Victor o Victoria

Puro espectáculo
 
      Antes de nada decir que desgraciadamente esta obra ya no está en cartel, con lo cual lo único que podréis disfrutar será mi crítica, las fotos y el video (que mantendré todo el tiempo que me sea posible y que volveré a reponer siempre de vez en cuando ya que el space sólo me deja poner en los artículos videos de youtube; por cierto, si lo queréis ver en pantalla completa, sólo tenéis que hacer doble click en él), no obstante, todo esto siempre puede resultar útil por si se vuelve a producir y entonces sabréis si ir o no.
      La verdad es que el Coliseum (teatro donde se representó) siempre ha tenido más mala suerte que su compañero de calle el Lope de Vega, aunque también es verdad que este último a mi forma de ver no apostó por una obra de gran calidad como es el caso de Mamma Mía (sin duda su peor apuesta en los últimos años, pues tuvo muy buenas obras anteriormente), pero el público no pareció pensar lo mismo ya que esta última aguantó más tiempo en cartel, lo que no quiere decir que tengan razón necesariamente; porque a ver si hay alguien que entienda de musicales que me vaya a rebatir que Cats o Victor o Victoria no tienen un nivel de calidad mucho mejor en todos los sentidos. 
      No obstante, el teatro Coliseum si por algo destaca es por la calidad de sus producciones (Dios, parece que cobro comisión), que de todos modos, y eso lo advierto bien advertido, se lo cobran con creces en el precio de las entradas y demás servicios que hay dentro del teatro; no obstante, si vamos a ver alguna obra allí, es casi seguro que saldremos con la boca abierta por la espectacularidad de la obra teatral.
    Y parece que en los últimos años, la diva del teatro es Paloma San Basilio, que ya ha protagonizado dos de sus grandes producciones, la obra a la que nos referimos y otra anterior que fue My fair lady.
     Pero volviendo a la obra de la que hablamos, esta se basa en una película musical de los años 80 del mismo nombre de Blake Edwards y protagonizada por Julie Andrews (como anecdota os diré que muchos pensaron que la actriz hacía este papel porque se lo había dado su marido -que es el director- ya que estaba desesperada por estar permanentemente encasillada como niñera inocente y encantadora -démonos cuenta de que hizo Mary Poppins y al año siguiente Sonrisas y lágrimas-) y con música de Henry Mancini (para que lo reconozcáis os diré que fue el compositor de la música de la pantera rosa); el caso es que pasó de ser una película ha convertirse en un musical de Broadway, protagonizado por la misma actriz; aunque naturalmente, para ello hubo que añadirle un monton de canciones más que no estaban en la película original (lo cual es una pena porque muchas son muy buenas), así que sólo podremos disfrutarlas en un teatro.
     La obra es además una divertidísima comedia con la que no pararéis de reir (y llegar incluso a la carcajada), y basicamente trata de una joven cantante, Victoria, que llega a París dispuesta a triunfar, pero acaba descubriendo gracias a su amigo gay Toddy que la única manera de conseguirlo es hacerse pasar por un hombre gay, el conde Victor Grazinsky; de modo que acabará finjiendo ser un hombre que finje ser una mujer (como se ve es una comedia de enredos); lo cual la llevará al éxito, pero todo se complicará cuando conozca a un gangster recien llegado de Chicago….
     Como la vi hace tiempo no me acuerdo de todos los muchísimos y magníficos números destacables de la obra, pero si puedo nombrar como mínimo tres: Le hot jazz (que es el que tenéis en videos y sin duda el más espectacular y pegadizo de la producción, hasta el punto de que se usó para todos los anuncios publicitarios), Chicago, Illinois (lleno de ritmo), París gay (que nos introduce en la peculiar historia), uno cantado por Victoria en la casa de Toddy que es muy tierno pero desgraciadamente no recuerdo el nombre, y naturalmente, el sublime final en el que cantan "Victor, Victoria da igual" y hacen un reprise de Le hot jazz.
     En cuanto a la obra que vi yo (si se volviera a representar daros cuenta de que habría cosas que cambiarían), la dirección fue simplemente perfecta (desde luego muchísimo mejor que la de Edwards, que apenas logro soportar, ya que ni tan siquiera me resulta graciosa, eso por no hablar de sus manías de meter persecuciones donde no viene a cuento); los decorados eran sublimes y los cambios de estos simplemente espectaculares, puro Broadway (y de hecho por lo visto son originales pues los estuvo diseñando un equipo español, es decir, que no venía el musical totalmente importado de EEUU, lo cual es un merito bonito e importante del que debemos presumir), vamos, una matricula de honor con todos los meritos para la esplendida dirección artística (eso sin nombrar un vestuario de ensueño).
      Y las actuaciones, que decir de las actuaciones; la verdad es que sinceramente, cuando fuí a ver el musical lo que pensaba era "¡Por Dios, espero que no sea un musical exclusivamente al servicio de la San Basilio donde sólo se luzca ella, bueno, menos mal que están los otros actores" (aunque debo admitir que nunca había escuchado cantar antes a Paloma San Basilio); pero ese pensamiento desapareció rapidamente, porque si bien es cierto que por edad y físicamente la cantante era de todo menos apta para el papel, todas esas primeras impresiones desaparecían cuando descubrías su enorme, descomunal, talento, y no sólo para cantar con esa voz maravillosa y potente que llenaba el teatro, sino también como una maravillosa y poderosa actriz que conseguía hacer totalmente suyo el papel y que fuera lo más creíble y lógico del mundo; con lo que después de verla en esa obra ya supe porque era la diva de los musicales de la Gran Vía, título por otra parte, completamente merecido.
      Acerca de ella, una última anecdota, resulta que en la obra la cantante tiene que dar varias veces un sol sobreagudo (en la película un mi bemol) supuestamente la nota con la que las cantantes de ópera rompen los cristales; y en foros acerca del musical había enfervorizadas discusiones acerca de si la cantante podía o no podía dar esa nota y si lo hacía realmente en la obra (también nos deberíamos preguntar si Julie Andrews lo hace en la película), el misterio hoy día sigue sin aclararse.
      En cuanto al resto de los actores también estuvieron muy bien, destacando especialmente al que hacía del dueño del primer café donde tiene su actuación Victoria, al Gangster, al guardaespaldas, a Norma Cassidy y naturalmente a Francisco Valladares como protagonista; aunque la verdad se podría hablar maravillosamente de todo el reparto, hasta del último bailarín, porque todos tenían gran talento y lograban hacernos pasar una velada maravillosa.
     Así que si alguna vez tenéis la oportunidad de verlo donde sea, no dudéis en hacerlo porque sin duda lo disfrutaréis, ya sea por su espectacularidad, por lo divertido y cómico de la historia o por la maravillosa música, y tal como dice la canción Le hot jazz "Déjate seducir por mi voz, en París o en Nueva York, porque yo soy puro… jazz, mi hot, jaaaaaaaaaaaaazz"
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