100 errores del codigo da vinci

CAPÍTULO 55
 
Capítulo 55. Página 288: Para la elaboración del Nuevo Testamento se tuvieron en cuenta más de ochenta evangelios, pero sólo unos pocos acabaron incluyéndose, entre los que estaban los de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. (Capítulo 55)
 
¡Nunca ha habido ochenta evangelios disponibles! Si ustedes consultan el libro “Los evangelios apócrifos” de De Santos Otero, verán que contándolo todo hay unos cincuenta. Y digo contando textos completos, párrafos dispersos, pequeños fragmentos encontrados en papiros, citas dispersas de los Padres de la Iglesia, y simples menciones de títulos. Y digo contando evangelios de la infancia, historias de la vida de María y de su Asunción. Y digo contando traducciones al copto, al árabe, al siríaco, al armenio, al germánico… Y digo contando textos posteriores al siglo IV. (Arcadi Viñas)
Como dice Pablo J. Ginés Rodríguez: “Mientras que los evangelios canónicos son del s. I, ningún texto gnóstico es anterior al s. II. Muchos son del s. III, IV o V. A mediados del s. II la Iglesia ya tenía claro que los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan eran los inspirados por el Espíritu Santo, y sólo dudaba en el canon de un par o tres de textos. Es falsa la idea de la novela de que en el 325, con Constantino, de entre "más de 80 evangelios considerados para el Nuevo Testamento", sólo se eligieron cuatro: estos cuatro ya hacía 200 años que estaban seleccionados, como leemos en los textos de Justino Mártir (150 d. C) y de San Ireneo.” (Pablo J. Ginés Rodríguez en “La estafa del Código Da Vinci: un best-seller mentiroso.” E-cristians.net – 2003-01-09.)
Capítulo 55. Página 288: – ¿y quién escogió cuáles debían incluirse?- preguntó Sophie. -¡Ajá!- Exclamó Teabing con entusiasmo- Ya hemos llegado a la ironía básica del cristianismo. La Biblia, tal como la conocemos en nuestros días, fue supervisada por el emperador romano Constantino el Grande, que era pagano.
 
Eso es mentira. La Biblia, tal como la conocemos en nuestros días, ya estaba formada a principios del siglo IV. Se supone que cuando habla de “Biblia” se refiere al Nuevo Testamento. Sólo algunos pocos textos no eran aceptados como canónicos por todo el cristianismo y en el siglo IV fueron aceptados definitivamente por todos, como la Carta a los Hebreos, el Apocalipsis o la Carta de Santiago.  (Arcadi Viñas)
 
Capítulo 55. Página 289: – Constantino era muy buen empresario. Veía que el cristianismo estaba en expansión y, simplemente, apostó por un caballo ganador. Los historiadores siguen maravillándose de su capacidad para convertir a la nueva religión a unos paganos adoradores del sol (¿En qué quedamos? ¿Desde cuando el paganismo grecorromano se centra en el culto al sol? ¿No eran politeístas? ¿Y no había dicho el autor que los “paganos” adoraban a la Diosa?) Con la incorporación de símbolos paganos, fechas y rituales a la creciente tradición cristiana, creó una especie de religión híbrida que pudiera ser aceptada por las dos partes.
 
