GC: La calumnia

La venganza de un artista

Imagen:Sandro Botticelli 021.jpg

     Lo primero que diré, es que si estáis leyendo en el blog, es decir, en la página principal, os recomiendo que vayáis a la sección Arte para poder ver la obra completa, ya que el blog siempre corta las imagenes.                                                                                    

     Bueno pues este es el primero de los GC (los grandes comentarios, para más información ver en la sección A oficial, el artículo con ese mismo nombre) que es el análisis muy extenso y completo de esta obra de Botticelli; de hecho, si necesitáis una guía para hacer un comentario de arte o el análisis de una obra, esta podría ser una buena plantilla, en cualquier caso, los requisitos para que cualquiera de ellos estén bien son poner los siguientes elementos: datos formales (nombre de la obra, del artista, tamaño, tecnica… y todos los datos de la obra posibles), contexto histórico, contexto artístico y por último análisis formal y simbólico de la obra (vamos, lo que vemos y lo que quiere decir o expresar). De todos modos, dejando de lado esto, este análisis se ha puesto aquí para que todo el mundo que quiera saber o conocer más sobre esta obra pueda hacerlo, por lo cual, dejandose de preambulos, leamos el  GC:  

      La obra elegida es pertenece a la escuela italiana florentina y es del denominado quattrocento, es decir, el siglo XV y por tanto el estilo sería ya el renacimiento, concretamente, este temple sobre tabla cuyas medidas son 62 por 91 centímetros, fue realizado en el año 1495. Actualmente se exhibe en la Galería de los Uffici, Florencia (Italia).

      Fue realizada en una época en que la península itálica estaba dividida en numerosos estados y ciudades independientes de los cuales la república de Venecia, el ducado de Milán y sobre todo la república de Florencia son las grandes potencias del momento. Se podría destacar también a los estados pontificios o el reino de Nápoles; pero el primero hasta la vuelta del Papa de Avignon y la superación de la crisis derivada del cisma no conseguirá la importancia que si tendrá en el siglo siguiente donde incluso superará a los grandes estados del quattrocento en todos los ámbitos; y en el caso del segundo, desde el comienzo de este siglo será centro de disputa entre aragoneses y franceses hasta 1442, momento en que queda definitivamente anexionado a la corona de Aragón.

      He destacado Florencia, no solamente porque es el lugar donde Botticelli trabaja durante una buena parte de su vida, sino porque es en esta época cuando se convierte en el gran centro artístico y donde van a parar las principales novedades retóricas y estilísticas del momento; pero esto no se explicaría sin conocer su fuerza comercial derivada de la producción textil de seda, que provoca el crecimiento de una poderosa banca y una fuerte burguesía, aunque por supuesto se mantiene una aristocracia comercial y guerrera que no tardará en tomar las riendas de la ciudad desde el siglo XIV creando con ello un sistema político oligárquico que provocará que una familia monopolice la Signoria: los Médicis.

      Mientras en el resto de Europa (exceptuando Flandes, quizás el único lugar equiparable con lo que se estaba haciendo en los estados italianos, ya que gozaba de unas condiciones parecidas) continúa sumido en un mundo medieval en el que la nobleza rentista mantiene la preeminencia socioeconómica, aunque empieza a aparecer y destacar en las ciudades la burguesía.

      Pero una de las cosas más destacables del renacimiento en la península itálica es que la consideración social del artista cambia radicalmente, del simple artesano medieval pasa a ser un profesional liberal, aunque también es importante decir  que es en ese momento cuando no sólo el clero es un cliente importante, sino también esos poderosos nobles de las ciudades además de la enriquecida burguesía que se dan cuenta de que (especialmente los gobernantes) el poder no puede fundamentarse sólo en las armas, sino que se debe alcanzar una superioridad intelectual y cultural, conforme al modelo ya establecido por El principe de Maquiavelo o El cortesano de Castiglione; así los modos de vida se refinan y palacios y villas decorados magníficamente, con pinturas del dueño y de su familia se convierten en objeto de demanda hasta el punto de que el coleccionismo se convierte en una afición importante hasta el punto de que aparecerá una nueva figura en el mundo del arte: el marchante que se convertirán en los responsables, en buena medida, de la amplia exportación de las piezas italianas y por tanto del nuevo estilo.

      Así los clientes serán príncipes, ricos burgueses, cardenales o el Papa que se convertirán en mecenas alrededor de los que se reunirán grandes artistas, filósofos, literatos; con lo que conseguían el ya nombrado respaldo cultural con el que refrendar su status privilegiado, pero la corte más importante en el siglo XV, sobre todo en sus finales (época en la que Botticelli trabajó allí) fue la de los Médicis, en Florencia.

