Manifiesto de un monárquico

 

 

Una vez analizada la institución, aquí ya entro en un plano mucho más personal, en el que comento porque creo en la monarquía como la forma más adecuada para el estado y el gobierno.

La verdad es que las razones son muchas, y cada monárquico te dará unas diferentes; unas serán más racionales y otras más sentimentales, pero el caso es que no faltan argumentos para defender esta postura ideológica.

No obstante en la actualidad, tal vez por nuestra reciente historia, la gente no se acaba de declarar monárquica en general, y prefiere autodenominarse “Juancarlista”, que es algo así como en religión decir que eres agnóstico (que también es muy frecuente), o sea, como si dijeras “la verdad es que no me quiero definir porque la gente asocia tópicos a todo”, en lo cual hay cierta razón ya que si dices que eres católico eso será igual a ser practicamente de ultraderecha, y si dices que eres ateo, serás comunista; aunque realmente ninguna de esas opciones religiosas tenga directamente que ver con las políticas.

La razón de ello es, probablemente, por lo que comentaba de nuestra reciente historia, que hace que la gente sólo sepa ver extremos y prefiera ser lo más neutral posible para que no la califiquen de algo que no es; así pues, si uno se declara monárquico en España, como mínimo pensarán que en política eres de derechas, eso si no lo asocian directamente a la ultraderecha (algo cuanto menos cómico, puesto que precisamente esa ala política siempre ha demostrado estar en contra de la monarquía en España); lo que no deja de ser extremadamente ridículo y una forma más de incultura en nuestro país, ya que ser monárquico, sólo implica creer en que una institución representada por un Rey es lo más adecuado para el país, y apoyarla. Teniendo en cuenta esto, podemos observar que podemos ser tanto de derechas como de izquierdas sin ningún problema, ya que la institución, tal y como dice la constitución, está, y de hecho debe estar, por encima de esos partidismos, ya que es neutral y debe arbitrar la democracia.

Por otra parte tampoco tiene mucho objetivo decir que sólo puede ser apoyada por personas conservadoras, por el hecho de que siempre se ha dicho que D. Juan Carlos I es un monarca más bien progresista (sin mencionar que ya don Juan, su padre, decía “En España no estará afianzada la democracia hasta que gobierne un partido de izquierdas”); eso por no hablar que todos los partidos (salvo raras excepciones) lo aceptaron como Rey, incluyendo al mismísimo PCE (partido comunista español).

También resulta curiosa esta indefinición actual por parte de la gente, ya que al fin y al cabo, España siempre ha sido un país orgullosamente monárquico, de hecho, aquí nunca ha habido ni un regicidio debido a un cambio de regimen (en el mismísimo y monarquiquísimo Reino Unido, se ejecutó durante la revolución inglesa a Carlos I), como máximo se mandó al exilio a los soberanos; e incluso, en una de esas ocasiones, se decidió buscar otro monarca (Amadeo de Saboya) antes que proclamar la república, e incluso cuando se hizo, a la fuerza (ya que Amadeo I no aguantó la situación a la que le sometía este país), los cabecillas republicanos cuando cayeron dijeron que aquella había sido “una república sin republicanos”.

Pero voviendo a la indefinición mencionada (y eso en el mejor de los casos), roza incluso la total y absoluta ingratitud, sobre todo por un Rey como don Juan Carlos I, que se esforzó tantísimo para traer la democracia a nuestro país, y que sin él la transición hubiera sido totalmente imposible, hasta el punto de que es calificada como “milagro histórico” por historiadores hispanistas de todo el mundo: lo bien que fuimos capaces de pasar de dictadura a democracia. D. Juan Carlos es sin duda el que ha provocado eso, no sin pasar por etapas realmente complicadas en su vida, en las que tuvo que tratar con el dictador Franco (que llegó a intervenirle los telefonos en La Zarzuela, y que lo vigilaba permanentemente; además de que barajó otros candidatos al trono delante de él… etc), ir desenmarañando poco a poco, pero eficazmente todo el anterior sistema dictatorial que tal como dijo Franco “había quedado atado y bien atado” con no pocas dificultades (atentados terroristas permanentes); y finalmente, salvar definitivamente a España de una nueva dictadura en el 23-F, que sin su intervención, no hubiera sido posible (es evidente que si España hubiera sido una república, al jefe de estado los militares no le hubieran obedecido).