Primero: el cristianismo NO es un híbrido en el sentido que afirman los neopaganos modernos. Es un desarrollo del judaísmo usando conceptos helenistas. Los primeros cristianos eran judíos, muchos de ellos helenizados, que querían expresar algo que era totalmente nuevo en su religión de origen: la resurrección individual de una persona y que el Mesías esperado por Israel era alguien crucificado, fracasado. Primero usaron términos puramente judíos. Más tarde helénicos. No es una hibridación sincretista sino una enculturación, que es distinto. Por otra parte, este fenómeno sucedió en el primer siglo. Cuando llegó Constantino el proceso ya estaba realizado.
Segundo: En época de Constantino el cristianismo ya se había expandido lo suficiente como para que fuera imposible erradicarlo. Los neopaganos no explican cómo sucedió eso. La verdad es que el cristianismo triunfó por su originalidad. Los primeros siglos de nuestra era fueron una época de crisis religiosa dónde múltiples cultos competían para ocupar el espacio que dejaba el clásico politeísmo greco-romano en crisis. Si el cristianismo triunfó fue porque se DISTINGUIÓ de los demás. Y se distinguió lo suficiente como para sufrir persecuciones casi desde el principio. Desde el siglo I todo el mundo vio que el cristianismo no cabía en el sistema religioso politeísta del Imperio Romano. Y esta sensación no se consigue copiando a los “paganos”.
Tercero: La mayor parte de préstamos que aducen los neopaganos son, como veremos más abajo, inexistentes. (Arcadi Viñas)
 