      La familia de los Médicis se formó en la Florencia del siglo XIV y desde entonces hasta el siglo XVIII, los cabezas de familia ostentaron el poder gubernamental de la ciudad (con algunos breves e intermitentes lapsos, durante los cuales, eran despojados de una buena parte de sus colecciones de arte que más tarde solían recuperar) y lograron unirse a familias reales de Francia e Inglaterra, además de que tres Papas también pertenecieron a esta dinastía. Su tradición coleccionista viene desde uno de sus primeros miembros, Giovanni di Bici fundador de su prospera banca y mecenas de Donatello, a él le sucedieron varios ilustres descendientes como Cosme el Viejo (que convirtió a Florencia en la capital del humanismo) y naturalmente Lorenzo el magnifico. Como curiosidad es interesante decir que también fue esta familia (aunque más adelante ya en el siglo XVI, con Cosme I) la que fundó el museo de la Galería de los Uffici; donde actualmente se expone además de la obra que se va tratar, otras de las más importantes del pintor, de hecho, actualmente tiene dedicada una sala exclusivamente para él; y también, que su último miembro Anna Maria Luisa de Médici, regaló toda la colección a la ciudad.

      En la época de Botticelli el gobernante de Florencia fue el llamado Lorenzo el magnifico que se convirtió en un importante mecenas que obtuvo la aprobación del pueblo de Florencia, ciudad que supo gobernar al tener buenas aptitudes diplomáticas que siempre supo utilizar; en cambio, a pesar de su condición de banquero, desatendió los negocios familiares, y durante su gobierno el monje Savonarola comienza a predicar contra los medicis y su forma de gobierno, lo que influirá mucho en la ciudad, no sólo en el mismo momento sino también posteriormente (de hecho su hijo Pedro II será expulsado). También tuvo mucha importancia para el propio Botticelli, que guiado por su hermano Simón, acabará creyendo en Savonarola hasta el punto de quemar algunas de sus obras, considerando que habían sido inspiradas por el diablo y a cambiar radicalmente su forma de concebir el arte, pasando de un estilo neoplatónico a otro gótico-medieval.

     Hablamos así, de un artista cuyo verdadero nombre era Alessandro di Mariano di Vanni Filipepi pero que curiosamente, el apodo de su hermano obeso (Botticelli significa “tonelete”) se extendió a toda la familia. Nace en Florencia entre 1444 y 1445 y a pesar de que primero se interesará por la orfebrería, cambia de opinión y entra en el taller del afamado Fra Filippo Lippi, acabado su aprendizaje, crea un estudio.

Pero será en 1475 cuando se inicia la larga y fructífera relación con los Médicis que le llevará a recibir encargos de las familias más importantes y prestigiosas de Florencia haciendo algunas de sus obras más importantes y conocidas como El nacimiento de Venus o La primavera, e incluso viajará a Pisa y a Roma donde pintará a instancias el papa Sixto IV para trabajar en la decoración de la Capilla Sixtina junto a Ghirlandaio, Perugino, Pinturicchio o Cosimo Rosselli dada su importancia en el momento. Con la ya nombrada influencia de Savonarola y la muerte de Lorenzo el magnifico, la expulsión de los Medici es inmediata y comienza el gobierno del monje que organiza las “hogueras de las vanidades” donde se queman objetos de lujo, entre ellos algunas obras de Botticelli, (es en estes momentos cuando Botticelli realiza La calumnia en la que se aprecian ciertos cambios frente a sus anteriores obras); este nuevo sistema no dura mucho pues poco más de un año después Savonarola es acusado de herejía y quemado en la hoguera, lo que afectará mucho a Botticelli que sigue abandonando totalmente sus planteamientos neoplatónicos y “medializa” totalmente su arte como demuestra claramente en la Natividad de 1500.

      Ya se han hecho ciertos comentarios acerca de la teoría del arte del momento, pero no se ha profundizado en el tema, no obstante, antes de entrar en ello, creo que es interesante conocer su evolución, pues desde la época anterior, se pasa de una forma de ver el arte totalmente distinta; así, en la edad Media la teología predominaba e incluso los teóricos decían que las artes debían someterse a las directrices eclesiásticas, por lo tanto, el arte en esta época era principalmente religioso y los que decidían lo que se debía representar eran los abades de los monasterios, pero con la aparición de las universidades la cosa empieza a cambiar, pues estas aseguran que el hombre se puede y de hecho, se debe salvar a través del conocimiento, no obstante debemos a los monasterios el que se haya salvado la cultura clásica.

