpido.
-No es suficiente, de momento no podemos hacer gran cosa con eso -al segundo orador empezó a salirle una sonrisa victoriosa- pero, eso no impide en absoluto que ese asunto esté bajo nuestra más estricta vigilancia y que debamos obtener la mayor información posible sobre el tema, sólo así podremos actuar -el primer orador sintió parte de victoria también. Muchos lo percibieron como un empate para ambos, pero en realidad era una forma de congelar el asunto hasta que se pudiera hallar una solución adecuada y lo más unanime posible; al fin y al cabo, si el presidente de la mesa se caracterizaba por algo, era por su diplomacia- creo que entonces, visto lo visto, podemos dar por concluída esta reunión y este tema, de momento, caballeros.
     La junta había terminado, sin embargo, nadie se fue inmediatamente, y aunque la presidencia se retiró a otra sala para dar el aspecto de conclusión, eso no impidió que como el resto, no pudieran evitar hacer corrillos para seguir hablando del tema extraoficialmente, y aún cuando todos se fueron ya bien entrada la madrugada, ninguno de ellos podía dejar de pensar en lo que habían hablado y todos sospechaban, o más bien sabían, que esa no era la última vez que se iba a hablar del tema y que, con toda probabilidad, la ROC iba a tener un año lleno de juntas extraordinarias como ningún otro desde hace mucho tiempo. 
 
Continuará…
 
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9 respuestas a La herencia del Rey loco: capítulo 7

  1. alberte dijo:

    lo pusiste intrigante,pero muy vacio .

  2. A dijo:

    Supongo que te refieres a la escasez de información que doy; bueno, es lógico si te contara toda la historia de la ROC con pelos y señales… ¡ya no habría más La herencia del Rey loco!, porque creeme, si distrubuyo y cuido tanto la información que doy es porque tengo razones para ello, pero tranquila, con el tiempo sabrás más sobre la ROC, mucho, mucho más…

  3. alberte dijo:

    boa falta fai porque senon non nos enteramos de nada en vario capitulos

  4. A dijo:

    No sabría decir cual es exactamente el género de esta novela, pero lo que sí está claro es que tiene muchos componentes de una de intriga, y, por poner un ejemplo, ¿alguna vez has visto que Sherlock Holmes resuelva un caso en el primer capítulo?, pues aquí lo mismo y, aunque no sé si estoy adelantando demasiada información, la ROC es quizás uno de los "personajes" más intrigantes de la historia, tanto, que hasta el final no se desvelará todo sobre ellos, pero, ¡cuidado! durante todo el gran relato se irán dando pistas, insinuaciones, datos… etc para que vayamos imaginando o haciendonos una idea de lo que son, en este capítulo se dan varias, y espero que un lector hábil pueda sacarlas (aunque también confieso que no deseo que averigüe demasiado, porque perdería el encanto de ir descubriendo poco a poco que es realmente la ROC, ya sabes, la excitación de tener un nuevo dato y ponerse a pensar "será esto o lo otro, o tal vez pueda ser aquello")

  5. gabriela dijo:

    Típica sociedad secreta con tintes conspiranoicos?

  6. A dijo:

    He de reconocer que no me sorprende tu crítica, tu que siempre estás atenta a otras referencias literarias, sabía que lo de la ROC no te haría mucha gracia (¡se acabó la perfección! jajaja), pero aún así, te puedo asegurar que la ROC no es nada de lo que se ha visto hasta ahora (aunque eso sólo se entiende al final), y tampoco es exactamente una sociedad secreta, desgraciadamente, no puedo adelantarte más información. Por cierto, cada vez haces las críticas más escuetas.

  7. gabriela dijo:

    Puedo resumirlo en una palabra: "kôt"

  8. A dijo:

    Yo también puedo resumir en una palabra: "no". Para empezar,ya no conocía esa novela (la busqué por internet, llegué a creer que era una palabra alemana); para seguir, esto no es fantástico (¿te crees que me mato a hacer una intensivísima documentación para luego hacer algo que no sea mínimamente creíble?, la gracia que me tiene escribir esto es que luego los que vean las obras de arte que aquí se describen no puedan evitar mirarlas con cierta desconfianza -en broma para si mismos claro-, y que miren en la base de la corona a ver si realmente hay una mancha negra, por poner un ejemplo), ¿que me compares con el estilo Dan Brown? es algo que imaginaba que saldría, pero también descubrirás que hay diferencias importantes, te lo digo y te lo repito, la ROC no es lo que parece en todos los sentidos en los que puedas pensarlo; no te voy a decir que que haya una "sociedad secreta" (que insisto, tampoco es eso) sea el culmen de la originalidad, pero al contrario que en otras obras, en este caso no son "malos" o "buenos" porque sí, todo, absolutamente todo tiene una explicación y una historia (¡hasta los personajes más infimos parecen tenerla!, ¿no la va a tener uno importante?). En fin, no sé que más decirte porque no te puedo dar demasiada información, sólo puedo aconsejarte que sigas leyendo y que seas paciente.

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