100 errores del codigo da vinci

CAPÍTULO 56
 
Capítulo 56. Página 295: – ¿El Santo Grial es una persona?
Langdon asintió.
– Una mujer de hecho. (…)
Capítulo 56. Página 297: -Y no una persona cualquiera –exclamó Teabing, poniéndose de pie, emocionado-. Una mujer que llevaba consigo un secreto tan poderoso que, de haber sido revelado, habría amenazado con devastar los mismos cimientos del cristianismo.  Entonces le muestran a la confusa Sophie un cuadro de La última Cena y le dicen que allí está la persona que es el Santo Grial.
Capítulo 58. Página 302: Me acabáis de decir que el Santo Grial es una mujer. Y en La última cena aparecen trece hombres. -¿seguro? – dijo Teabing arqueando las cejas-. Fíjese bien. (…) Sophie se fijó en aquella figura, (el que está a la derecha de Jesús) observándola con detenimiento. Al estudiar el rostro y el cuerpo, le recorrió una oleada de desconcierto. Aquella persona tenía una larga cabellera pelirroja, unas delicadas manos entrelazadas y la curva de unos senos. Era, sin duda… una mujer. (…)
Capítulo 58. Página 303: Sophie se acercó más a la imagen. La mujer a la derecha de Jesús era joven y de aspecto puro, con un rostro discreto, un hermoso pelo rojizo y las manos entrelazadas con gesto sereno. “¿Y esta es la mujer capaz de destruir ella sola la Iglesia?”
-¿Y quién es?- preguntó.
– Esa, querida, es María Magdalena. (Capítulo 58)
En ese caso hay muchos modos de demostrar muy claramente que la figura de Juan no puede ser María Magdalena, como asegura Brown. Primero, existe una tradición iconográfica de las últimas cenas, donde la figura de Juan siempre tiene el aspecto de un joven bello. En el caso de Leonardo él lo hizo un poco más andrógino, pero de ningún modo es una mujer. No se sí esté bien que lo diga, pero para que sea mujer necesita que tenga pechos. Y esa figura, es bien obvio, no tiene pechos. El Leonardo que presenta Dan Brown no es histórico.(Publicada en “La tercera”. Entrevista de Marcelo Soto a Carmen Barnbach, organizadora en 2003 de la exposición Leonardo Da Vinci, Maestro del Dibujo, que atrajo a 400 mil personas en el Metropolitan Museum of Art de New York, doctorada en Arte por la Universidad de Yale y experta en Leonardo.)
“A ver: Brown asegura que en el fresco de Leonardo titulado La última cena, el apóstol sentado a la derecha de Jesús no es Juan sino María Magdalena. Así nomás. El problema es que Brown parece ignorar por completo la existencia de bocetos previos y consultables del gran fresco: retratos de todos y cada uno de los apóstoles donde aparecen clara y perfectamente identificados –ahí están los nombres con su preciosa y precisa caligrafía– de puño y letra de Leonardo. Y pregunta: si –contra toda evidencia– esa figura sí fuera la de María Magdalena, entonces dónde está Juan: ¿fue al baño?, ¿salió a ver si llovía?” (Rodrigo Fresán. La sonrisa de Dan Brown. 2005-02-18. www.pagina12web.com.ar)
 
Capítulo 58. Página 303: – Nadie se fija –dijo Teabing-. Nuestras ideas preconcebidas de esta escena son tan fuertes que nos vendan los ojos y nuestra mente suprime la incongruencia.
– Es un fenómeno conocido como escotoma –añadió Langdon-. El cerebro lo hace a veces con símbolos poderosos.
 