      Es destacable que en este momento el artista era un simple artesano que se movía en el marco de los gremios.

      Pero todo esto cambia radicalmente en el renacimiento pues la literatura teórica e histórica acentuó que la misión del arte era la imitación de la realidad, (uno de los grandes enfrentamientos durante la historia del arte siempre fue si imitar a la naturaleza o no y en que grado, y en la época anterior no era lo más importante hacerlo) así la obra de arte más digna de elogio será aquella con más parecido con la cosa reproducida, aunque siempre habrá artistas que quieran mejorarla.

     Es también importante destacar que el termino “renacimiento” hace referencia a la recuperación de los ideales de la antigüedad clásica, eso sí con una reinterpretación conforme a los presupuestos cristianos y sociológicos del siglo XV. Pero todo esto sólo puede ser explicado si lo relacionamos con el humanismo, así se pasa del teocentrismo del medievo a la reafirmación del ser humano como individuo con capacidad de decisión y de control sobre la naturaleza, claro está, sin que por eso se deje de reconocer a Dios como sumo creador; y por supuesto, con el hombre también se dignifica su producción intelectual y las artes y las ciencias gozarán de un gran prestigio en el renacimiento (a lo que ayudará muy positivamente el invento de la imprenta), es la época del antropocentrismo.

     Se toma como base el método empírico para adquirir conocimientos y el arte acabará reflejándolos, de modo que se acaban combinando los principios más racionalistas con el idealismo basado en los principios de proporción, simetría o tridimensionalidad, esto llevará a que en las obras de arte se quiera alcanzar un ideal supremo de belleza de manera que tanto los sentidos como el intelecto obtuviesen el máximo placer al contemplarla; observamos de esta manera que el arte deja de estar al servicio de la fe como en la anterior época para restaurar la concepción de la antigüedad clásica acerca de un arte realizado desde y para el ser humano pues está realizado a su medida.

      Otro detalle en el que se diferencia de la época medieval es que se modifica la forma de representar el espacio y el tiempo, así la representación del espacio se hará con la perspectiva y el tiempo será único (no como en la anterior edad, en la que se representaban distintos tiempos) de ese modo habrá siempre un tiempo y un espacio. Es importante destacar la perspectiva pues se pretende reflejar la realidad tal y como la vemos, así aunque una pintura sea un espacio de dos dimensiones, decide recurrir al engaño óptico denominado como pirámide visual la que termina en un punto llamado punto de fuga (que generalmente está en el centro), también ven importante donde colocar los personajes (cuanto más lejos del punto de fuga, más grandes; cuanto más cerca, mas pequeños). Otra cosa que intuyen es que hay una atmósfera, ya que el ojo no percibe perfectamente las figuras, así difuminan la imagen cuanto más lejos está. En general también adoptaron el concepto del equilibrio, la tranquilidad y el sosiego dentro de la composición, no obstante podemos exceptuar al artista del que trata este trabajo puesto que en sus obras siempre hay un movimiento continuo, de hecho en muchos de sus cuadros aunque algunas figuras aparenten estáticas, siempre están moviendo un pie, o algo que indique algún tipo de acción.

      Por otra parte los artistas comienzan a investigar la naturaleza y el cuerpo humano y se convierten en personas polifacéticas que saben y conocen de todo y que intentan dominar las mayores disciplinas posibles.

      Uno de los más importantes teóricos de la época fue León Baptista Alberti pues será uno de los que mejor plasme las ideas del renacimiento, lo cual hará en 3 tratados: De re aedificatoria, De pittura y De statua. Otro importante teórico fue Vitruvio.

      La pintura será preferida por muchas artistas e intentarán representar el mundo exterior de acuerdo con los principios de la razón humana y de la visión que se tiene del hombre del renacimiento, así aunque no se abandona lo espiritual se ve desde el punto de vista de la razón.

      Así los artistas se sienten orgullosos de sus métodos científicos y luchan por ser reconocidos por encima de los artesanos y los criados, en el caso de que trabajen para una familia (curiosamente en Flandes los pintores solían tener una relación lineal con sus clientes pues eran burgueses y por tanto estaban en la misma categoría social). También es destacable que el artista tendrá cierta libertad de ejecución, pues solamente le dicen la idea de lo que tiene que representar; lo cual llevará en algunos casos a que tengan que rehacer el cuadro o incluso a acabar en los tribunales pues el encargante se niega a pagar alegando que eso no era lo que él quería aunque artista asegure que el representó lo que se le pidió (sin ir más lejos, El Greco se pasó una buena parte de su vida en los tribunales).

