Jesucristo Superstar

Una blasfemia con aire moderno muy rentable 
 
     Y eso es precisamente lo que siempre ha sido Jesucristo Superstar, ya que, mucho antes de que a Dan Brown se le ocurriera despotricar contra la Iglesia, negar la divinidad de Cristo y otorgarle a María Magdalena como esposa; ya había un musical que ponía a Judas Iscariote (según las versión oficial el traidor que entregó a Jesus) como pobre protagonista inocente, con una ética a prueba de balas y preocupado por la en apariencia inconsciencia de Jesus de Nazaret; que le daba características muy humanas a Cristo y en la que se daba a enteder muy claramente que el Mesias y María Magdalena tenían una relación.
     Y la reacción a este musical (y luego se dirá que los musicales son blandos) fue la prohibición por parte de la Iglesia, fue acusado de blasfemo y se llegó a un punto en que en Argentina incluso se quemó el teatro donde iba a ser representado para evitar tal evento (yo creo que por esa razón Sir Andrew Lloid Weber creo más tarde la archicrítica Evita, y así vengarse de los argentinos de la forma más cruel, atacando su figura histórica más querida y más conocida).
     Pero cuidado, no todo fueron críticas; una buena parte de la juventud de los 60-70 se sintió identificada ya desde que salió a la venta el disco (este musical curiosamente no nació en un teatro, sino en un disco y a partir de eso surgió todo), al fin y al cabo se estaba trayendo algo innovador, y mucho más lo fue cuando en el teatro Jesucristo y media Biblia aparecieron vestidos como lo hubieran hecho los espectadores (especialmente los jovenes) en cualquiera de los días de aquellos años (aunque hay que decirlo, esto tampoco nos debe resultar tan escandaloso ni un completo alarde de originalidad; puesto que ya en el renacimiento se vestía a las figuras bíblicas como en la época para traerlas al momento que se estaba viviendo y que la gente las entendiera mejor).
    Luego llegó a España con una fama considerable y quedó totalmente mitíficado gracias a Camilo sexto de forma que incluso los que nunca vieron la obra de teatro la conocen de oídas e incluso podrían tararear alguna canción.
     En cualquier caso, Jesucristo Superstar fue una revolución para la época; pero la pregunta es, ¿vuelve a serlo ahora que vuelve a haber un debate religioso intenso y por esa razón la ha rescatado el teatro Lope de Vega? pues la respuesta es no. Este teatro lo ha rescatado de entre los musicales míticos exclusivamente por un motivo: dinero; ya que los teatros de la Gran Vía jamás apuestan por lo desconocido y siempre intentan ir a tiro fijo (al Coliseum esto siempre le suele salir mal a pesar de que llegó a acoger musicales como Cats), de modo que juegan con dos factores claves: la nostalgia (todo el que lo haya visto volverá y el recuerdo del anterior está muy patente) y que es un musical famosísimo, lo que es garantía de calidad y de acertar en la elección, con lo cual la gente que no vaya por el anterior motivo irá por este. Cuando produjeron Mamma mia hicieron algo parecido y hay que reconocer que la apuesta les salió redonda, pero ¿volverán a repetir éxito?.
    Responder a esta pregunta ya no es competencia de este crítico que en más de una ocasión ha visto como el público no ha sabido responder ante una buena obra (Victor o Victoria por poner un ejemplo); pero si diré que este teatro suele tener muy buena suerte con sus producciones.
    Pero dirigiendonos a la crítica en sí; la verdad es que la partitura es simplemente fabulosa (al fin y al cabo es Sir Andrew) con unas letras de lo más ingeniosas (y por eso los actores deben demostrar una gran capacidad de canto); no obstante, es muy diferente a lo que suele hacer Weber, de hecho es el musical que más difiere de su estilo (hizo Cats o El fantasma de la Ópera) pero es el ejemplo perfecto para entender porque al musical se lle llama ópera-rock ya que es capaz de combinar canciones de verdadero divismo lírico con otras que bien podrían estar en las listas de éxitos; se puede destacar especialmente todas las canciones de María Magdalena, pero muy especialmente Close you eyes (en España traducida por duermete) y naturalmente Superstar o You’ll have the power and the glory (cantada por Simón).
    En cuanto a la producción que yo ví, la verdad es que la obra era como la esperaba más o menos; etética moderna y decorados simples pero sofisticados y hermosos (destacar el monte de los olivos); esa parte está bastante bien hecha, aunque uno suele esperar algo más de espectacularidad en una obra que poco más va a poder aportar en el ámbito de la escenografía (aunque hay que reconocer que las partes en las que se ponen espectaculares lo hacen bien pero de verdad).