Interesante síndrome, pero no del todo correcto. Lo que dice Teabing no describe correctamente el escotoma, que es, efectivamente, un defecto o enfermedad de la vista, y no una mera trampa de la percepción.
La definición de escotoma es “un punto ciego u oscuro en el campo visual”. Para hablar médicamente “el escotoma puede ser central, o periférico si es el resultado de lesiones coriorretinianas o de agujeros retinianos”. Existe realmente un fenómeno asociado con las migrañas llamado escotoma centelleante en el que el punto ciego late y tiene bordes desparejos.
Para que los verdaderos fanáticos de los errores tomen nota: en la primera edición en inglés de tapas duras de El Código Da Vinci, esta palabra está mal escrita; en lugar de scotoma dice skitoma. (DAVID A. SHUGARTS  en “Baches en la trama y detalles curiosos en El Código Da Vinci”  incluido en la obra de DAN BURSTEIN, “Toda la verdad sobre El Código Da Vinci”. Madrid, Ediciones Temas de Hoy, octubre 2004)
 
Capítulo 58. Página 304: -Finalmente –prosiguió Teabing-, si ve a Jesús y a Magdalena como elementos de la composición más que como personas, verá que se le aparece otra figura bastante obvia. –Hizo una pausa-. Una letra del abecedario.
Sophie la vio la momento. En realidad, de pronto era como si ya no viera nada más. Ahí, destacada en el centro de la pintura, surgía el trazo de una enorme y perfecta letra M. (…)
-Los teóricos de las conspiraciones dicen que es la M de matrimonio o de María Magdalena…
Sophie sopesó la información.
– Reconozco que lo de la M oculta es intrigante, pero supongo que nadie lo pone como prueba de que Jesús y María Magdalena estaban casados.  El tema del estado civil de Jesús y María Magdalena se trata más abajo.
 
“Otra más: Brown advierte sobre la presencia de una misteriosa letra M en el cuadro. Juro y vuelvo a jurar que la busqué en las reproducciones y ampliaciones del megalibro que Taschen le dedicó al genio nacido en Vinci y la M no aparece por ninguna parte.” (Rodrigo Fresán. La sonrisa de Dan Brown. 2005-02-18. www.pagina12web.com.ar)
 
Capítulo 58. Página 305: Que Jesús fuera un hombre casado es mucho más lógico. Lo que es raro es la visión bíblica que tenemos de él como soltero… Jesús era judío… y las pautas sociales durante aquella época prácticamente prohibían que un hombre judío fuera soltero. Según la tradición hebrea, el celibato era censurable y era responsabilidad del padre buscarle una esposa adecuada a sus hijos. Si Jesús no hubiera estado casado, al menos alguno de los evangelios lo habría mencionado o habría ofrecido alguna explicación a aquella soltería excepcional.
 
Hay que reconocer que el papel de María Magdalena en el grupo de seguidores de Jesús debe ser estudiado con más atención. Los textos anteriores, que parecen mostrar una realidad histórica, junto con el testimonio de los evangelios canónicos, especialmente del de Juan (episodio de la unción en Betania, y María como la primera que vio a Jesús resucitado) muestran que tuvo una importancia especial. Otra cosa es que estuvieran casados. El celibato de Jesús está más que demostrado. Los argumentos son los siguientes:
 
– Si hubiera estado casado se habría dicho. ¿Por qué esconder un dato que libera a Jesús de una vergüenza cuando los evangelios no dudan en mostrar datos “difíciles” para la primera comunidad como el bautismo de Jesús, el despego a la familia, su ignorancia del futuro y el miedo a la muerte?
– Se menciona explícitamente a su celibato en Mt 19, 12: “Porque hay eunucos que nacieron así del seno materno, y hay eunucos hechos por los hombres, y hay eunucos que se hicieron tales a sí mismos por el Reino de los Cielos.”
– El celibato como estado de vida era reconocido y alabado en la primera comunidad cristiana. Teniendo en cuenta que eso es una originalidad respecto al judaísmo y al entorno pagano lo único que explica su existencia es la imitación de Cristo.
 
Por otra parte hay otros célibes en la época: Juan el Bautista no estaba casado, el rabí Simeón Ben Azzai también. Y los judíos no ignoraban la abstinencia sexual por la dedicación exclusiva a Dios: Moisés, casado, se abstiene después de haber recibido la llamada de Dios así como el profeta Jeremías. (Arcadi Viñas)
 
Capítulo 58. Página 306: El evangelio de Felipe es siempre un buen punto arranque. Sophie lo leyó: “Y la compañera del Salvador es María Magdalena. Cristo la amaba más que a todos sus discípulos y solía besarla en la boca. El resto de discípulos se mostraban ofendidos por ellos y le expresaban su desaprobación. Le decían: ¿Por qué la amas más  que a todos nosotros?
 