      Pero las ideas que primarán en este momento, especialmente en Florencia y bajo la protección de los Médicis, son las neoplatónicas, que recogen los pensamientos de Platón y los adaptan al cristianismo, así muchos artistas de esta época no se entienden sin estas ideas (entre ellos, naturalmente, Botticelli; otro ejemplo sería Miguel Ángel también); que son expresadas a través de alegorías y símbolos. El neoplatonismo estuvo encabezado por el filósofo Marsilio Ficino, primer traductor y gran comentarista de la obra de Platón y que en el año de 1462 fue puesto a la cabeza de la Academia Florentina inaugurada por Cosme de Médici hacia 1442, con la finalidad de leer los diálogos de Platón y seguir su doctrina, este filosofo abogaba en su obra Theología Platónica (escrita en dieciocho volúmenes), por una armonía entre el cristianismo y el platonismo, que en gran medida fue la base de las creaciones de Botticelli y de casi todos los pintores, escultores y artistas del lugar (de hecho casi no quedó otra opción, e incluso Leonardo da Vinci, que nunca le gustó el neoplatonismo “huyó” de Florencia porque no quería saber nada del tema).

      Pero volviendo a Botticelli, podemos apreciar que el protegido de Cosme el Viejo y de su nieto Lorenzo, encarna al pintor filósofo y poeta, como demuestran una gran parte de sus obras claramente vinculadas a la filosofía neoplatónica que el ya nombrado Marsilio Ficino o Pico de la Mirandola ponían en boga en ese momento.

      No obstante la obra que se analiza se escapa en parte de todos esos preceptos que dominaron la vida del pintor durante una buena parte de su existencia puesto que fue realizada en la época en la que Gerolamo Savonarola que condenaba todo aquello que podía resultar sensual y atemorizaba a la población florentina con sus profecías sobre la proximidad del fin del mundo. Ya dijimos que estas ideas influyeron a Botticelli, lo que provocó que sus obras adopten un tono más sobrio y moderado respecto a las anteriores, pero sólo será el comienzo de uno de los cambios más radicales que se han dado en toda la historia del arte.

      Fue realizada al temple, técnica que consiste en diluir los productos en agua y en aglutinante como cera, cola, huevo, goma, látex…etc, el soporte que se puede utilizar puede ser piedra metal tela o papel; además el medio es muy versátil, de hecho, mucho más que los óleos, donde hay que pintar en graso sobre magro, es decir, hay que añadir más aceite a cada capa de pintura para impedir que las capas inferiores se agrieten. Con en el temple es posible trabajar en graso sobre magro o en magro sobre graso. La principal diferencia entre el, temple y los óleos es que, para obtener los mejores resultados, el pintor al temple debe hacer sus pinturas con huevos frescos, agua y pigmento seco, pero no existe ningún misterio en ello, y de hecho es más sencillo hacer pinturas con temple que con otros medios; por otra parte, su periodo de máximo empleo es entre el s XV y el XVI.

      Se trata, así pues, de una obra profana y alegórica, no obstante, tiene muchas interpretaciones a todos los niveles, tanto en el porque, para que y para quien se hizo, como en el significado en sí, en el que hay varias variantes de que personaje es que personaje…etc, no obstante, en general, el significado del cuadro está claro: la calumnia es muy peligrosa pues puede condenar a un inocente.

      El primer enigma acerca del cuadro es para quien y porque se hizo, acerca de lo cual hay varias versiones; la más extendida afirma que fue realizado para el banquero florentino Antonio Segni, que la puso en la casa de su hijo Fabio (probablemente con fines educativos), más tarde pasaría al palacio Pitti y finalmente a los Uficci; otra asegura que fue realizada para reivindicar la figura de Savonarola (esta teoría es de Landsberger);y finalmente otra teoría afirma que es un cuadro de autodefensa puesto que Botticelli fue calumniado por determinados personajes de la ciudad ante Lorenzo el magnifico y a causa de esto pinta el cuadro y se lo regala a un amigo de Roma para dejar constancia del hecho, no sería así tanto una representación mitológica sino más bien una enseñanza de lo mala que es la calumnia; y finalmente, otra que afirma que fue hecha para ilustrar a Pedro de Medicis que tenía un carácter débil y que era especialmente influible.

      Incluso se dice que en el marco original estaban escritos los versos “Indicio quemquam ne falso laedere tentent // terrarum reges parva tabella monet // Huic similem Aegypti regi donavit Apelles: // rex fuit et dignus munere, munus eo”.

