100 errores del codigo da vinci

33
 
CAPÍTULO 33
 
Capítulo 33. Página 180-185: El Smart de Sophie atravesó como un rayo el barrio diplomático dejando atrás embajadas y consulados y, finalmente, enfilando por una calle secundaria, logró salir de nuevo a la gran avenida de los Campos Elíseos… Sophie aceleró… Delante mismo, al final de los Campos Elíseos, se levantaba el Arco de Triunfo… rodeado de la rotonda más grande de Francia, un gigante de nueve carriles de circulación…  abandonar el Arco de Triunfo y enfilar hacia el norte, alejándose del centro de la ciudad.
Tras pasarse dos semáforos en ámbar, llegó a la tercera travesía y gira a la derecha en el Bulevar Malesherbes. El elegante barrio de las embajadas había quedado atrás, y ahora estaban en una zona más industrial. Sophie dobló enseguida a la izquierda y, un momento después, Langdon se dio cuenta de dónde estaban: en la Gare Saint-Lazare.
 
Este itinerario es posible. Pero dan una vuelta inconcebible. Desde la Plaza de la Concordia hasta la Estación de Saint-Lazare hay un miserable kilómetro hacía el norte por calles en línea recta. Ellos hacen aproximadamente cinco. De hecho se alejan hasta el Arco de Triunfo luego se alejan más y vuelven por el Bulevar Malesherbes hasta llegar a un kilómetro de dónde habían salido.
 
Tampoco sé si se le puede llamar zona más industrial a los alrededores de la Estación de Saint-Lazare si tiene La Madeleine y la Opera Garnier a quinientos metros. ¡Y el palacio del Eliseo a mil! (Arcadi Viñas)
 
Capítulo 33. Página 184: Delante mismo, al final de los Campos Elíseos, se levantaba el Arco de Triunfo –el tributo de Napoleón a su propia potencia militar, de cincuenta metros de altura-, (164-foot-tall)  rodeado de la rotonda más grande de Francia, un gigante de  nueve carriles de circulación. (Capítulo 33)
 
En el original indica 164-foot-tallpor lo que solo falla para llegar a la altura correcta de cincuenta metros medio pie. ¿Por qué aquí es tan preciso? (Arcadi Viñas)
Capítulo 33. Página 182-183: En la llave que ha dejado Saunière a su nieta hay una cruz: “-Parece de inspiración cristiana- insistió Sophie. Langdon no estaba tan seguro. La empuñadura no formaba la cruz latina característica del cristianismo, (the head of his key was not the traditional long-stemmed Christian cross but rather  was a square cross –with four armas of equal lenght) más larga que ancha, sino la llamada griega, en la que los cuatro brazos tenían la misma longitud, y que precedía a la cristiana en nada menos que mil quinientos años. (“La d’aquella clau no era la típica creu cristiana amb un creuer més curt que l’altre, era més aviat quadrada, amb els dos creuers de la mateixa longitud, un símbol que tenia mil cinc-cents..”) Este tipo de cruz carecía de todas las connotaciones de crucifixión asociadas a la latina, ideada por los romanos como instrumento de tortura… -Lo único que puedo decirte es que la cruces griegas como esta  se consideran símbolos de paz. (”tot el que puc dir és que aquests tipus de creu amb els creuers iguals es consideren…”)  La idéntica longitud de sus cuatro brazos las hace poco prácticas para las crucifixiones, y el equilibrio entre lo masculino y lo femenino, por lo que encaja bien con la filosofía del Priorato…” (Capítulo 33)
Es increíble pero Dan Brown parece desconocer la existencia de la Iglesia Ortodoxa Griega y su símbolo característico, la cruz de brazos iguales, que repite en la planta de sus iglesias.
 
Es cierto que se han encontrado algunas cruces de brazos iguales anteriores al cristianismo. De hecho la cruz, en diversas formas, es un símbolo universal. Pero una cruz de brazos iguales, AHORA, es un símbolo cristiano. No mencionar la Iglesia Griega o es ignorancia culpable absoluta o es un intento de esconder la realidad. (Arcadi Viñas)
 
Capítulo 33. Página 185: Lagdon se dio cuenta de dónde estaba: en la Gare Saint-Lazare. Delante de ellos, el techo acristalado de la terminal parecía un híbrido raro entre un hangar para aviones y un invernadero.
 
Moderno. ¿Verdad? Pues la estación fue inaugurada en 1889 y su estilo imita el del siglo XVII. Es decir, que se parece al Louvre. Si no fuera por el GARE SAINT LAZARE inscrito en la fachada, parecería un hotel o un edificio de apartamentos típico de París.  El interior sí que parece eso. Probablemente Dan Brown se perdió el capítulo de Barrio Sésamo dónde se explicaba lo de dentro-fuera. (Arcadi Viñas)
 
Capítulo 33. Página 185: Las estaciones europeas no dormían nunca. A pesar de la hora (hacia las tres de la madrugada), una docena de taxis hacían guardia junto a la salida principal. Había vendedores que arrastraban carritos con bocadillos y agua mineral mientras de los andenes emergían jóvenes de aspecto desaliñado con sus pantalones anchos, frotándose los ojos y mirando a su alrededor como si intentaran acordarse de a qué ciudad acababan de llegar. Más adelante, en la calle, había un par de policías municipales ayudando a unos turistas desorientados.
 