Por eso es realmente indignante cuando alguien dice que los Reyes no hacen nada y ya no pintan nada en el mundo actual, e incluso llega a decir que “la monarquía está pasada de moda”; a eso yo respondo que cualquiera que lea la constitución, descubrirá que efectivamente en tiempos de paz y estabilidad del país, las funciones del monarca son mucho menores (también sólo faltaría, sino no sería una democracia; además que un Rey bueno tenga funciones amplias no importa, pero como sea malo… es realmente peligroso), aunque no por ello deja de cumplir con importantes funciones, que al fin y al cabo alguien tiene que hacer, y que hace generalmente un jefe de estado (no olvidemos, que sacándonos a un monarca de en medio no eliminamos la figura del jefe de estado, sólo significa que la cambiamos votándola -como es el caso de Alemania, Francia, Portugal, y de la mayoría de las repúblicas europeas…-, y aunque sólo tuviéramos un jefe de gobierno como en muchos países américanos, bueno, sólo hay que ver como están, y el peligrososo poder que llegan a acumular sus líderes). En cualquier caso, cuando llega el tiempo de inestabilidad y problemas, entonces es cuando el monarca en España tiene las funciones más serias y el poder de atajar los problemas lo mejor que le permiten sus funciones, ¿que eso lo podría hacer un jefe de estado de república y que a este le puedes pedir cuentas mientras que la figura del Rey es inviolable? permitid que me ría, en un ambiente de inestabilidad, nadie confía en nadie, ni el pueblo en sus políticos y mucho menos los políticos entre ellos, y si por encima el jefe de estado y el de gobierno son de partidos diferentes, eso provocará el doble de problemas (sólo hay que echar una ojeada a la historia de la segunda república española, el sistema de doble confianza convertido en el sistema de “doble desconfianza”); así pues en semejantes condiciones la jefatura de estado republicana se vuelve aún más inutil de lo que ya lo era en tiempos de paz, y al fin y al cabo, ¿de que te sirve pedirle cuentas al jefe de estado en ese momento o en otro, ¿qué solucionas? como máximo conseguirás que lo cambien por otro que lo haga aún peor que el anterior.

En cambio, el caso de un Rey, se puede confiar en él porque todo el mundo lo ve como neutral ya que está por encima de la política pues para eso es el símbolo y la más alta representación del país; es cierto que es inviolable y que todas sus acciones están refrendadas, y por tanto no le puedes pedir cuentas (aunque teniendo en cuenta lo anterior, tampoco hay porqué); pero con eso lo que se consigue es dar más sensación de neutralidad y de estabilidad, puesto que aún en el caso de que la situación política esté mal, el Rey siempre podrá actuar con firmeza desde arriba.

Por otro lado, a la hora de la verdad, ningún soberano es inamovible: puede ser inhabilitado, se puede continuar la lista de sucesión, cambiar la dinastía… etc; por lo cual, esa crítica de “tener que aguantar a tal Rey durante tantos años” también está injustificada; si un monarca no funciona o no es competente, sí puede ser cambiado.

Otro argumento para defender la monarquía es que sólo hay que echar una ojeada a nuestra historia para ver que las épocas monárquicas fueron las mejores; y las republicanas dan verdadero miedo, y sino a las cifras: la primera república duró meses, y la segunda unos pocos años (si contamos la guerra civil); ambas fueron el colmo del desastre en todos los aspectos, y en las que dificilmente, y sólo buscando donde no hay, o directamente inventándolos e ignorando todo lo malo, se puede encontar algún aspecto positivo.

También hay quien habla de que hay que eliminar la monarquía por sus excesivos gastos, un argumento absurdo sabiendo que un jefe de estado de república gasta tanto o más durante su mandato (hay montones de estadísticas que prueban el como el sistema monárquico es más económico frente al repúblicano; eso sin contar todo lo que saque de las arcas para sí mismo el eventual jefe de estado, es lo que tienen las repúblicas, que como sólo van a estar unos pocos años, aprovechan), y una vez que se va, sigue cobrando una pensión el resto de su vida (de hecho, el jefe de gobierno en España y los diputados lo hacen, así que se supone que el jefe de estado de república también lo haría), o sea que por encima, se gasta el doble; si tenemos en cuenta que cada cuatro años puede pasar uno diferente, las pensiones que se acumulan son desorbitantes.

Por tanto, ¿no será mejor mantener a un jefe de estado permantente, que además sólo cobra lo que estipula el congreso (esa estupidez de que por cada mienbro de la Familia Real que nace hay que pagar más es una mentira ridícula; el congreso determina una cantidad para el mantenimiento de la Casa Real que luego el Rey distribuye como quiere, además de que todos los miembros de la Familia Real o de la del Rey tienen un trabajo remunerado que les permite mantener perfectamente a sus familias), es decir, que cobra lo que deciden los representantes que nosotros mismos hemos elegido?.

¿Y no es verdad también, que es más adecuado un jefe de estado que esté educado desde el principio de su vida en lo que va a ser y todo lo que eso implica y que por tanto llegue totamente preparado a su vida adulta como es el caso de un Príncipe de Asturias?.