      Otra duda que surge al ver el cuadro es si se basó en el texto de Luciano o en el de Alberti (aunque hay un casi total consenso acerca de que fue en el del primero, que es más rico en detalles, e incluso se dice que Botticelli estaba familiarizado con los textos clásicos  antes de que en 1496 se publicaran los de ese autor, pues algunos afirman que tenía acceso a códices manuscritos), el tema es tratado por Apeles (de hecho el nombre completo del cuadro es La calumnia de Apeles) como venganza por las mentiras contadas al rey Tolomeo Fidelfo por su rival Antifilo; este tema, no obstante, cuando lo recoge Botticelli, no es novedoso, pues ya se había representado varias veces en el siglo XV.

      Pasando a lo que se representa en el cuadro, podemos ver como a la derecha del todo, sentado en un trono, está el rey Midas (algunos pretendieron ver en ese personaje a Cosme de Medici) que observamos que lleva orejas de asno, porque es un mal juez y escucha lo que no debe escuchar de dos figuras femeninas que le hablan al oído susurrándole malos consejos y son la ignorancia y la sospecha; al rey le tiende la mano (e incluso le ciega, si nos fijamos va directamente a los ojos) la envidia/odio (ya he comentado que en algunos personajes, no se alcanza un total acuerdo de lo que representan) vestido de harapos, que guía a uno de los personajes principales de la composición: la calumnia, vestida de azul y blanco, que guía con una antorcha y que tira sin piedad del calumniado que ruega el fin de la situación ; la acicalan las figuras de la insidia/envidia y el fraude/estafa, que peinan con cinta blanca los cabellos de la calumnia, así esas mujeres de aspecto dulce y amable esconden un alma perversa capaz de destrozar al pobre inocente al que arrastran.

      Aparece finalmente vestida de negro la penitencia que es la única figura del cuadro que mira hacia la verdad (de hecho, el resto está de espaldas a ella), último personaje de la composición (que recuerda a las Venus púdicas y en especial a la de El nacimiento de Venus), que se muestra distante al caos que se desarrolla junto a ella y que parece invocar a la justicia con su gesto, es destacable que aparece desnuda porque no tiene nada que ocultar, y por tanto aparece desnuda y sin ropajes que puedan interferir en su pureza.

      Podemos observar que las figuras son muy lineales y están realizadas con un delicado trazo de dibujo que les da un carácter muy escultórico; por otra parte, sus gestos y los pliegues ondulantes de sus vestidos crean una sensación de movimiento, lo que aumenta el dramatismo.

      Pero dejando de lado a los personajes, también es importante hablar del espacio donde se mueven que como pronto se verá, está lleno de otras representaciones “escondidas” en un espacio casi teatral y abierto que representa la estancia de un palacio renacentista repleto de esculturas enmarcadas en hornacinas clásicas, bajo relieves dorados y con decorativas escenas mitológicas presentadas sobre los frisos, zócalos y casetones de las bóvedas que representan escenas clásicas, cristianas y de obras de Bocaccio; a continuación paso a comentar algunas de ellas, que numeraré para que se pueda seguir cual es cual en la imagen que sigue a esta descripción, no obstante también advertir que como en lo anterior, en algunos hay más de una interpretación:

1 tres episodios del cuento de Nastagio degli Onesti

2 Centauromaquia

3 Hercules y Licas

4 Apolo y Dafne

5 Justicia de Trajano

6 Baco encuentra a Ariadna/ Marte y Venus

7 David/ Teseo

8 David y Goliat

9 Hechos de Mucio Scevola

10 San Jorge mata al dragón

11 Juicio de París

12 Amorcillos con las armas de Marte y un León

13 San Jorge/ Marte en forma de Pippo Spano según el fresco de Andrea del Catagno en Santa Apolonia de Florencia/ escultura de guerrero que guarda similitudes con alguna obra de Donatello

14 Caída de los Titanes

15 Centauromaquia

16 Mito de Prometeo

17 Judit introduce en un saco la cabeza de Holofermes

18 Judit

19 Regreso de Judit a Betulia

20 La familia del centauro, según una pintura de Zeuxis descrita por Luciano

21 Júpiter y Antíope

22 Minerva con la cabeza de la Gorgona

      Finalmente decir que es posible que esta adornadísima arquitectura refleje algún ambiente humanista, recordando aquellas pinturas enmarcadas en molduras de nogal “con numerosas figuras vivísimas y bellas” según la descripción de Vassari; no obstante también hay la teoría de que todas o algunas de estas historias sean de obras previamente realizadas por el artista o por su taller, lo cual explicaría la yuxtaposición de temas sacados de la antigüedad clásica, el viejo testamento y de Bocaccio.

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