100 errores del codigo da vinci

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CAPÍTULO 28

 

Capítulo 28. Página 157-158: “La tradición del Priorato de perpetuar el culto a la diosa se basa en la creencia de que, en los primeros tiempos del cristianismo, es decir, durante los albores de la Iglesia, sus representantes más poderosos “engañaron” al mundo, no le dijeron la verdad, y propagaron mentiras que devaluaron lo femenino y decantaron la balanza a favor de lo masculino… El Priorato cree que Constantino y sus seguidores masculinos lograron con éxito que el mundo pasara del paganismo matriarcal al cristianismo patriarcal lanzando una campaña de propaganda que demonizaba lo sagrado femenino y erradicaba definitivamente a la diosa de la religión moderna…”

 
– Brown tiene una visión simplista del paganismo al que el cristianismo substituyó. Para empezar era muy plural. El politeísmo clásico, el culto a los héroes, el culto al emperador, los monoteísmos neoplatónicos, los cultos mistéricos, los dioses y diosas salutíferos, el gnosticismo, los nuevos cultos orientales como el mitraísmo y el maniqueísmo; todo ello le debe sonar a chino a Brown.
 
– Afirmar que todo eso era “paganismo matriarcal” es una estupidez. Las mujeres eran menores de edad toda la vida en Roma y su dios era Marte, el dios de la guerra. En Grecia las esposas no salían de casa y si la homosexualidad tenía éxito era por puro desprecio a la mujer. La religión clásica griega y romana y la sociedad eran patriarcales.
 
– Hay quien afirma la existencia de un culto primigenio a la Diosa en la antigüedad. Según Robert Graves en Los mitos griegos: “un estudio de la mitología griega debería comenzar con un análisis de los sistemas políticos y religiosos que prevalecían en Europa antes de la llegada de los invasores arios procedentes del norte y del este. Toda la Europa neolítica, a juzgar por los artefactos y mitos sobrevivientes poseía un sistema de ideas religiosas notablemente homogéneo, basado en la adoración de la Diosa Madre de muchos títulos, que era también conocida en Siria y Libia.” Según Graves los invasores griegos que fueron llegando más o menos pacíficamente desde comienzos del segundo milenio antes de Cristo, trajeron su mitología masculina, que poco a poco se mezcló con los cultos a la Diosa. Venció el culto patriarcal centrado en Zeus aunque el culto matriarcal a la Diosa pervivió en las manifestaciones femeninas de la mitología clásica. Si esta hipótesis es cierta, lo cual se discute, quien destruyó el culto a la Diosa fueron los griegos ¡más de mil años antes de nacer Jesús! Sea como sea. El “paganismo” con el que se encontró el cristianismo no era matriarcal.
 
– Es muy injusto para el cristianismo que se le acuse de eliminar la feminidad. Aunque sea cierto e indudable que la jerarquía eclesiástica es masculina, que ha existido un prejuicio antifemenino en las sociedades cristianas y que el cristianismo ha justificado la sujeción femenina al hombre no se puede negar que ha sido en las sociedades cristianas dónde ha aparecido la liberación de la mujer. No es posible detenerse aquí en la influencia del cristianismo en el feminismo pero es injusto que se rechace por norma cualquier influencia suya en él. Y ¿No ha servido nada para la dignificación de la mujer la veneración a la Virgen María? Tal vez no pero la omisión del tema por parte de Dan Brown muestran mala fe por su parte. (Arcadi Viñas)
Capítulo 28. Página 158: Según Langdon: durante trescientos años la Iglesia quemó en la estaca la asombrosa cifra de cinco millones de mujeres.  Esta es una cifra repetida en la literatura neopagana, wicca, new age y feminista radical, aunque en otras webs y textos de brujería actual se habla de 9 millones. Los neopaganos necesitan una "shoah" propia. Cuando acudimos a historiadores serios se calcula que entre 1400 y 1800 se ejecutaron en Europa entre 30.000 y 80.000 personas por brujería. No todas fueron quemadas. No todas eran mujeres. Y la mayoría no murieron a manos de oficiales de la Iglesia, ni siquiera de católicos. La mayoría de víctimas fue en Alemania, coincidiendo con las guerras campesinas y protestantes del s. XVI y XVII. Cuando una región cambiaba de denominación, abundaban las acusaciones de brujería y la histeria colectiva. Los tribunales civiles, locales y municipales eran especialmente entusiastas, sobre todo en las zonas calvinistas y luteranas. De todas formas, la brujería ha sido perseguida y castigada con la muerte por egipcios, griego, romanos, vikingos, etc…. El paganismo siempre mató brujos y brujas. La idea del neopaganismo feminista de que la brujería era una religión feminista precristiana no tiene base histórica. (Sandra Miesel, una periodista católica especializada en literatura moderna popular, citada por Pablo J. Ginés Rodríguez en “La estafa del Código Da Vinci: un best-seller mentiroso.” E-cristians.net – 2003-01-09)
Capítulo 28. Página 158-159: …Nadie podía negar el enorme bien que la Iglesia moderna hacía en el atormentado mundo actual, pero no se podía obviar su historia de falsedades y violencia. Su brutal cruzada para “reeducar” a los paganos y a los practicantes del culto a lo femenino se extendió a lo largo de tres siglos, y empleó métodos tan eficaces como horribles… (se refiere a la caza de brujas que hemos mencionado arriba) La propaganda y el derramamiento de sangre habían surtido efecto. El mundo de hoy era la prueba viva de ello… Los días de la diosa habían terminado. El péndulo había oscilado. La Madre Tierra se había convertido en un mundo de hombres, y los dioses de la destrucción y de la guerra se estaban cobrando los servicios. El ego masculino llevaba dos milenios campando a sus anchas sin ningún contrapeso femenino. El Priorato de Sión creía que era esta erradicación de la divinidad femenina en la vida moderna la que había causado… una situación inestable marcada por guerras alimentadas por la testosterona, por una plétora de sociedades misóginas y por una creciente pérdida de respeto por la Madre Tierra.
 