También es absurdo oponer monarquía a democracia (especialmente en este país, en el que históricamente siempre han ido unidas, y una atrajo a la otra); pues quizás lo que mejor asegura la democracia es el hecho de que el jefe de estado realmente nos representa a todos, es neutral y está por encima de todo partidismo… y eso sólo lo consigue la institución monárquica, en ningún caso un político.

Sólo me queda decir también que es lógico defender esta institución porque tiene la legitimidad dinástica y de la historia, ya que los Borbones llevan siglos gobernando España con todo derecho; e igualmente importante, la legitimidad otorgada por el pueblo, que votó la constitución, lo que implicó la aceptación de la monarquía.

Por esas y por otras muchas razones se debe ser monarquico, ya que esta institución debe contar con el apoyo y el cariño del pueblo para realizar bien su labor, porque nos representan a todos, y son tan símbolos (o incluso más en diversas ocasiones) del país como la bandera o el himno, y porque de cara al mundo (y eso también está en la constitución) son nuestra imagen, ¿y qué se puede decir de un pueblo al que le son indiferentes o desprecian a sus Reyes sino que también se son indiferentes o se desprecian a si mismos?.

Y además, se debe estar orgulloso de ser uno de los países que aún siguen teniendo una monarquía, puesto que estos son los más avanzados y ricos (sólo hay que ver los países del norte de Europa, Japón…); y sino decidme en que otro país, excepto en este, no se grita con verdadera convicción y alegría “¡Viva el Rey!” en cualquier circunstancia; y en ese aspecto tenemos que aprender mucho de ellos; puesto que al gritar esto estamos gritando también que vivamos nosotros, ya que el Rey representa a cada uno de sus súbditos ya que es el símbolo del país, por eso, cuanto más se le homenajee, más nos homenajeamos a nosotros mismos (a lo que hay que sumar que, incluso no gustando la persona que lo representa, se venera al cargo, no a la persona). Además de que la cada vez mayor unión de Europa provocará que una de las pocas identidades nacionales que queden sean los monarcas, por lo que con ellos también podemos recordar nuestro pasado, pues es tener historia viva en el presente.

Y la verdad, hasta ahora sólo he hablado de la institución sin prestar demasiada atención a las personas que la representan, y francamente, no se puede tener mejores representantes que los que hemos tenido hasta ahora desde la transición (aunque los anteriores no son nada desdeñables), don Juan Carlos y doña Sofía, que han puesto en el listón más alto a este país, y que tienen un gran prestigio en todo el mundo, lo cual acreditan los múltiples doctorados honoris causa que recibieron de las universidades más prestigiosas de todo el mundo, entre otros muchísimos honores.

Y sin duda tenemos a una persona con las mismas cualidades en don Felipe, y naturalmente en su esposa doña Letizia, que no sólo es una de las mujeres de la realeza más bellas de toda Europa, sino que puede enseñarle mejor al Príncipe la situación del pueblo llano puesto que ella fue una de nosotros y vivió el día a día de un ciudadano normal.

Toda esa belleza la ha heredado doña Leonor, y seguramente también heredará todas las virtudes de sus ascendientes; y así indefinida y eternamente, porque al fin y al cabo, la monarquía hereditaria garantiza también la total estabilidad y un pacífico cambio de poder (que desde luego una república nunca consigue), que mantienen a un estado en perfectas condiciones, consiguiendo ser un país que a la vez integra tradición e historia (no olvidemos que aquellos pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla, y con esto hago una referecia muy clara a aquellos que hablan del desproposito de conseguir una tercera república) con modernidad y progreso, tan propios de las monarquías actuales que han sabido como siempre, adaptarse a las nuevas situaciones y al nuevo mundo que les ha tocado vivir (al fin y al cabo, todo lo que carece de utilidad desaparece) consiguiendo prestar un servicio útil y eficaz a los estados modernos.

 

Proclamación de S.M. D. Juan Carlos I como Rey de España:

      

 

Proclamación de S.M. D. Felipe VI como Rey de España:

 

Esta entrada fue publicada en Noticias y política. Guarda el enlace permanente.

7 respuestas a Manifiesto de un monárquico

  1. Pingback: Caso Urdangarin: es mejor pecar de ingenuidad que de injusticia | Universo de A

  2. Pingback: Abdicación de Su Majestad el Rey don Juan Carlos I | Universo de A

  3. Pingback: La Proclamación Real del Príncipe de Asturias como Su Majestad el Rey Felipe VI de España | Universo de A

  4. Pingback: La nueva Familia Real española | Universo de A

  5. Pingback: Ajedrez democrático: le toca mover al Rey | Universo de A

  6. Pingback: Yo voy a votar | Universo de A

  7. Pingback: Crítica exprés: Hazte banquero | Universo de A

¡Deja un comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s