100 errores del codigo da vinci

23
 
CAPÍTULO 23
 
Capítulo 23. Página 138: La Salle des États era una de las pocas estancias que acababan en un cul-de-sac, y la única que se abría en medio de Gran Galería. Aquellas puertas, sus únicas vías de acceso, estaban frente a un Botticelli de casi cinco metros que recibía al visitante. Debajo, centrado en el suelo, un inmenso diván octogonal dispuesto ara la contemplación sosegada de las obras de arte y para el descanso de las piernas de miles de visitantes que venían a admirar la pieza más valiosa del Louvre.
 
– La Salle des États es ningún cul-de-sac ya que comunica con la Sala Denon por el vestíbulo…
– Cómo hemos dicho antes a la Gran Galería dan cuatro estancias más aparte de la Salle des États.
– Ni en La Salle des États ni en la Gran Galería hay Botticellis. Ningún Botticelli del Louvre supera los dos metros de ancho. Lo único grande que había en La Salle des États era “Las Bodas de Caná” del Veronés. Que mide 6, 77 m. por 9, 94 m. ¿Confundió Brown al Veronés con Botticelli o no vio ese cuadro de 60 m2?
– De hecho ni “La Bodas” ni “La Gioconda” estaban en La Salle des États cuando se escribió el libro ya que estaba cerrada por obras y las dos habían sido trasladadas a otras salas desde hacía años. Concluida la reforma volvieron en el 2005. (Arcadi Viñas)
 
CAPÍTULO 26
Capítulo 26. Página 153: No sé que se traía entre manos el autor, pero su Mona Lisa no es ni un hombre ni una mujer. Incorpora un mensaje sutil de lo andrógino. Es la fusión de los dos (…) ¿Alguien ha oído hablar de un dios egipcio llamado Amón? –Sí, claro- respondió un preso corpulento-. El dios de la fertilidad masculina. (…) ¿Y sabe alguien quién es su equivalente femenina? ¿La diosa egipcia de la fertilidad? (…) – Era Isis. Así que tenemos al dios masculino, Amón. –Escribió el nombre en mayúscula en la pizarra-. Y a la diosa femenina, Isis, cuyo antiguo pictograma fue durante una época L’ISA. Langdon terminó de escribir y se alejó del proyector. AMON L’ISA (…)
Todo esto tiene sentido si el cuadro se llamar Mona Lisa. Dado que Leonardo jamás lo llamó con ese nombre, esto resulta totalmente absurdo. En vida de Leonardo, el cuadro no tenía nombre. Se lo mencionaba de diversas maneras, una de ellas era “cortesana con velo de gasa”. (DAVID A. SHUGARTS  en “Baches en la trama y detalles curiosos en El Código Da Vinci”  incluido en la obra de DAN BURSTEIN, “Toda la verdad sobre El Código Da Vinci”. Madrid, Ediciones Temas de Hoy, octubre 2004)
 
El nombre de Mona Lisa aparece en las “Vidas” de Vasari: “Hizo para Francesco del Giocondo el retrato de su mujer Mona Lisa (…) Todo aquel que quisiera ver en qué medida puede el arte imitar a la naturaleza lo podía comprender en su cabeza, porque en ella se habían representado todos los detalles que se pueden pintar con sutileza. (…) Mona Lisa era muy hermosa; mientras la retrataba, tenía gente cantando o tocando, y bufones que la hacían estar alegre, para rehuir esa melancolía que se suele dar en la pintura de retratos. Tenía un gesto tan agradable que resultaba, al verlo, algo más divino que humano, y se consideraba una obra maravillosa por no ser distinta de la realidad.” Mona o Monna es la reducción de Madonna (Mi señora), título de respeto para un noble, que merecía como esposa del marqués del Giocondo. Así que Mona Lisa no es el anagrama de AMON L’ISA. Hay que reconocer que esta versión de Giorgio Vasari ha sido muy discutida pero si fuera cierta eso habría significado que, según Brown, ¡Leonardo aceptó precisamente ese encargo pensando en la relación de los nombres! (Arcadi Viñas)
Capítulo 26. Página 153: ¿Alguien ha oído hablar de un dios egipcio llamado Amón? –Sí, claro- respondió un preso corpulento-. El dios de la fertilidad masculina. Langdon se quedó mudo de sorpresa. – Lo pone en todas las cajas de condones Amón. El musculoso sonrió. –Tienen el dibujo de un hombre con cabeza de carnero y debajo pone que es el dios egipcio de la fertilidad.
Amón NO es el dios de la fertilidad masculina sino la principal divinidad egipcia que siendo al principio el dios del aire más tarde se le asoció a Ra, bajo el nombre de Amón Ra. Sí que es cierto que se le representa en forma de carnero. Las diosas asociadas a él son Amonet y Mut y no Isis como se dice después.
¿Y existe en EEUU una marca de condones llamada Amón? He buscado en Google desesperadamente y no lo he encontrado. Propongo al lector que repita la búsqueda por si tiene más suerte. (Arcadi Viñas) 
Capítulo 26. Página 153: – Pues sí, es cierto, Amón se representa como un hombre con cabeza y cuernos de carnero, y por su promiscuidad es lo que hoy en día llamaríamos un “cachondo”. ¿Y sabe alguien quién es su equivalente femenina? ¿La diosa egipcia de la fertilidad? (…) – Era Isis. Así que tenemos al dios masculino, Amón. –Escribió el nombre en mayúscula en la pizarra-. Y a la diosa femenina, Isis, cuyo antiguo pictograma fue durante una época L’ISA.
Isis NO era la equivalente femenina de Amón. Aunque sí que Isis es la diosa de la fertilidad. La pareja de Isis es Osiris. No entiendo a Brown. Osiris da más juego en el tema sexual ya que fue asesinado y despiezado por Seth. Isis consiguió encontrar todos los pedazos salvo el pene por lo que fabricó uno artificial para unirse a él, aunque quien la fecundó fue el dios Horus. (Arcadi Viñas)
Capítulo 26. Página 154: Al principio Langdon no vio nada, pero al arrodillarse a su lado se fijó en una gotita seca que se veía fosforescente a la luz. “¿Tinta?”. De pronto recordó para qué usaba la policía aquellas linternas especiales. “Sangre”.
 
¿Es esto razonable? Dan Brown, si vas a ver CSI: Crime Scene Investigation en televisión, ¡tienes que prestar atención! La sangre no brilla con la luz negra si no contiene algún elemento químico especial. Si se usa Luminol (un favorito de la serie CSI) no se necesita luz especial, basta con un cuarto oscuro. Esto ocurre porque el reactivo produce una quimioluminiscencia que deja ver su propio brillo bastante fantasmal.
Cuando se usa Fluorescein (una alternativa preferida para rastros de sangre débiles y ocultos), entonces sí, se necesita la luz ultravioleta. Pero primero hay que cubrir el área que interesa con una solución recién hecha de Fluorescein, y luego con una solución de peróxido de hidrógeno. Sophie no tiene ni el tiempo ni los materiales para hacer tal cosa. (DAVID A. SHUGARTS  en “Baches en la trama y detalles curiosos en El Código Da Vinci”  incluido en la obra de DAN BURSTEIN, “Toda la verdad sobre El Código Da Vinci”. Madrid, Ediciones Temas de Hoy, octubre 2004)
Esta entrada fue publicada en Libros. Guarda el enlace permanente.

¡Deja un comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s