     La dirección siento decir que no es demasiado buena, pues da por hecho que todo el mundo conoce la obra y que ya sabe de que va y por tanto se dedica más a lucir el espectaculo que a explicar lo que está pasando, eso sin nombrar el hecho de que no se dice quien es cada personaje (ni se dan datos para saberlo) con lo con lo que nadie sabe si está cantando un apostol o un mendigo cualquiera; todo esto provocó muchos espectadores no entendieron de que iba la obra, e incluso recuerdo oír a un hombre comentar cuando se levantaba de la butaca "bueno, lo mejor será ahora que reflexionemos y nos informemos y así saber de que iba la obra".
      Otro error que cometió fue hacer que los actores se centraran demasiado en la parte vocal, porque si bien es cierto que este musical es ante todo divismo cantor y que hay que tener unas enormes capacidades vocales (especialmente María Magdalena), tampoco se debe descuidar la actuación, cosa que los actores prácticamente dejaron de lado, convirtiendo el musical más en un concierto que en una obra teatral tal como fue concebida, lo que es un descuido imperdonable.
      En este ámbito unos salen mejor parados que otros; Miquel Fernández (Jesus) es el que mejor parado sale, puesto que más o menos logra combinar canto y actuación; Lorena Calero (María Magdalena) por su parte combina también ambas centrandose más en canto pero aún así no llega a la altura a la que debería de llegaren canto, porque uno ya ha oído a muchas Marías Magdalenas y lamento decir que ella ha sido la más floja en la parte vocal; y finalmente Ignasi Vidal (Judas) que pasa descaradamente de actuar y se centra exclusivamente en cantar, eso sí, el esfuerzo se le nota muchísimo, lo cual también lo hace más artificial.
     Todo este centrarse en cantar podría ser perdonable si tuvieran que llenar con sus melodiosas voces todo el auditorio, pero no, porque llevan microfonos incrustados en los trajes y sus voces salen por altavoces, por lo tanto la potencia de su voz queda sin ningún merito que alabar; craso error por parte del teatro recurrir a semejantes medios electrónicos que no hacen otra cosa que desprestigiarle y hacer que el espectador se sienta estafado, puesto que en un musical de teatro lo que el espectador busca es el directo; por mucho que las azafatas aseguren que ahora se hace en todos los musicales.
     Para finalizar, y como ya comenté la dificultad del argumento, sugiero a todos los que quieran ir que antes de hacerlo vean la película de la obra que se hizo (no la de los años 70 por dios, eso es una de las películas más horribles que he visto jamás) de la obra, y que es la dirigida por Gale Edwards y con Glenn Carter y Jerome Pradon como protagonistas; esa no os dejará ninguna duda sobre la historia.
     Y permitidme una anecdota, curiosamente, en el descanso estaba paseando por el teatro y encontré las salas de ensayo, y como no había nadie, ¡no se me ocurrió mejor cosa que ensayar mi propia coreografía delante de los espejos! (menos mal que nadie me vió).
     ¿Que si recomiendo la obra? a pesar de todo lo que acabo de decir, os voy a dar un último detalle muy revelador acerca de mi opinión final, cuando terminó y me marché, sentí una enorme pena de que acabara, porque había disfrutado tanto, había desgustado tanto hasta la última de las notas que el pensamiento de que aquella sublime sensación terminara para siempre me resultó horrible (pero bueno, es lo que tiene el teatro, que siempre será efímero); así que sí, os animo a que vayáis a disfrutar de una obra de la que siempre podréis presumir que fuistéis, a que gocéis de la partitura de un magnífico compositor y a que os dejéis llevar por esas maravillosas voces que cada noche alegran a la gente en el teatro (eso sí, id informados o no os enteraréis de nada).
     Para finalizar os dejo unos cuantos videos que he encontrado sobre la producción que yo he ido a ver y que está ahora en Madrid:
 Trailer de la obra:
    
 
Canción "Jesucristo Superstar":
    
 
Canción de Herodes:
    
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3 respuestas a Jesucristo Superstar

  1. Beatriz dijo:

    Un buen análisis. Creo que es una manera diferente de llevar la historia de Jesús y el que no entienda pues ya va siendo hora de que empiece a entender. Nuevas ideas, nuevos planteamientos y nuevas reflexiones.

  2. A dijo:

         Gracias; creo que además la obra plantea en ciertos momentos preguntas que todos nos hemos hecho acerca de la religión y que nunca han tenido una respuesta concreta o del todo satisfactoria.

  3. Pingback: Evita | Universo de A

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