Sin comentarios. Las estaciones europeas sí duermen. Concretamente Saint-Lazare lo hace por que salvo para ir a Normandía es una estación de cercanías. La descripción de Brown se correspondería más bien a una estación que recibe trenes de largas distancias aunque no se sabe porqué sólo viajarían en ellos jóvenes de aspecto desaliñado. Y en concreto ya no llegan a la estación de Saint Lazare trenes nocturnos. ¡Así que Saint-Lazare está cerrada a las tres de la madrugada! (Arcadi Viñas)
 
CAPÍTULO 34
 
Capítulo 34. Página 188: El último éxito público del Opus Dei: la culminación de las obras de su sede en la ciudad de Nueva York. La revista “Architectural Digest” había afirmado que el edificio era un faro radiante de catolicismo perfectamente integrado en su entorno de modernidad.
 
Consultamos con Architectural Digest acerca de esto y su breve respuesta fue: “Architectural Digest jamás ha publicado nada sobre el edificio del Opus Dei”. (DAVID A. SHUGARTS  en “Baches en la trama y detalles curiosos en El Código Da Vinci”  incluido en la obra de DAN BURSTEIN, “Toda la verdad sobre El Código Da Vinci”. Madrid, Ediciones Temas de Hoy, octubre 2004)
 
CAPÍTULO 35
 
Capítulo 35. Página 192: El interior de la Gare Saint-Lazare se parecía a cualquier otra estación de tren europea, una caverna en parte cerrada y en parte abierta habitada por los sospechosos habituales: hombres sin techo con carteles escritos sobre trozos de cartón, grupos de universitarios de ojos legañosos durmiendo en sacos de dormir y con los auriculares de sus MP3 puestos, y algún que otro mozo de equipajes, ataviado con su uniforme azul, fumando un cigarrillo.
 
Sin comentarios. Sólo que los mozos de equipajes son una especie en peligro de extinción y nunca se les podría encontrar en una estación a las tres de mañana que está cerrada.  (Arcadi Viñas)
 
Capítulo 35. Página 192: Sophie alzó la vista para leer el enorme panel de información que tenía encima. Las placas blancas y negras empezaron a tabletear y actualizaron las siguientes salidas. El primer destino era Lille, en el rápido de las 3:06. – Ojalá saliera antes- dijo Sophie-, pero tendrá que ser Lille…. Langdon con su Visa, compró los dos billetes a Lille y se los dio a Sophie. Ella lo llevó hasta los andenes, donde al dingdong habitual siguió el anuncio por megafonía de que el tren de Lille estaba a punto de salir.
 
¿Qué tiene de sospechoso este párrafo? Nada. Sólo que la Gare Saint-Lazare es la estación término para ir al Oeste de Francia y para ir a Lille hay que coger el tren en la Gare Nord, también estación término. Jamás Sophie habría podido ver anunciado ningún tren hacia Lille, ni comprado dos billetes para ese destino, ni visto ningún tren a punto de salir para Lille en la Gare Saint-Lazare. (Arcadi Viñas)
 
Capítulo 35. Página 193: La locomotora ya ronroneaba y silbaba preparándose para arrancar. “The train to lille was belching and wheezing” 
 
¿Dónde ha visto ese tren? Belching significa “eructando” y wheezing “silbando”. Esta descripción es más adecuada para trenes de vapor que para un TGV. (Arcadi Viñas)
 
Capítulo 35. Página 195: – ¿Y dónde está esa calle?
Sophie no tenía ni idea. Se adelantó un poco en el asiento y se lo preguntó al taxista.
– Connaissez vous la Rue Haxo?
El taxista, tras pensárselo unos momentos, asintió. Le dijo a Sophie que se encontraba cerca de las pistas de tenis de Roland Garros, a las afueras de Paris. Ella le pidió que los llevara hasta allí inmediatamente.
– La manera más rápida de llegar es atravesando el Bois de Boulogne –le dijo el taxista-. ¿Les va bien?
 
Varios errores. La Rue Haxo no está cerca de las pistas de Roland Garros sinó cerca de un pequeño callejón llamado Square Roland Garros qué está en el extremo contrario de París.
 
Para ir de la Estación de Saint-Lazare hasta las pistas de Roland Garros no hace falta “atravesar” el Bois de Boulogne. Se va hacía el oeste, se pasa el Arco de Triunfo y se llega al Boulevard Périphérique (unas rondas de tráfico rápido) que bordeando cómodamente el Bois de Boulogne por su derecha acerca hasta las pistas que, eso si, tocan el Bois de Boulogne por el Sur. (Arcadi Viñas)
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