-Aquí no dice nada de que estuvieran casados.
-Au contraire- discrepó Teabing, sonriendo y señalándole la primera línea-. Como le diría cualquier estudioso del arameo, la palabra “compañera”, en esa época, significaba literalmente “esposa”.
 
De arameo nada. El evangelio de Felipe fue escrito en griego y luego traducido al copto.
 
Es posible que este texto responda a una tradición histórica de una predilección de Jesús por María Magdalena y de los celos de los demás. Pero hay que tener en cuenta la teología de los gnósticos. Como se dice en “Textos gnósticos. Biblioteca de Nag Hammadi. Vol. I” de la Editorial Trotta. En general, para el gnóstico sólo la pareja, o lo andrógino, es lo perfecto… De hecho el mismo Trascendente tiene su pareja, Pensamiento, Voz o Silencio, etc. En el gnosticismo esta concepción dualista se denomina “ley de los conyugios”, de las parejas o “sicigías”. (pág. 44) Para un gnóstico Jesús DEBÍA tener pareja. Sólo por eso deberíamos poner en cuarentena cualquier afirmación hecha por un gnóstico sobre el matrimonio de Jesús. (Arcadi Viñas)
 
Capítulo 58. Página 307-308: Sophie desconocía que existiera un evangelio con las palabras de María Magdalena. Leyó el texto: Y Pedro dijo: “¿Ha hablado el Salvador con una mujer sin nuestro conocimiento? ¿Debemos darnos todos la vuelta  y escucharla? ¿La prefiere a nosotros?” Y Leví respondió: “Pedro, siempre has sido muy impetuoso. Ahora te veo combatiendo contra la mujer como contra un adversario. Si el Salvador la ha hecho digna ¿quién eres tú para rechazarla? Seguro que el Salvador la conoce muy bien. Por eso la amaba más que a nosotros.”(…) –La mujer de la que hablan –aclaró Teabing-, es María Magdalena. Pedro tenía celos de ella.
 
El “Evangelio de María” existe. Hay un fragmento en griego que reproduce sólo lo que aquí se menciona y en Nag Hammadi hay un texto más amplio. No sé si este texto responde a una tradición histórica. Me gustaría que sí. A ningún católico le debiera inquietar ya que está perfectamente en la línea de la predicación de Jesús. Si Jesús les dijo a los israelitas que no tenían asegurada la salvación por el hecho de ser israelitas y que hasta los paganos les ganarían si tenían fe. Si Jesús les dijo a los fariseos que no tenían asegurada la salvación por el hecho de cumplir al pie de la letra la Ley y les precederían los pecadores si tenían fe. Si Jesús dijo que las prostitutas y los publicanos, y los enfermos y los pobres y los pecadores pasarían delante de todo el mundo es lógico que aplicara el mismo esquema con sus discípulos. Con la predilección por María les podría decir: “No por el hecho de haber sido elegidos por mí tenéis asegurada la salvación. No por el hecho de ser hombres tenéis alguna prioridad. Yo por mi poder y mi autoridad hago digna a una mujer si esta tiene fe.” Y parece que no se puede dudar de la fe de María Magdalena. (Arcadi Viñas)
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2 respuestas a 100 errores del codigo da vinci

  1. Tomás Valencia dijo:

    Sin duda los mencionados críticos, no averiguan mas de lo que quieren ver, dato 1: Si se aprecia la M en la última Cena, Formada por Jesús y por quien se encuentra sentado a su izquierda..

  2. A mí simplemente estos datos me resultan divertidos (y soy perfectamente consciente de que tienen, en buena parte, un cierto panfletismo bastante marcado, pero no por ello menos verosímil) y no les doy más relevancia… pero la gran ironía de tu comentario de “los mencionados críticos, no averiguan mas de lo que quieren ver” es que eres el mejor ejemplo de ello. La geometría en el renacimiento está presente por doquier, como sabe cualquiera con un mínimo de nociones de teoría del arte, pero eso no significa que lo escrito por Brown no sea una ficción, como efectivamente es así.

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