Capítulo 55. Página 289: –Transformación mágica- dijo Langdon-. (En catalán transmogrificació). Los vestigios de la religión pagana en la simbología cristiana son innegables. Los discos solares de los egipcios se convirtieron en las coronillas  de los santos católicos. Los pictogramas de Isis amamantando a su hijo Horus, concebido de manera milagrosa, fueron el modelo de nuestras modernas imágenes de la Virgen María amamantando al niño Jesús. Y prácticamente todos los elementos del ritual católico, la mitra, el altar, la doxología y la comunión, el acto de “comerse a Dios”, se tomaron de ritos mistéricos de anteriores religiones paganas.
Los discos solares egipcios: El arte cristiano tiene que expresar conceptos bíblicos, como las caras luminosas de Moisés (en el Sinaí) y Jesús (en la Transfiguración). Para ello usan un recurso común, los halos o nimbos que ya usaba el arte griego y el romano. Los emperadores romanos, por ejemplo, aparecen en las monedas con cabezas radiantes.
Los pictogramas de Isis amamantando a su milagroso bebé: La imagen de una madre amamantando es común a egipcios, romanos, aztecas o cualquier otra cultura que represente la maternidad. Isis, en los primeros siglos de nuestra era, ya no era una diosa popular de la agricultura egipcia, sino un culto mistérico de tipo iniciático para élites greco-romanas, culto que, por cierto, no incluía rituales sexuales que tanto gustan al autor. Los artistas cristianos, a la hora de representar a María con Jesús (una madre con un niño), usaron los modelos artísticos de la sociedad en la que estaban.
La mitra de los obispos difícilmente puede estar inspirada en religiones mistéricas antiguas: no aparece en Occidente hasta mediados del s. X y en Oriente no se usa hasta la caída de Constantinopla en 1453.
El altar es -como el cristianismo mismo- de origen judío, no pagano. Hay 300 referencias a altares en el Antiguo Testamento. El altar de los sacrificios del Templo de Jerusalén es el punto de referencia del judaísmo antiguo y del simbolismo cristiano. Nada que ver con cultos paganos.
La Doxología (doxa=gloria; logos=palabra) no es más que la oración del Gloria: "Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres; te alabamos, te bendecimos, te adoramos…" usa lenguaje puramente cristiano, con conceptos trinitarios y utilizando continuamente pasajes del Nuevo Testamento. Nada que ver con cultos mistéricos paganos.
La comunión y "comer a Dios": parece ser que en los niveles superiores del culto a Mithras existía una comida sagrada de pan y agua o pan y vino. No hay datos que indiquen que los mitraístas consideraran que en esa comida "comían un dios" ni nada similar. De nuevo, el origen de bendecir y compartir el pan es judío, como explica con detalle Jean Danielou en su estudio La Biblia y la liturgia. Parece que Jesús instituyó la Eucaristía cristiana durante una chabourá, una comida sagrada judía. No hay relación con cultos mistéricos paganos. (Pablo J. Ginés Rodríguez en “La estafa del Código Da Vinci: un best-seller mentiroso.” E-cristians.net – 2003-01-09.)
Capítulo 55. Página 289:Teabing emitió un gruñido en señal de aprobación. –Los simbologistas no acabarían nunca de estudiar la iconografía cristiana. Nada en el cristianismo es original. El dios precristiano Mitras, llamado “hijo de Dios y Luz del mundo”, nació el veinticinco de diciembre, fue enterrado en una tumba excavada en la roca y resucitó al tercer día. Por cierto, el veinticinco de diciembre también es el cumpleaños de Osiris, de Adonis y de Dionisos. Al recién nacido Krishna le regalaron oro, incienso y mirra. Hasta el semanal día del Señor de los cristianos es una idea que tomaron prestada de los paganos.”
En realidad, la fiesta pagana del 25 de diciembre en Roma la inventó el emperador Aurelio en 274, muchos años después de que los cristianos latinos celebrasen el 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Cristo. Hay un artículo de la revista Touchstone sobre este trema, traducido al español en: <http://www.touchstonemag.com/>.
Aunque en la novela hablen de Mithras como un dios "muerto, enterrado en roca y resucitado tres días después", esta afirmación no sale recogida en ningún texto ni tradición antigua sobre Mithras. Al parecer es otro de los préstamos tomados del panfleto decimonónico de Kersey Graves, en concreto del capítulo 19 de The World’s Sixteen Crucified Saviours. Por supuesto, Graves no da documentación.
También al dios hindú Krishna, recién nacido, se le ofreció oro, incienso y mirra: Extraído, al parecer, del libro de pseudohistoria The World’s Sixteen Crucified Saviours, [Los 16 salvadores del mundo crucificados] escrito por Kersey Graves en 1875 y denostado incluso por ateos y agnósticos, aunque muy popular y copiado en Internet. Graves no da nunca documentación de sus afirmaciones. Ésta del oro, incienso y mirra parece simplemente un invento. En la literatura hindú no sale por ningún sitio. El Bhagavad-Gita (s.I d.C.) no menciona la infancia de Krishna. En las historias sobre el Krishna niño del Harivamsa Purana (c.300 d.C) y el Bhagavata Purana (c.800-900 d. C.) tampoco aparecen regalos. (Pablo J. Ginés Rodríguez en “La estafa del Código Da Vinci: un best-seller mentiroso.” E-cristians.net – 2003-01-09)
Capítulo 55. Página 289: “Originalmente –apuntó Langdon-, los cristianos respetaban el sabath de los judíos, el sábado, pero Constantino lo modificó para que coincidiera con el día de veneración pagana al sol.
Falso. Desde el principio, los cristianos vieron el día después del sabbath, es decir, el día primero de cada semana, como el más importante, día de su reunión. Ya lo hacían en época de San pablo (ver Hechos 20,7: "y en el primer día de la semana, cuando estábamos reunidos para partir el pan…", o 1 Cor 16,2, cuando Pablo pide reunir las colectas y diezmos el primer día de la semana). Danielou, en La Biblia y la Liturgia, dedica todo su capítulo 16 a hablar de "El octavo día", con citas de Ignacio de Antioquia, de la Epístola de Barnabás, de la Didajé, todos autores de finales del s. I y principios del s. II Todos hablan del "dies domenica" (día del Señor). San Justino, hacia el 150 d. C. es el primer cristiano en usar el nombre latino de Día del Sol para referirse al primer día de la semana.
Ya en el concilio de obispos hispanos de Elvira, en el 303 d.C. se proclamó: "si alguien en la ciudad no viene a la iglesia tres domingos seguidos será excomulgado un tiempo corto, para que se corrija". Sólo 20 años después, en 321, Constantino declara oficialmente el domingo como día de descanso y abstención del trabajo. O sea, que el domingo es un "invento" cristiano, que posteriormente adoptó la sociedad civil, y no una fiesta pagana robada por cristianos, justo lo contrario de lo que dice la novela de Brown. (Pablo J. Ginés Rodríguez “La estafa del Código Da Vinci: un best-seller mentiroso.” 08/01/2004 Extraído de la Web www.uas.mx (web de la “Universidad Anáhuac del Sur” de México, universidad católica.)
Hay que añadir que los cristianos de origen judío iban a la sinagoga con los demás judíos y que respetaban el sábado y el primer día de la semana además se reunían con los otros cristianos, judíos o paganos, para celebrar la Cena del Señor. Pero los cristianos de origen no judío sólo ocasionalmente respetaron el sábado. A principios del sigo II, cuando se había consumado la escisión total con el judaísmo sólo se celebraba el domingo, salvo algunos grupos judeocristianos.
 