Gracias Señor Brown por no negar el enorme bien que la Iglesia moderna hace hoy día. Lástima que no nos lo agradezca absteniéndose de escribir.
 
Los saltos cronológicos de Brown producen vértigo. Su confusión también. Si antes considera que Constantino pertenece a “los albores de la Iglesia” ahora, sin avisar, salta a los siglos XIV-XVII para hablarnos de las brujas y terminar en nuestro siglo infectado de machismo violento por culpa de de suprimir a la Diosa.
 
Leyendo eso parece que los tiempos anteriores al triunfo del cristianismo, gracias al “contrapeso femenino” del culto a la Diosa, eran pacíficos y las sociedades existentes laboriosas y tranquilas comunidades matriarcales. Leyendo eso parece que los romanos eran pacíficos y conquistaron Italia, Galia, derrotaron a los pacifistas cartagineses, a Numancia, lucharon entre ellos decenas de veces, arrasaron Jerusalén, aniquilaron a los dacios para repoblar con italianos la actual Rumania, resistieron a los germánicos durante siglos y todo dando besos a sus enemigos. ¿Pacíficos los griegos? Los griegos estuvieron luchando entre sí desde la guerra de Troya durante siglos hasta que fueron conquistados por los romanos. ¿Los pueblos germánicos que asaltaron el Imperio adoraban a la Diosa, o tal vez se volvieron agresivos sólo después de convertirse al cristianismo? (Arcadi Viñas)
 
Capítulo 28. Página 159: Ni siquiera la asociación femenina con el lado izquierdo iba a escapar de las difamaciones de la Iglesia. En varios países, la palabra izquierda, o siniestra, pasó a tener connotaciones muy negativas, mientras que la derecha pasó a simbolizar corrección, destreza y legalidad. Incluso en nuestros días, a las ideas radicales se las consideraba «de izquierdas», el pensamiento irracional estaba regido por el «hemisferio izquierdo» y de cualquier cosa mala se decía que era «siniestra».
La asociación de la "izquierda" con términos como "siniestro" y otras insinuaciones negativas es más vieja que la cristiandad. La palabra latina pre-cristiana para la izquierda era sinister, con implicaciones negativas, mientras que la palabra para la derecha era dexter (raíz de dexterity -Destreza-), con implicaciones positivas. La distinción existe también en otras culturas, como hinduismo (por ejemplo "mano del tantra= izquierda"). También, la afirmación de que en coloquial "cerebro izquierdo" significa irracional y emocional es falsa; esta teoría del pensamiento del cerebro-derecho frente al del cerebro-izquierdo (que hace tiempo está desacreditada) asoció realmente el hemisferio izquierdo del cerebro con el análisis. (Wikipedia. Críticas a El Código Da Vinci. 2006-05-02)
CAPÍTULO 30
Capítulo 30. Página 165: El guardián vio que la mujer (Sophie) apuntaba con la linterna un gran cuadro (La Virgen de las rocas)  que había justo enfrente de la Mona Lisa, en el otro extremo de la sala… (Página 168) A través de la penumbra rojiza,  vio que la mujer había arrancado el cuadro de los cables que lo sujetaban y lo había apoyado en el suelo, delante de ella. Su metro y medio (five feet tall)  de altura casi le ocultaba el cuerpo por completo… El lienzo (canvas) se arqueó por el centro, y las imágenes de la Virgen María, el Niño Jesús y San Juan Bautista empezaron a distorsionarse… – Deje el arma y la radio en el suelo, o romperé el cuadro con la rodilla-
– “La Virgen de las rocas” NO está delante de “La Mona Lisa”. ¡Ni siquiera  está en la Sala de los Estados sino en la Gran Galería!
  “La Virgen de las rocas” mide dos metros y no metro y medio. Concretamente 199 cm. de alto por 122 cm. de ancho.
  “La Virgen de las rocas” no es un lienzo (canvas) es una tabla de madera (panel) y es dudoso que se arquee como se describe en la obra.
– Tiene un marco muy grueso de inspiración arquitectónica. Probablemente el marco dobla el peso del cuadro. (Arcadi Viñas)
 
Carl Olson dice en una entrevista para Zenit (Zenit.org) que “La amplia aceptación de la mayoría de las referencias de Brown es algo asombroso, sobre todo porque muchas de ellas no lograrían pasar lo que llamaríamos "la prueba de la enciclopedia escolar". Por ejemplo, la novela indica que la "Virgen de las Rocas" de Leonardo da Vinci, que se encuentra en el Louvre, es "un lienzo de cinco pies de alto", aunque una rápida búsqueda en Internet o en una enciclopedia nos muestra que tiene seis pies y medio de altura.” (Olson es editor de la revista Envoy y junto con Sandra Miesel, ha escrito un libro llamado "The da Vinci Hoax")

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