La dama del nilo

La poco interesante (al menos según el libro) vida de Hatshepsut
 
De Pauline Gedge
 
 
Sinopsis:

Mil seiscientos años antes que Cleopatra, reinó en Egipto Hatshepsut, una mujer extraordinaria no sólo por su inteligencia y su belleza, sino también por ser la primera mujer en la historia que gobernó con plenos derechos en un mundo dominado por los hombres.Según la tradición, los faraones de Egipto sólo podían gobernar si se casaban con una mujer de sangre real que, mediante el matrimonio, otorgaba al hombre la condición de soberano. Tan arraigada costumbre iba a romperse por primera vez hace treinta y cinco siglos, cuando el faraón reinante dictaminó que su hija Hatshepsut, de quince años, fuera consagrada primera emperatriz de la historia de Egipto. Hábil en la administración, audaz en la guerra y, sobre todo, entregada a su tierra y a su pueblo, la dama del Nilo supo defenderse de los celos y la insidia de sus enemigos y mantener el poder del imperio en el apogeo de su gloria.
 

    Generalmente huyo de las recomendaciones como de la peste, sí, porque sé bien que un libro es algo muy personal y que no todo el mundo lo acepta de la misma manera; y dado que yo acabo casi siempre los libros, por pesados que sean, prefiero evitar libros que a cada página que lea me dé menos ganas de leer la siguiente.

    Pero esta recomendación tuve que aceptarla, me cogieron y ¡zas!, comprometido a leerlo.

    Pero dejando de lado lo personal, he de decir que esta novela (ya sabéis eso de que de todos los libros se saca algo bueno) es, según creo (o al menos la recomendaban en un artículo de una revista de historia sobre esta reina), un clásico de la literatura del Egipto antiguo, así que supongo que a todos los “egiptologos” probablemente les encantará.

     Ahora bien, ¿y para el resto del común de los mortales? Pues lo cierto es que ahí ya tengo muchas más dudas: para empezar, la narración intenta abarcar toda una vida, lo que es un primer error, hay que ser muy hábil para poder hacer eso sin aburrir, que los detalles interesantes sean constantes es algo muy complicado (pensad en vuestras propias vidas, ¿acaso todos los días son puro divertimento?) por muy maravillosa que sea una vida histórica en general; además, tenemos que tener en cuenta que esto es una novela, no un ensayo, o un tratado histórico, y que la mayoría de ellas hablan de acontecimientos muy concretos que se desarrollan en un tiempo determinado, siguiendo en su mayoría el esquema de presentación, conflicto y nueva situación, y lo cierto es que una vida, no sigue para nada esos parámetros.

     Todo ello provoca que a Gedge se le vaya la novela de las manos, que se acaba haciendo pesada por no tener absolutamente nada que contar, si vale, hay fragmentos realmente buenos (como el de la risa de la nueva cortesana del faraón) pero son una excepción que confirma la regla; así, el libro acaba por volverse inevitablemente pesado, y el interés que mostramos al principio por los personajes, por esa princesa atrevida, ese príncipe apocado y ese esclavo ambicioso, van decayendo hasta no quedar nada, y por muy emocionantes que puedan ser las siguientes situaciones, ya no nos importan.

     ¿Conclusión? Pues lo ya dicho, para egiptologos puede resultar interesante, para el resto, poco recomendable.

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