Por otra parte, cualquier día de la semana puede ser “robado a los paganos” ya que el domingo es el día del sol, el lunes el de la Luna, el martes estaba dedicado a Marte, el miércoles a Mercurio, el jueves tiene su nombre de Jove, es decir Júpiter, el viernes de Venus, y el sábado es el día de Saturno. ¡Pardiez! ¡Los judíos le quitaron el sábado a los paganos! (Arcadi Viñas)
 
Capítulo 55. Página 289-290: Constantino era muy buen empresario. Veía que el cristianismo estaba en expansión y, simplemente, apostó por un caballo ganador. (…) -¿Y qué tiene que ver todo esto con el Grial? – Mucho- dijo Teabing-. Durante la fusión de religiones, a Constantino le hacía falta fortalecer la nueva tradición cristiana, y ordenó la celebración del famoso concilio ecuménico de Nicea… -Durante ese encuentro- prosiguió Teabing-, se debatió y se votó sobre muchos aspectos del cristianismo, la fecha de la Pascua, el papel de los obispos, la administración de los sacramentos y, por supuesto, la divinidad de Jesús. – No lo entiendo. ¿Su divinidad? –Querida –declaró sir Leigh-, hasta ese momento de la historia, Jesús era, para sus seguidores, un profeta mortal… un hombre grande y poderoso, pero un hombre, un ser mortal.
Como dice Pablo J. Ginés Rodríguez “Toda la base "histórica" de Brown descansa sobre una fecha: el concilio de Nicea del año 325. Según sus tesis, antes de esta fecha, el cristianismo era un movimiento muy abierto, que aceptaba "lo divino femenino", que no veía a Jesús como Dios, que escribía muchos evangelios. En este año, de repente, el emperador Constantino, un adorador del culto -masculino- al Sol Invicto se apoderó del cristianismo, desterró a "la diosa", convirtió al profeta Jesús en un héroe-dios solar y montó una redada a la manera stalinista para hacer desaparecer los evangelios que no le gustaban.
Para cualquier lector con algo de cultura histórica esta hipótesis resulta absurda por al menos dos razones:
  1. Tenemos textos que demuestran que el cristianismo antes del 325 no era como dice la novela y que los textos gnósticos eran tan ajenos a los cristianos como lo son actualmente las publicaciones "new age": parasitarios y externos.
  2. Incluso si Constantino hubiese querido cambiar así la fe de millones ¿cómo habría podido hacerlo en un concilio sin que se diesen cuenta no sólo millones de cristianos sino centenares de obispos?
Muchos de los obispos de Nicea eran veteranos supervivientes de las persecuciones de Diocleciano, y llevaban sobre su cuerpo las marcas de la prisión, la tortura o los trabajos forzados por mantener su fe. ¿Iban a dejar que un emperador cambiase su fe? ¿Acaso no era esa la causa de las persecuciones desde Nerón: la resistencia cristiana a ser asimilados como un culto más? De hecho, si el cristianismo antes del 325 hubiese sido tal como lo describen los personajes de Brown y muchos neognósticos actuales nunca habría padecido persecución ya que habría encajado perfectamente con tantas otras opciones paganas. El cristianismo fue siempre perseguido por no aceptar las imposiciones religiosas del poder político y proclamar que sólo Cristo es Dios, con el Padre y el Espíritu Santo.” (Pablo J. Ginés Rodríguez en “La estafa del Código Da Vinci: un best-seller mentiroso.” E-cristians.net – 2003-01-09)
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